sábado, 13 de febrero de 2010

LA COPA, SE MIRA Y NO SE TOCA

La Copa Libertadores de América pasó de ser un lindo desafío y se convirtió en una pesadilla para los equipos bolivianos. Hoy es un compromiso en el cual están más cerca de la decepción y el papelón, que de una campaña aunque sea decorosa.
Es una especie de vía crucis anual que esta vez empezó con Real Potosí, que aguantó sólo dos estaciones, y continúa con Bolívar y Blooming, frustrados en sus primeras presentaciones a raíz de las sendas derrotas en condición de local.
Los potosinos fueron vapuleados por el Cruzeiro, en tanto que las academias sucumbieron frente a los peruanos Universitario y Alianza Lima, que no superan la tercera línea en el fútbol sudamericano, es decir, no tienen el poderío de brasileños, argentinos o paraguayos.
¿Qué ocurre? ¿Por qué no se puede ni siquiera con rivales que no están tan lejos del alcance futbolístico, como, en este caso, los peruanos? Y no se trata de ser campeones, sino simplemente de poder superar por lo menos una fase.
En el caso de Bolívar, pienso que tiene que ver con una cuestión de argumentos futbolísticos, ya que por cuestiones de altura, los rivales se cuidan, no le juegan de igual a igual, le ceden la iniciativa, y sin embargo no puede hacer valer su localía. Ataca, juega casi todo el tiempo en campo contrario, pero no traduce en goles su dominio, es inoperante e inefectivo.
En cuanto a Blooming, que la tiene más complicada porque los rivales vienen a jugarle de igual a igual, el asunto, me parece, está relacionado con el tema sicológico y estratégico. Dio ventajas en estos aspectos y empezó pagándolo caro de arranque.
Por una parte, no se mentalizó como debía para afrontar un certamen distinto al local, mucho más exigente, competitivo, con otro ritmo de juego. Perdió confianza de entrada, los nervios minaron sus fuerzas y terminó siendo un equipo con un potencial inferior al que realmente tiene. Careció de fortaleza mental para reponerse a la adversidad.

La perdida de confianza está relacionada al fracaso táctico y estratégico. Blooming se encontró de pronto con un rival que no conocía, que lo sorprendió individual y colectivamente. El factor sorpresa hizo trizas su confianza, porque se vio superado e incapaz de resolver el problema al no tener armas para ello.
En resumen, creo que el gran problema de los equipos bolivianos en los torneos internacionales es que no se preparan adecuadamente. Se alistan igual que para un certamen local, cuando las exigencias son totalmente distintas. Tampoco hacen hincapié en el aspecto sicológico, en la importancia de la fortaleza mental, que también se logra con trabajo.
Los jugadores deciden en la cancha, es verdad, pero los entrenadores planifican. Ahí radica su gran responsabilidad. Y si pasan por alto detalles importantes, condenarán al fracaso a sus equipos.

El fútbol boliviano, a través de sus tres representantes, vuelve a estrellarse con una dura realidad que no puede cambiar. Está por debajo de todos, en el fondo de la tabla, dueño de un presente pobre y un futuro nada esperanzador.

viernes, 12 de febrero de 2010

COPOS DE PREOCUPACION

Pobre, demasiado pobre. A Blooming se le encendieron todas las alarmas en el arranque de la Copa Libertadores de América porque fue mucho menos de lo esperado en lo táctico, estratégico y anímico.
No llama tanto la atención la derrota, sino la pobre expresión futbolística de un equipo que sin haber sido un dechado de virtudes, había mostrado una cara totalmente distinta en la Copa AeroSur.
Da la impresión que Víctor Hugo Andrada no preparó sicológicamente al plantel celeste para este desafío. De ahí el nerviosismo que cundió de entrada, en especial en los defensores, que acabaron socavando la tranquilidad del resto. No hubo quien ponga las cosas en orden. Imperiale y Brandao fueron los abanderados del desconcierto, secundados por Sánchez, Gómez y Viera.
Asimismo, no corrigió defectos incorporados al fútbol nacional. Blooming jugó, en realidad intento hacerlo, al ritmo local, cuando la intensidad y velocidad son distintas en el marco de los torneos internacionales como la Copa Libertadores. Repitió una y otra vez la pausa innecesaria y la salida lenta de los volantes encargados del armado, facilitando la tarea de los mediocampistas de Universitario para presionar y recuperar la pelota.
A la hora de las modificaciones, Copo sacó de la cancha a un Castillo que estaba metido en el partido y daba pelea a los centrales peruanos, y Blooming acabó tirando centros sin un referente de área.
También tuvo un poco de mala suerte, porque el paraguayo Villalba se lesionó al minuto de haber ingresado, y ya se habían realizado las tres variantes.
El golero Jemio respondió a la confianza que le tiene el entrenador. Salvó a Blooming de una goleada. José Luis Chávez fue quien mejor entendió y se acomodó al partido entre los celestes y acabó siendo uno de los pocos rescatables.
Andrada y Blooming son acreedores de una deuda grande. Hoy, tras lo ocurrido anoche, muy pocos creen que tenga con qué pagarla.

* Foto Los Tiempos

NO DIO LA TALLA

Blooming se asemejó a una comparsa, con el perdón de sus hinchas. Pero una de las michis. Al menos, esa es la imagen que me dejó anoche ante Universitario de Lima en su debut copero.
Fue un grupo de muchachos desparramados en la cancha, sin armonía, desafinados, nerviosos, que vestían la misma casaca, bailaban al ritmo de un vals peruano, cuando la ocasión exigía todo lo contrario, coordinación, prestancia, y que truene una banda (de música, of course).
No dio la talla y pasó un papelón memorable, si analizamos el juego por sobre el resultado (1-2). Cayó sin atenuantes ante equipo que fue superior de principio a fin en el estadio Tahuichi Aguilera.

Los celestes dejaron una imagen lamentable por su pobreza y sumaron una frustración más al amargado y moribundo fútbol boliviano. Fue tan pobre lo suyo que daba la impresión de ser un onceno amateur impotente frente a un adversario profesional seguro de sí mismo.
Blooming lo hizo todo mal de principio a fin. Se mostró nervioso e impreciso desde el arranque. A los 30 segundos Brandao inició la catarata de desaciertos despejando al córner una pelota que pudo controlar con tranquilidad. De ahí en más la defensa contagió su inseguridad al resto del equipo y la Academia no hizo pie en ningún momento.

Universitario lo ahogó en todos los sectores de la cancha, le arrebató el control de la pelota y también hizo prevalecer su mayor contextura física. Se sintió cómodo ante la endeblez de Blooming y caminó hacia el triunfo sin apremios.
Y no hubo antídoto en Blooming para el veneno que lo mataba de a poco, porque colectivamente no tenía sustento táctico e individualmente sus jugadores sentían la diferencia del abismal ritmo de competencia que existe entre el fútbol boliviano y el fútbol internacional.
Blooming fue una decepción y por momentos dio vergüenza por su imagen infantil ante un adversario agrandado a partir de su debilidad. Fue una sombra del equipo pujante que eliminó a Oriente de la Copa AeroSur.
Lo peor de todo no fue la derrota, sino la paupérrima imagen. Pero, no hay que hacerse drama, por lo menos está a tono con la época: ¡Que viva el carnaval!

* Foto sportsyahoo

jueves, 11 de febrero de 2010

FLORECER O MORIR

El fútbol boliviano está marchito a causa de las dolorosas caídas de Real Potosí y Bolívar en la Copa Libertadores de América. Hoy es el turno de Blooming, que debuta recibiendo a Universitario de Perú y, ante la desgracia ajena, queda como la esperanza de un mejor comienzo en este certamen.
Con Real Potosí eliminado tras su vergonzosa caída ante Cruzeiro (0-7) y Bolívar herido seriamente y en forma tempranera por su caída en La Paz ante Alianza Lima, Blooming se encuentra de buenas a primeras como responsable de no sólo lavarle la cara sino darle un baño de alegría a este triste y mugriento fútbol boliviano.
La incógnita, y desafío a la vez, es si la Academia cruceña será capaz de hacerle honor a su nombre, "floreciente" - tal su traducción al castellano-, derrotando a un adversario al que no pudo vencer las dos veces que se enfrentaron por la Copa Merconorte en 2001.
Con ese peso enfrenta Blooming esta noche a Universitario de Lima. Ante esa responsabilidad, la única alternativa es florecer o, por lo menos, morir en el intento.

* Foto El Día.

