viernes, 3 de febrero de 2017

BIENVENIDO EL GOL

La Liga arrancó a todo gol. Cuatro de los seis encuentros de la primera fecha del Torneo Apertura Adecuación finalizaron con resultados contundentes y no se registró ningún empate.
Además, tres de las victorias fueron conseguidas por equipos visitantes y dos de los grandes soportaron sendas derrotas ante adversarios que sin su tradición e historia los pusieron en ridículo. Como para creer que puede ser un certamen atractivo, con propuestas ofensivas
El campeón The Strongest claudicó ante un Guabirá que mostró el aplomo de algunos jugadores de experiencia, como el recién incorporado Mojica y el argentino Aguirre, y la efectividad que necesita todo equipo para aspirar al éxito.
Los azucareros se impusieron en Montero por 3-0, con un golazo de el mejor jugador del encuentro, Marcelo Aguirre.
Fue la revancha para los montereños que en el anterior torneo perdieron en su casa ante el mismo Tigre por idéntico marcador.
En Santa Cruz, Sport Boys dejó mal parado a Blooming al superarlo por 3 a 1, con un juego simple y efectivo que partió de los pies del argentino Messidoro, su juvenil refuerzo, y continuó en el resto de un plantel ambicioso y seguro de sí mismo.
Fue el triunfo de la organización ante la falta de planificación. Sport Boys venía de jugar amistosos en Argentina, uno de ellos con el famoso Estudiantes de La Plata, y se encontró con un Blooming sin rodaje alguno.
Mientras Lunari lamentaba la falta de partidos y la diferencia de jerarquía a favor del rival (¿no se dio cuenta antes de la importancia de los amistosos?), Xabier Azkargorta se ufanaba haber ganado con siete suplentes: "nos faltaron siete titulares", dijo el vasco.
Bolívar, amargado por la pérdida del título ante su archirrival The Strongest, visitó a San José y amainó el doloroso traspié en el torneo pasado con un indiscutido triunfo en el estadio Jesús Bermúdez, por 4-1. Empezó perdiendo y sembrando dudas, pero acabó goleando y mostrando argumentos futbolísticos para volver a ser tomado en cuenta como candidato. Ayudó mucho el debutante Gastón Sirino, el hábil volante uruguayo que llegó del fútbol chileno, que sacó del letargo a los paceños con su fútbol vivaz y ofensivo.
El Apertura había arrancado el sábado con la goleada de Nacional Potosí ante Petrolero de Yacuiba, por 4 a 1. Los potosinos, que fueron locales en Oruro porque la cancha el estadio de la Villa Imperial no estaba en condiciones para jugar, liquidaron sin dificultades al equipo chaqueño, que no hizo pie firme en el Bermúdez.        
Oriente Petrolero llegó a Sucre tras su período de aclimatación en Cochabamba, y se le plantó a un Universitario que llegaba con mayor rodaje, pero golpeado por su eliminación de la Copa Libertadores. Los albiverdes sacaron ventaja con la eficacia de su joven atacante Deni Bejarano, un delantero para tener en cuenta por su facilidad para el gol.
Wilstermann ganó con lo justo a Real Potosí (1-0). Tuvo chances para ganar con tranquilidad, pero sus atacantes no estuvieron certeros ante el arco rival. Finalmente, fue el lateral Omar Morales el que anotó el tanto de la victoria ante un Real Potosí que regaló un tiempo y se animó tarde a buscar el arco contrario.

domingo, 22 de enero de 2017

UN GRATO RECUERDO



Ecuador, sede del Sudamericano Sub 20, es un lugar que trae buenos recuerdos al fútbol juvenil boliviano, por lo que ocurrió en el entonces denominado Campeonato Sudamericano Juvenil.  
Bolivia, de la mano del cochabambino Luis Terán, realizó aquella vez la mejor campaña de un equipo nacional de esta categoría hasta la fecha. Terminó entre los cuatro finalistas del certamen, que tuvo a Uruguay como campeón.
El equipo de Terán clasificó en su serie con los mismos puntos que Uruguay (5), tras igualar con los charrúas (1-1), vencer a Paraguay (2-1), empatar con Ecuador (1-1) y Colombia (0-0).
En la fase final igualó con Brasil (1-1), pero cayó ante Uruguay (1-2) y Argentina (1-3).
Formaron parte de aquel plantel Eduardo Terrazas, Miguel Ángel Noro, Luis Enrique Padilla, Edgar Castillo, Roberto Pérez, Néstor Vaca, Wilson Ávila, Augusto Guillén y Luis Leigue, entre otros.

HERENCIA DE FAMILIA

Lo que se hereda no se hurta. Bolivia tuvo un inmejorable comienzo en el Sudamericano Sub 20, conducida por muchachos que siguen la huella de sus talentosos padres, que destacaron en el fútbol nacional.
Limberg Gutiérrez, Ronaldo Monteiro y Henry Vaca fueron claves en el triunfo ante Perú por un indiscutible 2-0, que la ubica en situación inmejorable tomando en cuenta la serie de empates que se registraron entre los otros integrantes de su grupo.
Fue muy bueno lo de Limberg, el hijo del famoso Bomba - apodo ganado por sus explosivos remates-, con su zurda rebosante de talento que le dio claridad y profundidad a la ofensiva boliviana, apoyando y gestando juego para sus compañeros.
También lució Monteiro, el hijo del conocido Edú, aquel brasileño del fútbol cadencioso que hizo goles en muchos equipos nacionales. Ronaldo, formado en la escuelita Quebracho de Villa Montes, contribuyó con un gol y despliegue ofensivo.
Vaca, hijo de Henry, un hábil volante surgido en la Tahuichi, y que milita en el O’Higgins de Chile, aportó con su despliegue y buen trato de pelota mientras estuvo en la cancha.
A ellos se sumaron en este aporte vital para darle una alegría al hincha Bolivia, el arquero Rubén Cordano y el atacante Bruno Miranda, que al igual que Vaca, juega en el fútbol trasandino con la casaca de la U de Chile.
Fue una actuación destacada del equipo que conduce Marco Sandy, con aspectos para resaltar, como el orden, la contundencia y eficacia de los atacantes, la determinación de los jugadores y el talento de algunos de ellos.