sábado 28 de enero de 2012

QUE LES VAYA BIEN…

escudos-futbol-boliviaEl torneo Clausura se pone en marcha hoy, parte del semestre del nuevo calendario que entró en vigencia a mediados del año pasado con el Apertura, después del Adecuación.
Que esta vez no se consagre campeón el menos pensado, como ha sucedido en los tres últimos torneos, sino aquel que conforme pasen las fechas imponga una superioridad con un juego y un rendimiento indiscutibles.
No se trata de desmerecer lo hecho por The Strongest, Bolívar u Oriente, que, en su momento, hicieron lo justo en el tramo decisivo, aprovecharon los pronunciados altibajos (una constante) de los que aspiraban al título en cada campeonato, y terminaron festejando un nuevo título.
Sucede que hay un déficit en cuanto a oferta futbolística, por ello los campeones podrán ser inobjetables desde los números pero no terminan siendo indiscutidos a la hora de hablar del juego, y acaban envueltos en la mediocridad que habita en nuestro fútbol.
Existe una imperiosa necesidad de campeones y protagonistas que revolucionen este alicaído y desprestigiado fútbol boliviano con una propuesta que permita sacarlo del este statu quo en el que se encuentra y lo aleja de los vecinos, y limita en gran medida las posibilidades en torneos internacionales.
Que los entrenadores y jugadores reduzcan las horas de ocio, que son muchas, para trabajar más en aspectos fundamentales que sólo se consiguen con dedicación, disciplina y horas de entrenamiento.
Por un fútbol mejor que acerque a la gente a los estadios en lugar de ahuyentarla. Por todo esto, que les vaya bien en el Clausura. Que el campeón sea verdaderamente el mejor en la tabla y en la cancha.

¡POBRES CHICOS!

El tema de los jugadores Sub-20 se ha prestado a un manoseo de dirigentes y entrenadores, demostrando que no existe un verdadero interés en la promoción de nuevos valores y que cuando se habla de la necesidad de renovación, la mayoría miente. 
Hace más de seis meses que la Liga aprobó que a partir de de este año volverían a ser obligatorio incluir un jugador menos de 20 años en todos los partidos y durante noventa minutos. Pese a esto, semanas atrás se intentaba reducir su presencia en 45 minutos.
Esta no será la mejor manera de promocionar futbolistas ni de brindarles oportunidad, pero, por lo visto, es la única manera que los clubes y sus entrenadores otorguen chances a los juveniles.
Los entrenadores, en lugar de ocuparse del tema, observando juveniles con anticipación para prepararlos para el desafío de jugar en primera división, se limitaron a criticar la determinación de la Liga, apoyada por sus dirigentes.
Todos sabían que existía esta obligación de incluir un Sub 20, sin embargo, a último momento, en una clara muestra de improvisación, empezó, en muchos equipos, la búsqueda casi desesperada de un jugador que permita cumplir lo establecido en la convocatoria del torneo Clausura.
Algunos los trajeron del interior faltando dos semanas para el inicio del torneo, otros empezaron a buscarlos en sus postergadas divisiones menores diez días antes y no faltó quien tenga en sus planes a un chico de ¡15 años!
Al final, los jóvenes que sueñan con ser futbolistas profesionales juegan por obligación reglamentaria, y la mayoría de los entrenadores ¡oh, casualidad! los prefieren como marcadores de punta.
De esta manera, este fútbol no tendrá futuro. Los dirigentes y los entrenadores son los culpables de esto, unos por su falta de interés en ayudar a formar y los otros por permitirles ello y alimentarles sus horas de ocio.

miércoles 25 de enero de 2012

DIÁLOGO DE SORDOS

La Liga y Fabol no se ponen de acuerdo y el torneo Clausura no se iniciaría el domingo, tal como estaba programado, alterando el calendario de la presente temporada.
La figura es clara. El gremio que aglutina a los futbolistas quiere que se abra el Libro de Pases para que aquellos que se quedaron sin equipo puedan continuar jugando incorporándose a otro club. Los dirigentes se oponen a modificar las reglas a mitad de temporada y sólo da curso a la habilitación de jugadores que no actuaron en la Liga boliviana el semestre pasado.
El problema se suscita por la falta de cuidado de las partes al momento de tomar decisiones. Cuando la Liga modificó el calendario de junio a junio en lugar de enero a diciembre, no reparó en que a algunos jugadores se les acababa el contrato a fin de año. Tampoco Fabol lo hizo y ahora pretende que se subsane el error amenazando con iniciar un paro que impediría el inicio del torneo en la fecha prevista.
Ambas tienen razón en su posición. La Liga al respetar lo establecido en el Reglamento, ya que de lo contrario podría generarse un caos, Fabol al defender el derecho al trabajo de los futbolistas.
Para modificar el artículo del Reglamento de Transferencia, los clubes de la Liga deben acordar en forma unánime su posición y llevar ésta a un Congreso Extraordinario de la Federación.
Sin embargo, la Liga, con su manera particular de hacer y ver las cosas, modificó lo escrito cuando se trató del jugador Sub-20, al rebajar de 90 minutos a 45 su presencia en la cancha, por presión de los propios dirigentes que habían aprobado antes la actuación de un juvenil durante todo el partido.
El maquillaje utilizado para parecerse a los europeos aunque sea en el calendario, pero que no ayuda a cambiar lo necesario, pasó la primera factura
Como antes, como siempre. Por eso nuestro fútbol no avanza en ningún sentido.