LA REALIDAD ES CRUEL

Bolívar perdió porque no jugó bien. Alianza Lima desnudó todas las limitaciones del equipo paceño con una estrategia simple y un planteamiento correcto, que le permitieron lograr un triunfo valioso.
El fútbol no fue cruel con Bolívar la tarde ayer en el Hernando Siles, contrariamente a lo que piensa el entrenador de la Academia altiplánica, Santiago Escobar, simplemente castigó al inoperante y premió al eficiente.
Porque Bolívar fue un equipo sin volumen de juego ofensivo, intrascendente en el mediocampo y endeble en defensa; limitado a remates de fuera del área ante su falta de profundidad, sin creación ni sorpresa e inseguro en la marca.
Alianza Lima lo tenía bien estudiado. Por eso lo esperó cerca a su área, le "ensució" la circulación de la pelota en el mediocampo y fue punzante en los contragolpes. Además, contó con un arquero muy atento a los zapatazos. Lo enredó y luego lo liquidó.
Siendo un equipo modesto en comparación a sus grandes formaciones de otras épocas, el cuadro peruano se mostró más firme y contundente. Los estiletazos de Fernández y Montaño acabaron con los pataleos del rival.
Bolívar, siempre aferrado al desgaste de los rivales por la altura, no pudo sacar ventaja en este aspecto porque Alianza vino aclimatado y preparado para aguantar sus embates. Generó unas cuantas situaciones de gol pero tampoco las aprovechó. Otro ítem en la columna del "debe".

El fútbol no fue cruel, insisto, lo único que hizo fue poner en evidencia una realidad. Bolívar es mucho menos de lo que algunos creen, entre los que se cuentan su entrenador y el mecenas del club (Marcelo Claure).
Lo cierto es que esta derrota fue un trago demasiado amargo para empezar la Copa Libertadores de América.

* Foto Jornada

miércoles, 10 de febrero de 2010

ENEMIGO ÍNTIMO

Alianza Lima, el rival de Bolívar esta noche, tiene una particularidad, sus planteles son devotos del Señor de los Milagros y año tras año cumplen con el ritual de la procesión de octubre, mes en el que cambia su uniforme blanquiazul por uno de color morado y blanco, algo que ocurre desde 1955.
"La historia oral nos dice que fue el Chino Pepe Carrión, utilero del equipo, quien llevó la imagen del Cristo moreno al club. Él habría sido quien inició a los jugadores íntimos en la práctica de rezarle al Señor de los Milagros antes de los partidos, ingresar con las imágenes a los vestuarios, tocarlas y besarlas con devoción, prenderles velas, acompañar la procesión, vestir los colores morado y blanco durante los meses de octubre", según se señala en el portal oficial del club limeño.

El equipo Íntimo, como lo llaman en Perú, fue fundado en 1901 y nació como Sport Alianza hasta adoptar el nombre actual en 1924. Lo de "Alianza" se debe a que los fundadores se reunieron en las caballerizas del mismo nombre y Lima por que casi todos eran de la capital incaica, y el apodo con la buena relación que existía entre sus integrantes.
Alianza Lima
enfrentó dos veces a Bolívar en la Copa Libertadores de América, con saldo negativo. Fue en 1995, siendo superado por la Academia de visitante por 3-1 e igualando como local 1-1.
Bolívar formó aquel día en La Paz con Tomás N´Kono, Carlos Borja, Miguel Rimba, Marco Sandy, Iván Castillo, Luis Suárez (Ramos), Vladimir Soria, Milton Melgar, Juan Carlos Ríos, Claudio Mir y Richard Cueto (Marcelo Ibáñez.
El argentino Mir (2) y Ríos anotaron los goles para los celestes y descontó Jayo.
En aquella visita también perdió con Wilstermann 2 a 1 (O. González (W), Maladot (W), G. Lente (AL)).
Antes había venido en 1978 con un equipazo, integrado por González Ganosa, Duarte, Castillo, Salguero, Roberto Rojas, Cueto, Velásquez, Teófilo Cubillas, Guillermo La Rosa, Hugo Sotil y Ravello.
Fue un paseo. A The Strongest le ganó 3-1 en La Paz (Cubillas y La Rosa (AL), y Osvaldo Potente) y a Oriente Petrolero 4-0 en Santa Cruz (Sotil, Teófilo Cubillas (2) y G. La Rosa).

UNA COPA MÁS

Bolívar, el equipo boliviano con más intervenciones en la Copa Libertadores de América, inicia esta noche su vigésima sexta participación enfrentando a Alianza Lima de Perú.
Hasta la fecha, la Academia paceña disputó 187 partidos, de los cuales ganó 76, empató 39 y perdió 72, con una efectividad del 47,59 %. Ocupa el noveno puesto en la tabla histórica del torneo que se disputa desde 1960.
Nunaca ganó el torneo ni jugó la final. En 1986 avanzó a una segunda instancia denominada semifinales (era otro sistema), en la que disputó con dos equipos (Olimpia del paraguay y América de Cali) el pase la final. Posteriormente llegó a cuartos de final, en 1994 y 1998.
Su última participación fue en 2007, resultando eliminado en primera ronda.

martes, 9 de febrero de 2010

LE DIO CÁTEDRA

Blooming no le pudo ganar a Universitario de Perú las dos veces que se enfrentaron en el marco de un certamen internacional. Perdió los dos partidos disputados por la desaparecida Copa Merconorte.
El equipo celeste cayó en condición de local y visitante, 2-3 en Santa Cruz y 0-2 en Lima.
Blooming, que atravesaba una etapa de crisis, empezó dirigido por Luis Orozco y tras la derrota en el Tahuichi Aguilera cambió de entrenador, contratando al español Manolo Núñez.
Universitario volvió a Santa Cruz en 2003, por la Copa Libertadores, y enfrentó a Oriente Petrolero, igualando 2 a 2. Los goles fueron anotados por Paul Cominges y Jean Ferrari para los cremas, mientras que Roger Sucha Suárez y Claudio Biaggio convirtieron para los refineros.
Ambos equipos cuentan todavía con jugadores que integraron aquellos planteles. Blooming tiene en sus filas a Alejandro Gómez y Lorgio Álvarez, y también Sucha Suárez, en tanto que Universitario a John Galliquio.

Ficha de los partidos
Santa Cruz - 22.08.01
Estadio Tahuichi Aguilera
Blooming (2): Carlos Arias, Reny Ribera, César Couceiro, Percy Gil, Lorgio Álvarez (José Méndez), Rubén Tufiño (Luis Espíndola), Raúl Justiniano, Raúl Gutiérrez, Julio César Cortez (Sebastián Jarath); Diego Cabrera y Walter Otta. D.T.: Luis Orozco.
Goles: Walter Otta, a los 33 y 64 minutos.
Universitario (3): Francisco Bazán, Víctor Illescas, Marcelo Jaime, Edson Domínguez, Marcial Salazar, José Carranza, Gregorio Bernales, Fernando del Solar, Paolo Maldonado; Martín Vilallonga y Sergio Ibarra; D.T.: Teddy Cardama.
Goles: Martín Vilallonga, a los 44 y 47 minutos, y Paolo Maldonado, a los 57.
Expulsado Víctor Illescas

Lima - 19.09.01
Estadio Monumental
Universitario (2): Francisco Bazán; Edson Domínguez, Marcelo Jaime, Julio Rivera (Gregorio Bernales, 46’), Mario Gómez; José Carranza, Fernando del Solar, José del Solar (John Galliquio, 57’), Luis Cordero, Abel Lobatón (Martín Vilallonga, 65’) y Sergio Ibarra. D.T.: Teddy Cardama.
Goles: Sergio Ibarra y Martín Vilallonga, a los 21 y 68 minutos.
Blooming (0): Carlos Arias; Reny Ribera, Luis Espíndola, Lorgio Álvarez, Percy Gil, Raúl Justiniano, Raúl Gutiérrez, Rubén Tufiño, Julio Cortez (José Méndez, 68’), Diego Cabrera (Tomás Gutiérrez, 70’) y Alejandro Gómez. D.T.: Manuel Núñez.

* Foto (enunabaldosa.com): El argentino Walter Otta, autor de dos goles ante Universitario de Lima.
** Datos mundosoccer.com

CASTILLO DE ILUSIONES

A Blooming se le complicó el panorama ofensivo de cara al debut en la Copa Libertadores de América ante Universitario de Perú, a raíz de la lesión del viejo Luis Hernán Sillero.
El argentino Sillero era número puesto junto a su coterráneo Damián Ackerman en el ataque celeste, pero un problema muscular puso en duda su actuación frente al cuadro crema, campeón del fútbol peruano.
La alternativa de Víctor Hugo Andrada es José Alfredo Castillo, aunque también tiene como opción ubicar un poco más adelantado al mediocampista brasileño Luiz Carlos Vieira, como media punta, y completar la zona de volantes con el Paraguayo David Villalba.
Copo, un optimista por naturaleza, optaría por Castillo, porque confía en que en algún momento volverá a aparecer el gran goleador que fue artillero del mundo, premiado por la IFFHS con el balón de oro en 2001 (42 goles), siendo muy joven, hoy venido a menos, con poco rodaje futbolístico, y más cerca de un exjugador que de la estrella que pudo ser.
Castillo, que cumple hoy 27 años, pasó por Tecos de México, Rosario Central de Argentina, O´Higgins de Chile y Atlético Mineiro de Brasil, lleva anotados 131 goles, de los cuales 99 convirtió en Oriente Petrolero. Sin embargo, desde 2004 su media de goles anual es inferior a los 10 tantos.
El atacante formado en Tahuichi y que triunfó en Oriente, perdió la viveza que le valió el apodo de Pícaro y tampoco muestra el olfato de gol, que sumado a su riqueza técnica (excelente cabezazo, buen remate con las dos piernas) y su velocidad, lo convirtieron en delantero temible que emigró muy joven a México.
Andrada cree que es cuestión de tiempo, paciencia y respaldo para que vuelva a aparecer el goleador que fue, por eso apostaría por él en el encuentro del jueves ante la probable ausencia del viejo Sillero, confiado en que no será un Castillo de arena.
Por lo demás no hay dudas. El entrenador argentino confirmó a Jemio en el arco, el Gato Zabala, Brandao, Imperiale y Sánchez en la zaga; Gómez, el comandante Chávez, Vieira y Álvarez en el mediocampo; y el Súper ratón Ackerman con Castillo y Sillero en el ataque.

* Foto El Día.

REGRESO CON FURIA

Guabirá tuvo un retorno con gloria al seno liguero. Se consagró campeón de la Copa AeroSur del Sur superando a Real Potosí en la final.
El Diablo Rojo se convirtió en
la furia roja que quieren sus hinchas, eliminó los complejos de equipo benjamín que retorna al fútbol profesional, se armó de coraje, empezó a jugar de igual igual tras un inicio dubitante y dio el batacazo en Sucre.
Guabirá disputó tres partidos en el estadio Patria de la capital, empató dos con Real Potosí en tiempo reglamentario pero lo superó en la definición a penales, y se impuso al local Universitario.

Un inmejorable comienzo para un equipo que está en formación, que necesita confianza y tiempo para hacerse fuerte, que pretende recuperar el prestigio y el respeto perdido
s en el fútbol profesional.
Por eso, el taquirari ¡Guabirá, campeón! volvió a sonar con fuerza en las calles de Montero. Como en los viejos tiempos, cuando los azucareros eran un dolor de cabeza para los más pintados en el ámbito nacional.

Guabirá demostró en el Sur que el Norte (cruceño) está vivo.


* Foto El Deber.

lunes, 8 de febrero de 2010

PITAZO FINAL

Marcelo Ortubé le dijo adiós al arbitraje, ayer. Después de 25 años recibiendo muchos elogios y algunos insultos, algo habitual en la vida de los árbitros, dicho sea de paso, el paceño colgó el pito.
Para muchos fue el mejor árbitro boliviano de todos los tiempos. Puede ser. Si no es así, pasa raspando. En todo caso, creo que disputaría el primer lugar con un pariente suyo, su tío Óscar Ortubé. Su padre, don Arturo, también fue un excelente árbitro.

Marcelo, a diferencia de su padre y su tío, y todos los árbitros bolivianos con excepción de Luis Barrancos (fue al Mundial de España 1982), logró
el sueño del pibe de todo sopla pitos: dirigir en un Mundial de Fútbol. Arbitró en Corea y Japón 2002 el partido entre Suecia y Nigeria, y lo hizo muy bien.
En sus veinticinco años de arbitraje, Ortubé también tuvo a su cargo partidos decisivos, muchas finales, y fue tomado en cuenta muchas veces en torneos internacionales.
En los últimos tiempos estaba cada vez más lejos de las jugadas a causa de su exceso de peso y empezó a convertirse en uno de esos árbitros que intentaban quedar bien con Dios y con el diablo. Por eso pienso que se va en un buen momento, así no empaña su trayectoria, y se despidió dirigiendo una final, como correspondía.
Creo que el mayor elogio que se le puede hacer a Marcelo Ortubé es que fue siempre una persona confiable, más allá de sus aciertos y errores, que los tuvo. Daba la impresión de ser un tipo neutral.

* Foto de worldreferee.com

EN BUENAS MANOS

¡Bolívar bicampeón! Consiguió la Copa AeroSur por segundo año consecutivo, arruinando la fiesta al público cochabambino que había llenado el estadio Félix Capriles para ver dar la vuelta olímpica a Wilstermann.
En realidad, el aguafiestas fue el arquero Carlos Arias, quien atajó todo, o casi todo, y hasta le dio una mano a su equipo a la hora de los penales, ejecutando muy bien uno de los tiros que convirtieron en triunfo el empate en tiempo reglamentario.

Arias salvó a la Academia paceña en varias ocasiones. Puso la cara, el cuerpo y sus manos en las difíciles, y por todo ello acabó siendo el héroe de la tarde en tierra valluna.

Wilstermann había hecho méritos para ganar en la primera etapa, pero aflojó un poco en el complemento, se fue quedando sin merecimientos y acabó sufriendo en los penales.

Bolívar creció en la segunda parte tras un primer tiempo sin muchas energías, asumió riesgos y protagonismo, igualó y tuvo mayores aciertos desde el punto penal.

El campeón sacó ventaja con Carlos Arias. El portachueleño marcó la diferencia con su gran actuación, confirmando que, hoy por hoy, es el mejor de todos bajo los tres palos. Por eso, el título está en buenas manos.


* Foto Jornada.

jueves, 4 de febrero de 2010

CHINO BÁSICO

Si los jugadores entienden el mensaje, podemos hacer un buen partido, dijo Sergio Apaza, entrenador de Real Potosí, antes de viajar a Brasil para enfrentar a Cruzeiro por la Copa Libertadores de América. Horas más tarde, en el famoso Mineirao de Belo Horizonte, los brasileños ganaron 7-0.
Por lo visto sus dirigidos no le entendieron nada a Apaza, tan afín a la verborragia y al discurso, a las arengas y a las frases hechas. Habló en chino o algo parecido, o los jugadores estaban con la cabeza en otra cosa, porque en la cancha hubo sólo un equipo que hizo bien las cosas, y ese fue Cruzeiro.
Los brasileños, que habían logrado un empate en la Villa Imperial, no anduvieron con vueltas y remacharon su clasificación a la fase de grupos acribillando a su paisano, el golero Machado, nacido en Porto Alegre, que ataja en el cuadro potosino.

Media hora duró el entusiasmo de Real Potosí, hasta que los jugadores de Cruzeiro afinaron la puntería y la defensa del equipo boliviano se convirtió en un colador por el que se filtraba todo. En un cuarto de hora le hicieron cuatro goles.

La expulsión de Yecerotte primero y Galindo después complicaron el panorama, pero los de Cruzeiro se tomaron un descanso, hasta que ingresaron los recambios y éstos no perdonaron. Le llenaron el arco de goles.


* Foto Sports.yahoo

SE PUSO ROJO

Bolívar se puso colorado por culpa de Wilstermann. Por momentos se sofocó y ruborizó con las sutilezas de algunos de los jugadores del equipo rojo que a punto estuvieron de pintarle cara en el mismísimo estadio Hernando Siles.
Fue empate pero debió ganar Wilstermann porque jugó mejor y fue superior a Bolívar. Se plantó bien en la cancha, esperando firme atrás, manejando bien la pelota en el mediocampo y con el uruguayo Raimondi como punta de lanza casi incontrolable en el ataque.
Fue justamente el atacante charrúa el que puso en ventaja al onceno aviador con un golazo, tras sacarse la marca de su coterráneo Iturralde y fusilar con derechazo a Carlos Arias.
El equipo cochabambino no se llevó la victoria porque le faltó cerrar el partido con un gol más para no quedar expuesto a esos imponderables que tiene el fútbol, como la carambola que terminó en gol de Iturralde y empate para Bolívar a minutos del pitazo final.
Bolívar no pudo imponer su juego por la buena labor de Wilstermann, pero también porque sus volantes estuvieron distanciados de los atacantes, no tuvo profundidad, utilizó poco las bandas y también volvió a mostrarse frágil defensivamente.
La revancha de la final de la Copa AeroSur se jugará el domingo en el Félix Capriles y Wilstermann llega con una mejor perspectiva. Bolívar tendrá que cambiar mucho para retener el título.

* Foto Jornada.

miércoles, 3 de febrero de 2010

NOCAUT TÉCNICO

Manolo Núñez no aguantó dos rounds en Aurora. Perdió los dos clásicos con Wilstermann por la Copa AeroSur y dejó de ser el entrenador del equipo del pueblo.
Existen dos versiones sobre la salida del español, una, que presentó su renuncia por problemas familiares, la otra, que los dirigentes del cuadro celeste le manifestaron que le habían retirado su apoyo, es decir, ya no querían contar con él.
De esta manera, Núñez es el primer entrenador de la Liga del Fútbol Profesional Boliviana en dejar su cargo antes de que se inicie la temporada oficial, que incluirá los torneos Apertura, Invierno (Play Off) y Clausura.
El año pasado, en esta época, dejaron sus puestos Sergio Apaza en Blooming y Tucho Antelo en Oriente Petrolero.