martes 17 de enero de 2012

YA NO MANDA CAPITÁN

DSC09625El capitán del equipo. Hace unos días, en Blooming se generó una especie de polémica en relación a quién debería llevar en cintillo de capitán en el campeonato que se avecina.
El tema fue puesto en consideración en facebook y los hinchas celestes que participaron se inclinaron por el colombiano Diego Valdez, en segundo lugar quedó el argentino Hernán Boyero y tercero José Luis Chávez.
Pregunto, ¿es tan importante para un equipo la figura del capitán en esta época? Si es así, ¿cuál es su importancia? Para mí, hoy no es lo mismo que antes. Se ha convertido en un mero representante que no incide en el equipo.
En otras épocas, el capitán era un personaje muy importante en un equipo de fútbol. Era el líder indiscutido del plantel y también casi un entrenador dentro de la cancha.
Cuando uno recuerda a grandes equipos de clubes o selecciones, asocia de inmediato el nombre de sus caudillos, especie de guerreros, héroes de grandes gestas que tenían influencia tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Era quien debía dar la cara y ponerse el equipo “al hombro” cuando hacía falta.
En la actualidad, me da la impresión que para algunos jugadores la importancia tiene que ver con el ego y su afán mediático, y no con el verdadero rol de representante y de especie de guía cuando se pierde la línea.
Seguramente habrá otros que podrán cumplir el rol de capitán a cabalidad, despojados de perniciosas egolatrías. Por eso habrá que elegir bien y no confundirse con ciertas posturas que son engañosas
Porque, ojo, hay quienes se valen de posturas demagógicas para ganarse a la gente, confundiendo liderazgo y personalidad con malacrianza y berrinche. A estos es fácil identificarlos porque se besan el escudo de la camiseta cada dos por tres o quieren comerse “crudos” a indefensos jueces de línea por un supuesto error. La nueva jerga futbolera los define muy bien como vendedores de humo.
¿Cómo se debe elegir un capitán? Según los entendidos, pueden ser tomados en cuenta distintos aspectos, como el liderazgo, la experiencia, el tiempo que está en el club, su identificación con el equipo, la relación con sus compañeros, su actitud y personalidad.
El entrenador es, por lo general, quien define, aunque también delega la responsabilidad al plantel, para que elija su representante.
En el caso Blooming, por ejemplo, Boyero reúne las condiciones para ser capitán. Sin embargo, el entrenador Malvestiti decidió que sea el colombiano Valdez.
En realidad, estoy convencido de que lo más importante para un equipo es que encuentre el funcionamiento que le permita jugar bien y tratar de ganar partidos. Y que, a diferencia de otras épocas, el capitán es lo de menos.

martes 10 de enero de 2012

MESSI EN EL OLIMPO

l_equip.750Lionel Messi ganó por tercera vez el Balón de Oro que entregan anualmente la FIFA y la revista France Football al mejor jugador del planeta.
De esta manera se une al grupo de elegidos que consiguieron tres veces este galardón, integrado por el Johan Cruyff (71,73,74), Michel Platini (83,84,85) y Marco Van Basten (89,90 y 92).
Asimismo, el argentino logra lo que hasta la fecha había podido conseguir solo Platini, ganar el Balón de Oro en tres ocasiones de manera consecutiva.
Messi, sin duda, es un habitante más del Olimpo de los dioses del fútbol junto a Pelé, Maradona y Cruyff.

sábado 7 de enero de 2012

¡QUE VIVA EL CARNAVAL!