* Foto Los Tiempos: Manolo Núñez (der) junto a su ayudante Luis Martínez.

lunes, 1 de febrero de 2010

LA SELECCIÓN Y LOS NATURALIZADOS

Si repasamos la historia del fútbol boliviano y de las selecciones nacionales, veremos que los futbolistas naturalizados desplazan a los nativos sólo cuando éstos no tienen calidad ni jerarquía. los foráneos no han sido salvadores de la patria, pero tampoco son culpables de nada, al contrario, han ayudado a disimular o paliar épocas de vacas flacas en cuanto a surgimiento de jugadores.
Hay veces que es necesario incluir naturalizados y otras no. Los antecedentes demuestran que todo depende del estado de ánimo que generan las campañas para la cabida de los naturalizados en la Selección. Existen varios casos en la historia de nuestro fútbol desde la década de los cincuenta, pero partamos en los años 70, para no ir muy atrás.
Bolivia realizó una buena campaña en las eliminatorias de México 70 con los argentinos Julio Alberto Díaz, Mario Rojas, Raúl Álvarez, el Gitano Juan Farías y el Tanque Juan Américo Díaz. Luego se vino una renovación total con la aparición de muchos jugadores cruceños y chaqueños. La Mini copa disputada en Brasil en 1972, denominada Copa Independencia, fue la oportunidad para ello. Con Rubén Saldaña al frente Bolivia tenía en sus filas al Flaco Frey, Choco Antelo, Saucedo Landa, Choco Leaños, Nicolás Linares, Luis Iriondo, Tito Saavedra, Rimazza, Ovidio Messa, el Indio Chávez, el cura Jota Jota Jiménez, Jorge Moreno, Tamayá Jiménez, Mario Pariente, Ramiro Blacut, Juan Carlos Fernández, entre otros. Todos nacionales.
Esta fue la base para las eliminatorias de Alemania 74, en la que la Selección formaba con C.C. Jiménez, Angulo, Pérez, Antelo, Iriondo; Freddy Vargas, Guido Costa, Messa; Calichín Morales, Linares y Fernández.
Como no le fue bien, en la Copa América del 75, retornaron los naturalizados: Mario Rojas, Luis Liendo y el Tanque Díaz.
Para las eliminatorias del Mundial Argentina 78, el técnico Wilfredo Camacho formaba el siguiente equipo: C. C. Jiménez, Jorge Campos, Jimmy Lima, Rimazza y Pablo Baldivieso; Angulo, Carlos Aragonés y Messa (Romero); Saucedo Landa, Tamayá Jiménez y Miguel Aguilar. Todos nativos.
Luego del fracaso de la Liguilla de Cali (goleadas de Brasil y Perú), se decidió armar una nueva Selección con mayoría de naturalizados para enfrentar a Hungría en el repechaje. El entrenador alemán Edward Virba llamó a los paraguayos Luis y Arturo Galarza, los argentinos Emilio Ludueña, René Domingo Taritolay, Horacio Awad y el Zorro Luis Fernando Bastida, y el chileno Víctor Villalón, que se sumaron a Angulo, Aragonés, Aguilar, Del Llano, Edgar Vaca, Chichi Romero, Freddy Vargas, Messa, Erwin Espinoza, Morales, Campos, el chapaco Juan Carlos Sánchez, y Lima.
En la Copa América del 79, nuevamente sólo nacionales: C.C. Jiménez (Hoyos), Ramiro Vargas, Espinoza, Edgar Vaca (Rogelio Delfín), Del Llano; Aragonés, Angulo, Romero (David Paniagua); Carlos Borja Jesús Reynaldo (Messa) y Aguilar. También alternaban Luis González y Aldo Fierro.
Entre 1979 y 1985, Bolivia contaba con una buena base nacional, por eso sólo jugó con nacionales. La generación de recambio la integraban Milton Melgar, el chocolatín Ramiro Castillo, Silvio Rojas, Rolando Coimbra, Migue Noro, Marco Barrero, el zaguero Carlos Arias, Eduardo Terrazas, Edgar Castillo, Tucho Antelo, Marciano Saldías, Roberto Pérez, Gastón Taborga, Luis Fernando Salinas y Oscar Ramírez.
Para las eliminatorias de México 86, el chileno Raúl Pino confió en el gran goleador formoseño Juan Carlos Sánchez Frías y en el golero guaraní Luis Galarza. Un poco antes, el argentino Chamaco Rodríguez, que tuvo un paso fugaz al frente de la Selección, había tomado en cuenta a sus coterráneos Miguel Bengolea, Ludueña y Ricardo Fontana.
En la Copa América de 1987, el DT argentino Nito Veiga citó al ya veterano Lucho Galarza alternaba en el arco con Marco Barrero. En la Copa del 89, se sumaron a Galarza su coterráneo Eligio Martínez y el argentino Ricardo Fontana, convocados por el también argentino Jorge Habegger para apuntalar a jóvenes como Rómer Roca, Saldías, el diablo Marco Antonio Etcheverry, Roly Paniagua, Erwin Sánchez, Álvaro Peña, Miguel Rimba, Arturo García y Pancho Takeo, sumados al grupo de los Melgar, Borja, Chocolatín Castillo, Eduardo Villegas, el chapaco Salinas y Ferrufino.
En el 91, Ramiro Blacut dejó de lado los naturalizados y confió en la nueva generación integrada por Víctor Aragón, Mauricio Soria, Chicho Suárez, Jiguchi, Juan Carlos Chávez, Julio César Baldivieso, Jaime Moreno, Juan Manuel Peña, Pepelucho Medrano, el Puma Soruco y el camba Modesto Molina.
El vasco Xabier Azkargorta tampoco prescindió de los extranjeros que adquirieron la nacionalidad boliviana pese a que contaba con una gran generación de futbolistas nacionales, y para disputar la Copa América del 93 y las eliminatorias del Mundial Estados Unidos 94 convocó al paraguayo Darío Rojas y a los argentinos Luis Cristaldo, Gustavo Quinteros y Carlos Trucco.
Después fueron citados los argentinos Fernando Ochoaizpur (1996) y Leonardo Fernández (2004), el brasileño Alex Da Rosa (2004), y el paraguayo Pablo Escobar (2008).
Curiosamente, España, la Selección favorita para ganar el Mundial de Sudáfrica, admirada por su juego y considerada la mejor del planeta fútbol, se encuentra en la cumbre justo en el momento cuando su Liga cuenta con la mayor cantidad de futbolistas foráneos, a tal punto que incluso el Real Madrid llegó a tener en cancha menos jugadores españoles que el Liverpool inglés.
No es un consuelo de tontos, pero vale para no dramatizar. Insisto, son épocas. Un extranjero más o menos no creo que cambie la historia, si al fin y al cabo tiene que jugar el mejor. Habrá un momento en el que los futbolistas bolivianos desplacen a los extranjeros por calidad y no por decreto.

* Foto: La Selección del 77 sin naturalizados: arriba, Primo Gadea (kinesiólogo), Conrado Jiménez, Angulo, Pablo Baldivieso, Lima, Góngora y Rimazza; abajo, Calichín Morales, Aragonés, Reynaldo, Romero y Saucedo Landa.

INDUSTRIA NACIONAL

El rasgarse las vestiduras cada vez que se habla de la posibilidad de aumentar el cupo de extranjeros, es ya un deporte nacional practicado de manera casi fanática por la mayoría de los periodistas deportivos.
Antes de parecer buenos tipos y muy bolivianos, de querer hacer ver que tenemos la camiseta verde pintada en la piel, habría que analizar hasta qué punto resulta perjudicial y en qué puede beneficiar la medida, en un fútbol que necesita de medicinas para paliar una enfermedad crónica que parece incurable: la falta de competitividad.
Desde que tengo uso de razón, para algunos desde hace poco, je, por lo general los buenos jugadores nacionales desbancaron a los extranjeros o naturalizados. Soy un convencido que cuando un futbolista boliviano tiene condiciones, se impone. Y el entrenador que se niegue a ello, a darle un lugar en el equipo, queda en evidencia y genera una opinión negativa hacia él, que muchas veces fue incluso la causa inicial de su despido.
Recuerdo que Jorge Campos, un excelente zaguero que jugaba en cualquier lugar de la defensa, se ganó un sitio en el gran Oriente Petrolero de inicios de los 70, con apenas ¡15 años!, Ovidio Messa destacó en el Chaco Petrolero copero de aquellos años siendo también un adolescente, Limberg Cabrera Rivero se fue de Blooming a Wilstermann y fue estrella, Carlos Aragonés vino de Salta rondando los veinte años y rápido fue titular y capitán en Bolívar, Pacho Góngora, un volante de una zurda exquisita también se hizo un sitió en la academia paceña desbancando a jugadores notables.
Un poco más acá en el tiempo, Etcheverry, Platiní Sánchez y Tapera Ramos se ganaron un lugar muy rápido en un Destroyers que contaba con muchos jugadores de experiencia y varios extranjeros; Carlos Arias fue campeón con Blooming a los 18 años y después dejó en el banco a un arquerazo como Javier Klimowicz; Tucho Antelo mandó a la suplencia al argentino Vidal González para poner en su lugar a un juvenil José Alfredo Castillo. Hoy, en Blooming, José Luis Chávez le ganó el puesto al paraguayo Villalba.
Ejemplos, a montones. Todo depende de la calidad de los futbolistas. No importa si es joven o es veterano, si es nativo, naturalizado o extranjero, lo que interesa es que aporte al equipo.
Creo que todo depende de momentos. Hay veces que surgen jugadores en mayor cantidad y otras no tanto, por lo que es necesario recurrir al elemento foráneo. Además cada club tiene que velar por su suerte y saben muy bien que si se dedican a formar jugadores, a la larga terminarán teniendo casi siempre una base propia. Pero son políticas de cada uno.
Asimismo, Bolivia tiene regiones en las cuales casi no surgen futbolistas. Por ejemplo, La Paz, Potosí, Oruro e incluso Sucre, no cuentan con canteras. La única región que promociona jugadores en buen número es Santa Cruz, Cochabamba se recuperó un poco pero no como en otras épocas, Pando y Beni aportan a cuentagotas y el Chaco (Yacuiba, Camiri) tiene su semillero casi aniquilado.
Esto dificulta la conformación de los planteles. Por eso hay tomar en cuenta distintos aspectos a la hora de hablar de los cupos para extranjeros y juveniles, ya que una cosa es lo ideal y otra lo real.

Es necesaria una estructura sólida de fomento al trabajo formativo en los clubes, con incentivos que ayuden a potenciar sus divisiones menores a quienes las tienen y a crearlas a quienes no cuentan con ellas. Después de esto se podría exigir que se juegue con o sin extranjeros, antes no.
No se puede perder de vista que Bolivia por su geografía, por el biotipo, por población, por su pobreza e incluso idiosincrasia, siempre ha tenido un fútbol limitado en cantidad y calidad.

* Foto Los Tiempos: Limberg Cabrera Rivero y Ovidio Messa cuando jugaban en Wilstermann y Chaco Petrolero.

LO MATÓ EL HAMBRE...DE GOL

A Blooming le faltó un gol, el jueves en La Paz y ayer acá, en Santa Cruz, y fue eliminado de la Copa AeroSur por Bolívar, que disputará el título del certamen veraniego con Wilstermann, verdugo de The Strongest.
De local y visitante estuvo muy cerca de conseguir el gol que necesitaba, en un caso para igualar el partido y en otro para ganarlo, pero sus definidores no fueron certeros ni precisos y desaprovecharon una a una las chances que tuvo.
Asimismo, le ocurrió algo parecido en los dos encuentros en cuanto al juego. Desperdició el primer tiempo y en el segundo fue superior pero no consiguió imponerse. Arrancó con demasiada parsimonia, permitiendo asentarse al rival, después aceleró pero no le alcanzó.
Ayer, para Bolívar fue un alivio que Blooming desacelera tanto al cruzar la media cancha, dejara de lado el cambio ritmo y el factor sorpresa, se olvidara de explotar los laterales, en especial el de Lorgio Álvarez, y no presionara en la salida.
Así le dio la posibilidad de que Da Rosa manejara la pelota con Lito Reyes, que el otro Reyes, Abdón, tuviera tiempo y espacio para ser salida y desahogo, con lo cual pasó menos sofocones de los previstos en la primera etapa.

Lo mejor del primer tiempo, para Blooming, había sido el buen manejo y el andar elegante del paraguayo Villalba, que se mostró como un buen organizador y lanzador, aunque todavía no alcanzó el cambo de ritmo necesario en ese vital sector.
Todo cambió en la segunda parte. Blooming se convirtió en el equipo esperado. Se adueñó de la cancha en todos sus sectores, arriesgó, cambió de ritmo, atacó de todas formas y por todos lados. Fue superior a Bolívar, hizo los méritos para ganar, pero (siempre hay un pero...), no pudo saciar su hambre de triunfo y de gol porque no supo definir y porque se encontró con un golero Arias monumental.
Así murió Blooming en esta versión de la Copa AeroSur, dejando una imagen de equipo fuerte, sólido, que a veces comete el error de regalar medio partido y que también padece por su falta de puntería.
Bolívar, entre tanto, defenderá el título logrado el año pasado, convencido de que después del susto, el gusto.

* Foto El Deber.

domingo, 31 de enero de 2010

EL CONFIADO MURIÓ CHIQUITO

Guabirá aprovechó el exceso de confianza de Real Potosí y le ganó, a penales, un partido que lo tenía perdido, ayer por la Copa AeroSur del Sur.
Los potosinos vieron que las cosas iban tan fáciles al principio, que con poco les alcanzaba para pasar por arriba al novato equipo azucarero, y se confiaron, sobraron a su adversario, aplicaron la ley del mínimo esfuerzo, seguros que el 2-0 era suficiente para avanzar.

Guabirá, que había mostrado un perfil de equipo de barrio en la primera etapa, se fue animando ante las licencias de su rival y entre el último minuto de tiempo reglamentario y los descuentos igualó el marcador, forzó a los penales y ganó el partido.

Como diría el uruguayo Cata Roque, aquel viejo lobo del fútbol hoy radicado en Venezuela, "el confiado murió chiquito".

En la inusual jornada triple disputada en el estadio Patria de Sucre, San José superó con facilidad a La Paz Fútbol Club en el preliminar y Universitario se impuso a Real Mamoré en un encuentro de alternativas parejas.


* Foto El Deber.

viernes, 29 de enero de 2010

FALTÓ TIEMPO Y AUDACIA

Blooming regaló la primera etapa y después le faltó tiempo para empatarle a Bolívar en el Hernando Siles, anoche. Demasiado hándicap en un escenario donde es muy difícil dar vuelta resultados.
La Academia cruceña se replegó de entrada, esperó mucho y muy atrás, le obsequió casi todo el terreno a su homónima paceña, que copó tres cuartos de cancha y jugó a placer sin mucha oposición en la zona donde habitualmente se gesta el juego.
Abdón Reyes, un problema para los cruceños en el lateral izquierdo por su velocidad y habilidad, fue la llave para abrir una defensa vulnerable por los costados. En una de sus incursiones, el chapaco enganchó hacia el medio, como hace siempre, y sacó un derechazo inatajable, que se coló en un ángulo.
Blooming, con un equipo distinto al de los clásicos en los que eliminó a Oriente, por las nueve variantes que realizó Copo Andrada, tenía un accionar lento e inseguro (Andia y Robles perdían todas las pelotas en la salida), como aquel que recién aprendió a caminar. Por eso apenas si cruzaba la media cancha y en ataque no existía (Castillo era un elemento decorativo).
Bolívar a sus anchas, queda dicho, jugaba en campo contrario. Otra arremetida del chapaco Reyes y llegó el segundo tanto. Esta vez el tarijeño hizo lo que no hace nunca, llegó hasta el fondo y mandó un centro, perfecto, al primer palo, que conectó el uruguayo Ferreira.
En el segundo tiempo, Blooming jugó más suelto y salió más de su cueva. Esto incomodó a Bolívar que fue perdiendo la línea y a mostrar las falencias que tiene atrás y en el mediocampo.
Cuando Andrada decidió incluir a Sillero en lugar de un Castillo inoperante, en la recta final, Blooming se puso a tiro de empate. El argentino hizo un golazo y fue un incordio para la zaga bolivarista.
Con un poco de osadía pudo haber sido otra la historia de esta semifinal de la Copa AeroSur, pero Blooming especuló y Bolívar sacó ventaja.

* Foto Jornada.

jueves, 28 de enero de 2010

LOS VIEJOS NACIONALES

A los dirigentes les cayó como una papa caliente el pedido, propuesta o sugerencia del presidente Evo Morales, de que los nueve departamentos del país tengan representantes en la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.
No saben qué hacer, porque por un lado saben que en el fútbol debe haber mérito deportivo y por otro no quieren quedar mal con el mandatario que piensa que el fútbol debe unir Bolivia y que una manera de conseguirlo es dando cabida a equipos sin que medie una competencia.

Creo que no tendría ser un quebradero de cabeza para los dirigentes el pedido de Morales. Lo único que deberían hacer es revisar la historia de nuestro fútbol y animarse a romper sus esquemas.

La solución no es tan difícil y tiene que ver con los viejos campeonatos nacionales que se disputaban en otras épocas, aquellos que se organizaban a partir de octubre y que contaban con la participación de dos representantes por departamento, que clasificaban en sus torneos regionales.
Por ejemplo, en 1961 se jugó la Copa Nacional, por eliminación, con la participación de Municipal (La Paz), Aurora (Cochabamba), Racing (Llallagua), Beni (Riberalta), Petrolero (Santa Cruz), Policar (Sucre), Ciclón (Tarija), Nacional (Potosí), Atlético Alianza (Uyuni), The Strongest (Pulacayo), Ferroviario (Tupiza), Oriente (Trinidad), Deportivo Huanuni, Petroleros (Oruro), Pando (Cobija) y Deportivo Chaco (Colquiri). Municipal fue el campeón y clasificó a la Copa Libertadores de América.
De esa manera también se conoció a La Bélgica, a Miners Japo de Oruro, a los potosinos Independiente Unificada, Wilstermann Cooperativa y Stormers Petrolero (foto), a Litoral de Cochabamba, Oruro Royal y Oeste Petrolero, 31 de Octubre y Mariscal Santa Cruz de La Paz, Universidad de Santa Cruz, y Fancesa de Sucre.
También vale como ejemplo el Torneo Integrado, disputado a fines de los 70, entre equipos de Santa Cruz y Cochabamba y que resultó todo un éxito, aquel en el que participaron Ayacucho Festaco, Tránsito de Cochabamba, entre otros, y que acabó ganando Oriente Petrolero.
Si aquellas veces, con menos condiciones, se pudo organizar algo así, hoy podrían llevarse a cabo certámenes similares. Urge pensar en algo más que los doce clubes ligueros para sacudir de la modorra al fútbol boliviano y resucitar el fútbol asociacionista que está casi moribundo por la falta de incentivos. Una prueba de ello es que cada vez surgen menos jugadores y los clubes profesionales se ven en dificultades para completar sus planteles.
Los dirigentes, con su experiencia, seguramente podrían hacerlo viable. Valdría la pena intentarlo.