carnaval-2012_1Nos sacamos la modorra de fin de año y arrancamos de nuevo con  la ilusión de vivir un año distinto en nuestro fútbol. Sin embargo, de entrada nos topamos con más de lo mismo, y nos damos cuenta de que las cosas están igual o peor que antes.
Por ejemplo, la falta de seriedad y la improvisación siguen campeando en la Liga. ¿No es inconcebible que se modifique un nuevo calendario a una semana de su inicio? ¿Es serio dar de baja un torneo a días de disputarse?
La Copa AeroSur, el certamen más exitoso del fútbol nacional, fue prácticamente aniquilado con una nueva postergación hasta la temporada invernal, época poco propicia para la disputa de un torneo por motivos climáticos. Su última versión fue casi un fracaso por esa razón.
Los dirigentes cambiaron de fecha la AeroSur pero mantienen la del arranque del primer campeonato del año, segundo de la temporada 2011/2012, para el 28 de enero, porque no se pusieron de acuerdo para adelantarla. En consecuencia, algunos equipos tendrán más de un  mes de pretemporada…
Ojo, pero el campeonato Clausura no tiene aprobado todo el fixture, solo la mitad (?). Además, no arrancó y ya tiene una postergación: Real Potosí no jugará con Bolívar en el día establecido en la primera fecha porque tiene que enfrentar a Flamengo de Brasil por el repechaje de la Copa Libertadores de América.
Ah! Y como somos carnavaleros de cepa, el campeonato tendrá una interrupción durante las fiestas carnestolendas, como ha ocurrido casi siempre. Habrá un receso del ¡12 al 25 de febrero!
Una vez superada la resaca, todo volverá a la normalidad. Algunos seguirán con esa costumbre de tratar de cambiar las cosas a punta de maquillaje, por ejemplo, haciendo jugar de junio a junio en vez de enero a diciembre.
Cambia lo superficial pero no lo profundo y tampoco el modo de pensar. La realidad sigue siendo la misma de siempre. ¡Que viva el carnaval!

miércoles 28 de diciembre de 2011

LA DELGADA LÍNEA

El fútbol boliviano cambió mucho en los últimos cinco años. Tuvo una especie de transformación democrática en relación a otros tiempos. Hoy, la élite dominante de otras épocas ya no la tiene tan fácil para conservar el poder futbolístico.

No existe el dominio absoluto de los equipos grandes. Bolívar, The Strongest, Blooming y Oriente Petrolero, que antes disputaban entre sí los títulos, tienen otros oponentes que les pelean mano a mano la supremacía.

Por eso a los grandes les cuesta cada vez más revalidar éxitos e imponer esa grandeza que le otorgan, en los papeles, su historia, sus pergaminos y su popularidad.

Esto tiene que ver, seguramente, con la consolidación de una especie de “clase media” y las crisis que sufren, de manera constante, los poderosos. El fortalecimiento de los débiles y el debilitamiento de los fuertes derivó en la paridad futbolística actual.

En consecuencia, el escenario futbolístico boliviano cuenta en la actualidad con otros actores que hacen fuerza a los poderosos de otrora, prueba de ello es que en el anterior campeonato Bolívar disputó hasta la última fecha el título con Real Potosí y The Strongest enfrentó en la final a Universitario.

Si revisamos la lista de campeones en el último lustro, nos encontraremos con que Real Potosí, San José, Aurora y Universitario. Los que antes eran una especie de relleno, ahora son protagonistas por mérito propio y licencias ajenas.

Otro ejemplo de esa igualdad de “oportunidades”, es el caso de Wilstermann, integrante de la élite futbolística nacional, que purga los pecados de pésimas gestiones de sus directivos en una categoría inferior, al haber descendido la temporada pasada.

Ese acercamiento entre unos y otros genera mayores posibilidades a todos. Por eso, en determinado momento, seis de los doce equipos de la Liga pugnan por el título. No es algo común o normal, al contrario.

Los grandes siguen siendo grandes, pero no tan fuertes, y los chicos crecieron un poco, lo suficiente para acortar distancias, y, con muy poco, ponerse a la par para disputarles títulos.

Sin embargo, esa igualdad o paridad no aporta al mejoramiento futbolístico porque no está emparentada con un crecimiento, sino con un estancamiento o retroceso. Por eso cuesta elegir cuál es el mejor equipo en cada torneo.