TIGRE DE PAPEL

The Strongest no le hace honor a su nombre: "el más fuerte". Está lejos de ser eso, por lo menos en este inicio de temporada, en el que no muestra progresos futbolísticos y sigue sin ganar. Anoche tuvo un pobre desempeño y debió conformarse con un empate ante Wilstermann, complicando su pase a la final de la Copa AeroSur.
El Tigre no camina, apenas gatea. Es una cosa en los papeles y otra muy distinta en la cancha. Si uno revisa los nombres de los jugadores incorporados (Gatti, Darwin Peña, Di Cosmo, etc.) más algunos de los que quedaron de la pasada temporada (Thiago, Colque, Chumacero), puede llegar a pensar que está ante un buen equipo, pero la realidad ofrece algo distinto, muestra a un cuadro sin un rumbo definido.

En este momento es puro nombres. Gatti mostró algo de su viejo repertorio en el debut y nada más, Peña no aparece como el conductor que fueron a buscar a Potosí, el Negro Soliz pega más de lo que juega, el argentino Di Cosmo pasa la pelota menos de lo que debería, Colque se muestra de a ratos, Chumacero se desgasta con su fútbol voluntarioso, el también argentino López no aporta los goles que se necesitan, y el Loco Menacho es un tipo simpático pero no siempre es productivo. El equipo no aparece.

Ayer chocó ante un Wilstermann que, por el contrario, cuenta con individualidades subordinadas a un equipo, o mejor, al servicio del mismo, con el argentino Sanjurjo como conductor, Cucharón Olivares como generador de mística aviadora y Daniel Vaca ofreciendo garantía en el arco.

Este es el presente de ambos, por lo menos, es lo que vimos anoche. El domingo, en la revancha, se podrá observar cómo sigue esta historia con un Wilstermann que tiene pinta de equipo y un The Strongest que no camina y apenas gatea.

PUNTO FINAL

Real Potosí acortó su vida en la Copa Libertadores de América a raíz del empate como local ante Cruzeiro en esta primera etapa en la que está en juego el pase a la zona de grupos.
Lo peor que le puede pasar a un equipo local es no ganar en casa y que además le conviertan goles, y eso le ocurrió al cuadro de la Villa Imperial que terminó igualando 1-1 con el cuadro brasileño, que disputó gran parte del encuentro con un jugador menos por la expulsión de Gilberto.

Cruzeiro se puso en ventaja temprano con gol de Wellington paulista y manejó el partido, hasta que Apaza decidió incluir a Roberto Correa a la media hora de juego. El argentino encaminó el juego del local, que sobre el final logró la igualdad.

Una victoria o un empate sin goles en Belo Horizonte darán el pase a Cruzeiro, por lo tanto Real Potosí tiene las horas contadas en la Copa.

* Foto Los Tiempos.

miércoles, 27 de enero de 2010

LA COPA, SEGÚN AZKARGORTA

Libertadores de sueños

Era el año 1992 cuando llegué a Bolivia. Mi madre me preguntó si iba de misionero. Ya se sabe como son las madres y el tipo de información que reciben. Pero no sólo las madres, sino mucha gente del fútbol está muy desinformada del continente americano, además en Europa no dejamos de mirarnos el ombligo y pensamos que fuera de la Liga y la Champions no hay nada. No es que me haya sentido transgresor en la vida, pero quise hacer el camino al revés. Viajé del fútbol de la Primera española a dirigir a la selección boliviana. Tenía que intentar clasificar a la selección andina para el Mundial de EEUU 94 en un grupo de cinco con Brasil, Uruguay, Ecuador y Venezuela. Pero, independientemente de los posibles logros, quería vivir el fútbol suramericano desde dentro. Meterme en los entresijos de la mayor cantera mundial, observar la producción, la supervivencia, los abusos de los dueños de los pases, la ingeniería financiera en torno a los traspasos, la poca cobertura médica para las lesiones, y sentir los latidos de tantos corazones esperanzados en alimentar a su familia con el fútbol.

Llegado a Bolivia, escuché la magia del concepto Copa de Libertadores. Uno que viene de Europa recibe siempre la misma información. "Es como la Champions europea". No es verdad. Es cierto que en teoría los países están representados por los mejores equipos, pero cada país tiene su propia liturgia para la clasificación. Han nacido pre-liguillas para la obtención de una plaza, incluso hay competiciones que se celebran en Estados Unidos, cuando por ejemplo se trata de elegir uno o dos representantes mexicanos que poco a poco se han ido incorporando a este campeonato, que oficialmente pertenece a la Conmebol y no a la Concacaf. Pero los mexicanos tienen mucha fuerza mediática y sus televisiones aportan buen dinero. O sea, que los libertadores que al grito de "Viva el Rey" se levantaron en Mayo del 1810 en Chuquisaca y fueron resolviendo sus guerras civiles para terminar liberando sus tierras del dominio español, han dado nombre a una competición brillante y seductora que se va extendiendo a tierras norteamericanas. Y ahora se une un nombre, Santander, que sin duda fue general libertador, pero que acude en forma de mecenas y patrocinador. No hay duda de que la vida y el deporte es puro feedback. El patrocinio del Banco Santander ha dado una nueva dimensión y un impulso para el prestigio de la competición, que se estaba viniendo abajo.
Argentinos y brasileños siguen siendo los favoritos, pero cada año están saliendo respondones que ganan de forma sorprendente el título. Así ha ocurrido con Once Caldas y Liga de Quito. La prodigiosa orografía del continente hace que haya una gran variedad de escenarios. En un mismo grupo puede un equipo jugar en el plazo de dos días a 40 grados de temperatura y 70% de humedad y pasar a competir a más de 2.500 metros de altura y sin casi humedad y apenas 5 grados. Por eso los argentinos y, sobre todo, los brasileños, con mucha fuerza en Commebol y FIFA, quieren eliminar la altura. Curiosamente no dicen nada de las altas temperaturas y los altos porcentajes de humedad, pero esa es otra historia.

Al fútbol se juega como se vive y en muchos países sólo se sobrevive. Y esta supervivencia hace que el fútbol tome una nueva dimensión. Los sentimientos patrios, el orgullo de nación, los conflictos históricos hacen de cada encuentro un repaso de historia y agravios. Si a esto le unimos que, desde el principio, habrá incluso rivales del propio país en cada grupo, hace que la rivalidad sea enorme. Merece la pena seguir esta Copa y no sólo para los profesionales que pueden pescar en ella, sino para el simple aficionado que verá grandes espectáculos, inéditos en los escenarios europeos.

* Artículo tomado del diario El País de España

lunes, 25 de enero de 2010

EL COMANDANTE CHÁVEZ

José Luis Chávez es hoy el lugarteniente del capitán Alejandro Gómez, pero muestra pasta para convertirse en el comandante de un mediocampo que mezcla técnica y despliegue, virtudes que lo distinguen.
Tiempo al tiempo, pero su madurez futbolística es notoria. Poco a poco se va convirtiendo en un valor fundamental. Lo demostró en los dos últimos clásicos, en los cuales aportó con goles pero también con la dosis de energía y juego que le hacen falta a un equipo.

Chávez, además, tiene a su favor que es un jugador polifuncional. Se desempeña en varios sectores del mediocampo. Ayer fue un valor al servicio de su equipo: marcó, ayudó en el armado y llegó al gol.

El resto del mediocampo celeste tuvo un aceptable desempeño. Gómez y Alvarez trabajaron con oficio, y Luiz Carlos mejoró con la pelota (no se quejó ni protestó tanto). El paraguayo Villalba necesita más minutos en cancha, y Cacho Hurtado remolonear menos con la pelota.

La defensa cumplió, pese a algunos sofocones causados por el Conejo Arce. El de Sánchez sigue siendo el sector más vulnerable.
Arriba, Ackerman y Sillero siempre peligrosos. A José Alfredo Castillo le está costando alcanzando el ritmo de sus compañeros.


* Foto El Deber.

EL CONEJO, UN SALTO DE CALIDAD

Oriente tuvo en Juan Carlos Arce a la chispa y la salsa que le hacen falta a un equipo. Sin embargo, el delantero se fue diluyendo por la falta de acompañamiento colectivo y la dureza de los defensores celestes, hasta dejar huérfano a su equipo.
El Conejo maquilló por momentos la realidad futbolística albiverde con su habilidad, sus amagues y su velocidad. Le dio bríos y un haz de luz a la gestión ofensiva, aunque al final sirvió de poco.

Sus acciones individuales removían las estructuras de la rocosa defensa de Blooming. Era la mejor (¿y única?) opción de Oriente para llegar al gol. Y lo hizo, por esas cosas del fútbol, de manera casual. Dejó en el camino a Sánchez y su centro se coló en el segundo palo de Jemio.

Pero el
maquillaje se fue corriendo con el paso del tiempo y dejó a Oriente a cara lavada. Arce empezó a desaparecer del partido a causa del desgaste y los golpes recibidos. Sin él en la cancha, Oriente perdió chispa en ataque y fue previsible.
El paraguayo Palacios fue
amansado por Brandao y desapareció del juego. Peña aportó muy poco. En el medio, Aguirre tuvo un pobre desempeño y Joselito participó poco. Tampoco se sintió la presencia de Melgar, y Arguello corrió mucho, como siempre.
La defensa dio ventajas nuevamente. Vulnerables Aguilar y Gutiérrez, inseguro Lorgio Suárez y Schiapparelli siemprte en apuros para corregir errores propios y ajenos. Por eso Quinteros rearmó la defensa en el segundo tiempo.
El Conejo fue un salto de calidad, pero Oriente necesita algo más que un talentoso para ser el equipo fuerte que pretenden sus dirigentes e hinchas.

CHAU, CHAU ADIÓS

Y Blooming despidió de la Copa AeroSur a Oriente. Pero a diferencia de Raúl Abramzon, el ex integrante de grupos como La Joven Guardia e Industria Nacional, que popularizó la canción con ese título (Chau, chau adiós) a mediados de los 70, Blooming no se arrepiente de este adiós.
Al contrario, Blooming disfrutó de haberle dicho chau a Oriente con el empate que se registró ayer en el estadio Tahuichi Aguilera, al que de verdad no le cabía un alfiler por la cantidad de gente que asistió para presenciar este nuevo duelo sin tregua.
Para los celestes que la distancia nos separe y decida por los dos, que cada uno siga su camino, porque así está establecido por la feligresía de estos dos bandos futbolísticos irreconciliables, que muchas veces incluso disfrutan más del dolor ajeno que la alegría propia.
Blooming terminó disfrutando y amargando a Oriente por méritos propios. Siempre estuvo un poco más cerca del triunfo si tenemos en cuenta las situaciones de real peligro, pero quedó contento con el empate porque era útil a sus fines. Había ganado el partido de ida y la igualdad le servía.
En la brega, la Academia se mostró otra vez como un equipo más sólido, un poco más compacto y con mayor oficio. Desarrollando con más soltura el libreto de Copito Andrada, utilitario, acomodándose a la situaciones del partido, o sea, si hay que marcar, se marca; si hay que contragolpear, se contragolpea; si se puede triangular y jugar bonito, se lo hace.
Oriente mejoró un poco en relación al anterior clásico, tuvo un poco más de ambición y le sentó bien la actuación del Conejo Arce, siempre desequilibrante por su habilidad y habilidad, aunque colectivamente se mostró inconsistente.
El clásico resultó intenso y terminó imponiéndose el oficio al entusiasmo. Por eso Blooming sigue en carrera y Oriente le dijo adiós a la Copa AeroSur de manera prematura.

* Foto El Deber

DE ALTO VUELO

Wilstermann superó con autoridad a Aurora y avanzó a la próxima ronda de la Copa AeroSur. Le ganó los dos encuentros y ayer lo hizo con una notable superioridad.
Con el mediocampista argentino Sanjurjo como figura excluyente, según los medios cochabambinos, el equipo aviador fue nuevamente el dueño del clásico valluno, y dejó fuera de competencia a su adversario de siempre.
Wilster da muestras de un progreso paulatino bajo el mando de Eduardo Villegas, quien armó un nuevo equipo (incorporó más de una docena de futbolistas) y en esta temporada ganó los tres partidos que disputó: un amistoso con The Strongest y los dos clásicos cochabambinos.
En cambio, Aurora no encuentra el rumbo futbolístico con Manolo Núñez, quien pese a haber elegido los jugadores (casi una decena) no puede darle el perfil definido. Los bonos del español cayeron vertiginosamente con las dos derrotas producto de pobres actuaciones.

*Foto Los Tiempos

EL TIGRE ARAÑÓ EL TRIUNFO

The Strongest estuvo cerca de la victoria, pero se quedó con las ganas de festejar porque Bolívar tiene en Carlos Arias a un arquero que le salva la vida en los momentos más apremiantes.
Los zarpazos del interminable Loco Menacho y Percy Colque, sobre el final del encuentro, no causaron daño gracias a la destreza del portachueleño, que estuvo atento y reaccionó a tiempo para evitar males.
Arias, cada más aplomado, maduro y seguro, mantuvo en pie a su equipo, que ayer no tuvo una buena tarde y demuestra que le falta solidez y continuidad. La defensa tuvo altibajos, el mediocampo es intermitente, con Da Rosa demasiado estático, y el ataque no es bien abastecido.
The Strongest tampoco es un dechado de virtudes. Sufre en la zaga por las torpezas de Amador, en el medio requiere un mayor aporte de Gatti y Darwin Peña, y arriba, necesita más efectividad y menos individualidad, en especial de parte de Di Cosmo.
Los ataques fueron más insinuantes que peligrosos, una prueba de ello es que ambos equipos llegaron al gol mediante sendos tiros penales (Ferreira y Peña).
Con el 1-1, el clásico paceño acabó igualado, con Bolívar clasificado y The Strongest aferrado a la (mala) suerte de Aurora y Oriente. Al final, Blooming le dio una mano al empatar con Oriente y le permitió seguir en carrera en la Copa AeroSur.

viernes, 22 de enero de 2010

VOLVIÓ LA ALEGRÍA

En Bolivia, el fútbol está vivo gracias a los clásicos, que gozan de buena salud.
Bolívar, The Strongest, Blooming, Oriente Petrolero, Aurora y Wilstermann empezaron el año ilusionando a su gente, que reventó estadios para verlos.
El éxito de la Copa AeroSur demuestra que al aficionado boliviano, un ser ciclotímico a la hora de apoyar a su equipo, le sigue interesando este juego. Por eso colmó las graderías en los estadios en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Curiosamente, el gran interés de los hinchas por ver a sus equipos con sus nuevos planteles contrasta con la encuesta dada a conocer por la red ATB que indicaba que la gente asistía cada vez menos a los estadios en Bolivia, decepcionada por las pobres actuaciones de la Selección nacional.
El interés por el fútbol habría decrecido en los aficionados bolivianos de 55 a 51 por ciento entre 2008 y 2009, de acuerdo el trabajo realizado por Ipsos, Opinión, Apoyo y Mercado.

Por lo tanto, lo visto el martes en el Hernando Siles de La Paz, el miércoles en el Félix Capriles de Cochabamba y el jueves en el Tahuichi Aguilera de Santa Cruz, no deja de ser llamativo.

Es cierto, los clubes tienen la chance de renovar expectativos a corto plazo, con la Selección no ocurre lo mismo porque por lo general queda sin posibilidades muy rápido, sumando fracasos tras fracasos que atentan con el entusiasmo por el fútbol.

La desmotivación del aficionado/simpatizante que, a diferencia del seguidor fiel, necesita alicientes permanentes para asistir a un estadio, provoca esa ausencia de gente en la mayoría de los partidos del campeonato liguero.

Con el seleccionado fuera del Mundial de Sudáfrica, los aficionados centraron su atención en sus equipos, quienes les devolvieron la esperanza renovando sus planteles. Dependerá de sus campañas para contar todo el año con el gran apoyo de este inicio de temporada.


* Foto El Día

EL VIEJO Y EL GOL

Luis Hernán Sillero se presentó en sociedad como debe hacerlo un goleador de cepa, convirtiendo goles. Anotó uno en un amistoso con Aurora y anoche en la presentación oficial, ante Oriente Petrolero.
El Viejo, apodo que heredó del padre por el pelo cano, vino para hacer olvidar por un tiempo al flaco Boyero, y apareció en el momento justo para aportar con lo que le piden. Por eso se fue despedido con una ovación cuando acabó el encuentro.

Imperiale fue un bastión defensivo, secundado por Brandao, Zabala y Sánchez. El rendimiento de la zaga en conjunto fue aceptable, aunque por momentos peca de displicencia o exceso de confianza, y se complica en las salidas con facilidad, en especial por el lado de Sánchez.

El arquero Jemio se mostró mucho más seguro y solvente que otras veces. Tuvo una noche sin errores.

Gómez marcó el ritmo de juego junto a Lorgio Alvarez, Chávez jugó bien, y Luiz Carlos aportó poco. Ackerman erró un par de goles pero gestó otro par. Fue clave cuando se
metió en el partido. Difícil de controlar por su velocidad. Al paraguayo Villalba le falta fútbol, pero se nota que puede ser un valor importante en el medio por presencia. Castillo y Sucha Suárez jugaron pocos minutos.

* Foto El Deber

ESA RUBIA DEBILIDAD

Esta vez Alejandro Schiapparelli y Ramiro Fassi no fueron la prenda de garantía y seguridad que fueron a buscar los dirigentes y que seguramente pretende el cuerpo técnico de Oriente Petrolero.
Al Gringo Schiapparelli le costó cubrir las espaldas y los boquetes que dejaban continuamente sus compañeros de zaga, en especial cuando Blooming aceleraba las acciones y cruzaba la pelota de un sector a otro en busca de sorpresa.