Como van las cosas, la línea que separa a un grupo del otro, será cada vez más delgada, y ´los títulos estarán al alcance de cualquiera.

martes 27 de diciembre de 2011

LOS DOCE, UNO POR UNO

Oriente-Blooming1-300x199Aurora: Tuvo un flojo arranque en el primer semestre con el argentino Julio Zamora, mejoró mucho con Julio César Baldivieso, que le imprimió un fútbol más ofensivo. Terminó mal la temporada con un interinato de Gastón Taborga. No clasificó a ningún torneo internacional. Destacaron Ronald Segovia, Reynoso y Robles.
Bolívar: Ganó el torneo Fundadores de la Liga y clasificó a la Copa Libertadores de América sin llegar a tener un rendimiento superlativo, bajo el mando del argentino Ángel Guillermo Hoyos. No llenó los ojos con su fútbol, pese a sus variantes ofensivas, fue irregular como todos pero aprovechó su momento en la recta final. El segundo semestre fue tan irregular como el primero y terminó eliminado por The Strongest. Destacó William Ferreira.
Blooming: Tuvo tres entrenadores y ninguno le encontró la vuelta esta temporada. El yacuibeño Carlos Aragonés ni los argentinos Teté Quiroz y Edgardo Malvestiti no lograron enderezar el rumbo. Con Quiroz mejoró un poco pero no le alcanzó para clasificar a ningún torneo. Fracasó por tener un plantel mal armado y flojo en todas sus líneas.
Guabirá: El argentino Claudio Marrupe superó las expectativas con el cuadro azucarero, que pese a sus permanentes problemas económicos, realizó buenas campañas. Su juego rápido y empeñoso le permitió salir adelante. Destacaron Aragón y Darwin Ríos.
La Paz Fútbol Club: Tuvo cuatro entrenadores en la temporada (Freddy Bolívar, Juan Carlos Paz García, Eloy Vargas y Oscar Sanz), síntoma inequívoco de que no le salieron bien las cosas. Mejoró un poco con Sanz y casi clasifica a la segunda ronda del Apertura.
Nacional Potosí: No fue buena su participación en el primer semestre, con Luis Orozco al frente. Tampoco mejoró con Julio Zamora. En el Apertura le fue un poco mejor, dirigido por el argentino Víctor Hugo Andrada. Fue eliminado en la segunda ronda.
Oriente Petrolero: Fue el gran animador del primer torneo del año, bajo el mando del argentino Cuffaro Russo. Jugó un buen fútbol, vistoso y efectivo, pero se desinfló al final. En el segundo semestre volvió a ser protagonista, esta vez con el también argentino Ramacciotti al frente, aunque sin llegar a jugar bien. El final fue el mismo, y se quedó con las ganas de ser campeón. Clasificó a la Copa Sudamericana. Destacaron Luis Gutiérrez, Gualberto Mojica y Juan Carlos Arce.
Real Mamoré: Realizó malas campañas en los dos campeonatos. No pudo revertir la situación cambiando entrenadores constantemente. Lo dirigieron sin suerte los argentinos Domingo Sánchez y Sergio Oscar Luna, el paraguayo/boliviano Luis Esteban Galarza, el mexicano David De la Torre y el paceño Sergio Apaza. Tiene el peor promedio para el descenso.
Real Potosí: Estuvo a punto de ganar el torneo Fundadores de la Liga, con un equipo ordenado que sacaba puntos de local y visitante, pero flaqueó al final. El cambio de entrenador no le sentó bien en el segundo semestre. Tras la renuncia del orureño Marcos Ferrufino, contrató al argentino Dalcio Giovagnoli, que rescindió su contrato después de dirigirlo tres fechas y asumió su coterráneo Víctor Zwenger, quien no lo logró clasificar a la segunda fase. Destacó Gerardo Yecerote.
San José: Fue una las decepciones de la temporada. Contrató muchos jugadores que no le dieron resultado. Víctor Hugo Andrada dejó su lugar al argentino Marcelo Zuleta por la floja campaña. La situación no mejoró y Zuleta dejó el cargo a Marcos Ferrufino, con quien levantó tras un pobre inicio y llegó a semifinales del Apertura. Destacaron Carlos Lampe y Maximiliano Andrada.
The Strongest: No le fue muy bien en el primer torneo de la temporada, dirigido por el argentino Néstor Craviotto. Terminó en cuarto lugar, aunque en su momento tuvo chance de ser campeón. Con el cochabambino Mauricio Soria al frente, al Tigre no le fue al comienzo, pero tuvo un final feliz. Clasificó con lo justo, se hizo fuerte anímicamente, mejoró en lo futbolístico y acabó siendo campeón del torneo Apertura. Destacaron Vaca, Soliz, Chunacero y Escobar.
Universitario: No tuvo un buen primer semestre. El argentino Claudio Chacior dejó su lugar al cochabambino Eduardo Villegas a la mitad de la primera rueda. Con Villegas, la U levantó de a poco y terminó jugando la final del torneo Apertura. No pudo ser campeón pero clasificó a la Copa Sudamericana. Destacaron los laterales Morales y Añez, y el atacante panameño Alfaro.