El Colorado Fassi fue superado toda la noche por Damián Ackerman. La velocidad del Super Ratón lo tuvo a maltraer al zaguero, a quien se notó lento en sus desplazamientos y muy impreciso en las entregas de la pelota.

Tampoco tuvo un buen partido el lateral Aguilar. Le costó tomar las marcas por su sector. Gutiérrez alternó buenas y malas.
Nicolás Suárez no se acomodó al partido y fue sustituido. Arguello y Aguirre, regular. Jasmani Campos, flojo. Alcides Peña no pesó, mientras que el paraguayo Palacios fue el más incisivo de Oriente. Joselito no aportó demasiado.
El arquero Hugo Suárez no cometió errores y salvó su arco en un par de ocasiones.


* foto El Deber

PISANDO FUERTE

Blooming arrancó con todo. Acelerando a fondo. Sorprendiendo. Lo hizo desde el primer minuto, cuando Ackerman quedó solo en el área de Oriente y desperdició una gran ocasión para empezar ganando de entrada, casi desde el vestuario.
Pero no sería la única vez que Blooming sorprendería a Oriente en el partido. Lo hizo minutos más tarde en un tiro de esquina, con jugada preparada: anticipo de Alvarez, devolución a Gómez, centro pasado del capitán, Imperiale que la devuelve al corazón del área chica y Juan Carlos Sánchez se disfrazó de su homónimo, el gran goleador formoseño, y anotó de zurda, ahí donde merodean los artilleros de oficio.

Después, sacó el manual del contragolpe perfecto para golpear duro. Otra vez Gómez como gestor de la jugada. Pelotazo abierto para Ackerman, que mató la pelota con el pie y se sacó la marca de Fassi sobre la izquierda. Lo vio al
Viejo Sillero que entraba por derecha y le metió el pase justo, preciso. Y el debutante definió con la serenidad necesaria ante el apremio de Schiapparelli. Go-la-zo.
Y por último, lo madrugó en el segundo tiempo. Otro pelotazo para Ackerman, esta vez abierto por derecha. Volvió a dejar fuera de acción a Fassi y cuando todo el mundo pensaba que metería la pelota al corazón del área, la jugó hacia atrás para la entrada de Chávez, que sacó un zurdazo cruzado. Una puñalada que hacía casi imposible una remontada.

Oriente desangrado por el vértigo de los celestes y su inseguridad defensiva, recuperó un poco de aliento con el penal anotado por Joselito. Pero no fue suficiente para darle vida a un equipo herido de muerte. El primer clásico cruceño de la Copa AeroSur ya tenía dueño.

jueves, 21 de enero de 2010

SIEMPRE METE EL CUCHARÓN

Aurora será el equipo del pueblo, pero el que manda en Cochabamba desde hace bastante tiempo es Wilstermann, que gana los clásicos apelando al corazón y al Cucharón.
Los aviadores no tendrán a Tutula Alcócer, Limberg Cabrera Rivero, al chileno Bravo, al brasileño Jairzinho ni a Gastón Taborga, aquellos cracks de viejas épocas de oro, pero cuentan con un equipo que se sacrifica en procura de su objetivo, en este caso, el triunfo.
Además, tienen a Cucharón Olivares, quien no integrará la galería de los nombrados pero en este momento es un líder indiscutido del cuadro rojo. El volante es quien se encarga de transmitir aquella tradición wilstermanista, la del huevo y el juego, la garra y el intento del buen fútbol, la agresividad y el protagonismo.
Ayer, Wilstermann fue más que Aurora en el primer tiempo y en el complemento decidió cuidar el resultado al haber quedado con uno menos, a causa de la expulsión de Cucharón. Con los argentinos Maxi Andrada y Sanjurjo
marcando el ritmo del juego, más el aporte de Olivares en rubro temperamento, le tomó el pulso al partido y neutralizó a Aurora. El equipo del español Manolo Núñez fue una sombra en el primer tiempo, con jugadores que deambulaban en la cancha, y en la segunda etapa tuvo la pelota porque Wilstermann optó por cuidar el 1-0, pero no capacidad para llegar al gol.
Wilster quiere crecer de la mano de Eduardo Villegas para no sufrir como la temporada pasada. Por lo menos empezó el año festejando a costa de su eterno rival.

miércoles, 20 de enero de 2010

DEPORTIVO CHUPA MEDIAS

Mauricio Méndez terminó enamorado del presidente de la República, Evo Morales, luego de la reunión que sostuvo con el primer mandatario, para hablar sobre la actualidad del fútbol nacional.
Escuché a Méndez en radio Panamericana ayer al mediodía y me llamó la atención la catarata de elogios hacia Morales, a quien considera
un hombre que sabe muchísimo de fútbol.
Patato, como se lo conoce popularmente, no cree que el mandatario tenga intenciones de manejar el fútbol detrás de escena. La participación del Estado no es una intervención, sino coadyuva al progreso del fútbol nacional, dijo el presidente de la Liga del Fútbol Profesional.
Méndez aseguró que lo que pretende el gobierno es país (?), es saber gobernar, no podemos estar lejos del Estado boliviano, saber que el Estado boliviano si quiere estar de lado del fútbol de manera propositiva puede ser de gran ayuda para que tengamos mejores selecciones, para que ojalá vayamos a Brasil.
No le pareció mal que Evo Morales
sugiriera que Pando y Tarija tengan representantes en el fútbol profesional, sin necesidad de ganarse un lugar por méritos propios, porque, según su parecer, el fútbol es integración. Aunque cree que será poco viable que se la ponga en curso esta temporada, y que posiblemente al año se pueda hacer realidad esta idea.
Méndez cantinfleó un poco
al hablar de la necesidad de cambios en el fútbol boliviano, indicando que la sociedad no nos va a permitir que no hagamos cambios, hemos decidido producir cambios este año y los vamos hacer en todos los campos. El proceso debe empezar y acabar ya, no podemos quedar fuera del contexto, hay una oportunidad de oro que tenemos que aprovechar.
También le echó flores al nuevo Viceministro de Deportes (de quien cuesta acordarse cómo se llama) porque, según él, tiene una predisposición impresionante, atiende el teléfono a la hora que sea.
Después dijo que tenía muchos proyectos, lo curioso es que está casi una década al frente de la Liga y todavía no los pudo poner en marcha.
Asimismo, contó que su relación con Carlos Chávez, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, era casi perfecta y que esta vez sí, después de casi un lustro juntos, podrán poner en marcha los cambios que necesita el fútbol boliviana.
Dicen que cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía. Es que se vienen cambios. Por eso él no escatima elogios. Nunca dio una puntada sin hilo.

* Con datos de La Prensa, Panamericana y El Día.

HISTORIA VIVA

El clásico paceño está vivo. Un tiempo atrás pareció que los hinchas empezaban a darle la espalda, pero fue algo coyuntural, un momento de desaliento y decepción, por el mal manejo de los clubes y el armado de los equipos.
Ayer, el estadio Hernando Siles tuvo el marco imponente que le devuelve la emoción y la alegría al fútbol. Todo está relacionado con la pasión y el entusiasmo, la motivación que generan los equipos como Bolívar y The Strongest.
Este duelo histórico, por los años y los jugadores que lo disputaron, por lo que representa para los paceños y mucha otra gente en el interior del país, merece algo así, un público como el de anoche. Está claro que todo depende de que el hoy producto clásico no lo desvaloricen dirigentes ni jugadores.
Este clásico se jugaba así en los jugaba así en los 50 con el Maestro Ugarte, Abdul Aramayo y Mario Alborta vistiendo la casaca celeste, Vicente Arraya, Roberto Capparelli, Alberto Achá y Serapio Vega con la atigrada; en los 60, con Rolando Vargas, Max Ramírez, Di Lorenzo, Eulogio Vargas, Freddy Valda y Eugenio Calla en The Strongest; Párraga, Fortunato Castillo, René Rada y Ramiro Blacut, y los jujeños Mario Rojas, Raúl Álvarez, René Domingo Taritolay en Bolívar; en los 70, con Carlos Conrado Jiménez, Arturo Galarza, Troncone, Pepe Solórzano, Carlos Aragonés, Luis Gregorio Gallo, Reynaldo, Viviano Lugo y Góngora vistiendo la celeste, Luis Galarza, Iriondo, Fontana, Angulo, Messa y Lattini luciendo la atigrada; en los 80, con Ramiro Castillo, Eduardo Villegas, Eligio Martínez y Eliseo Ayaviri en el Tigre, el Maestro Chichi Romero, Borja, el Chapaco Salinas, Urrutti e Hirano en la Academia; en los 90, con Milton Melgar, Sergio Luna y Oscar Sánchez en The Strongest, Erwin Sánchez, Marco Etcheverry, Julio César Baldivieso en Bolívar.
La historia es extensa, como la lista de grandes jugadores que vistieron una y otra camiseta, y que fueron quienes ayudaron a convertir a Bolívar y The Strongest en lo que son en la actualidad, dos clubes tradicionales y populares.