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miércoles, 17 de julio de 2013

LA CANTERA PACEÑA

radaimagesEl fútbol paceño re revitaliza con su cantera. Empezaron a aparecer jugadores nuevamente y logra algo que le cuesta bastante, renovarse con jugadores propios.
De tanto en tanto surgen, como para recordar que no todo esta perdido, como dice la canción, y que es cuestión de prestar un poco de atención y brindar apoyo a los chicos que sueñan con ser futbolistas.
Como ocurrió con el “Fiero” René Rada y Ramiro Blacut, dos talentos de los 60; luego  Ramiro Castillo y su hermano Iván, en los 90, el goleador Joaquín Botero después, y Alejandro Chumacero hace un par de temporadas.
Blacut y Rada antes, “Chocolatín” Castillo después, no solo apuntalaron el fútbol paceño, a Bolívar y The Strongest, también dieron su aporte a la selección nacional, como lo hace Chumacero.
“Chumita”, siguiendo los pases de Blacut y Castillo, dio el gran salto tras dejar su impronta en The Strongest y se fue al Brasil con su fútbol lleno de energía y entusiasmo para militar en el Sport Recife.
Hoy aparece Jaime Arrascaita como antes Jeison Siquita, desde Los Yungas. El tiempo dirá hasta donde llegan, pero Arrascaita sorprendió gratamente en sus primeros partidos en el primer equipo de Bolívar.
El fútbol paceño, nutrido en los últimos tiempos por la cantera tarijeña (Suárez, Cardozo, Espíndola, Soliz…), da señales de vida propia con estos jugadores.
Dependerá de los entrenadores para consolidar estas saludables apariciones, del respaldo que les brinden para que no sean golondrinas pasajeras o gitanos del fútbol que van de equipo en equipo en procura de minutos en cancha.

viernes, 31 de mayo de 2013

UN SINÓNIMO DEL GOL

El Tanque, Juan Américo Díaz, primero el apodo y después el nombre completo, porque el atacante argentino de corazón boliviano fue tan popular en su época que alcanzaba con el apodo para referirse a él, un goleador de cepa.
La noticia de su muerte entristece porque se fue una de esas emblemáticas figuras del fútbol boliviano de los años 70, cuando el romanticismo futbolero le ganaba por goleada al mercantilismo, épocas en la que se hablaba mucho de amor a la camiseta, de regar la cancha con sudor y de goleadores de oficio.
Lo vi jugar unas cuantas veces nada más; en Always Ready, cuando se creó la Liga, en la etapa final de su carrera en Independiente Unificada y en algún amistoso de la selección del 69 en Santa cruz. No recuerdo haber presenciado partidos de él con la camiseta de Bolívar y The Strongest
El Tanque, entonces, fue uno de esos jugadores que los de mi generación lo seguimos más por radio y los diarios que por haberlos visto “en vivo y en directo”. O sea, era más mito que realidad para nosotros, y todo lo hablábamos con mis amigos cuando nos referíamos al gran goleador era mucho más producto de la imaginación y la admiración que sentíamos por el santiagueño que otra cosa.
Un amigo me comentaba una vez que la vieja revista Goles, en ocasión de las eliminatorias del 69, por el Mundial México 70, había publicado una nota referida a El Tanque, que teóricamente titulaba “El goleador que se perdió Argentina”. Digo teóricamente por la verdad que busqué y sigo buscando la nota en internet y aún no la encontré.
Cada vez creo más que era parte del imaginario de mi querido amigo, tan futbolero como yo, cuando éramos chicos, porque la admiración por Díaz y los jugadores de su época grande, como lo era este futbolista que marcó época porque no solo hacía goles, sino que transmitía (uno lo percibía a la distancia) todo lo que dicen los que lo conocieron de cerca: profesionalismo, pasión, entrega, temperamento, fuerza, y don de gente.
No fue uno más, queda claro. El Tanque Díaz fue campeón de la Recopa Sudamericana con Mariscal Santa Cruz en 1970, destacado goleador en The Strongest y Always Ready, que también vistió las casacas de Bolívar e Independiente Unificada de Potosí, y además, defendió la camiseta del seleccionado boliviano, integrando aquella delantera que uno recitaba de memoria: Blacut, Rada, Gonzales, Díaz y Farías.
Adiós a otro de esos grandes jugadores extranjeros que le hicieron bien al fútbol boliviano, aportándole lo suyo y dejando un lindo recuerdo a quienes disfrutamos del fútbol como un juego sano, noble y hermoso.

martes, 21 de mayo de 2013

BOLÍVAR, EL MANDAMÁS

bolivar_k¡Bolívar campeón! El grito sagrado, estentóreo, resonó en las gargantas de los miles de hinchas celestes, retumbó en estadio Hernando Siles y, seguramente, en todos los confines del país, porque los tiene desparramados por todas partes.
La academia paceña se quedó el domingo, y de manera anticipada, con otro campeonato de la Liga, al ganarle a Nacional Potosí. Uno más y van…18. Una cifra para sacarse el sombrero, ya que ganó uno de cada dos de los certámenes que se disputaron en este nuestro fútbol “profesional”, teniendo en cuenta que la LFPB se creó hace treinta seis años.
Una historia repetida que no deja de generar una gran emoción en los hinchas bolivaristas, que tuvieron que soportar el tricampeonato del archirrival The Strongest en los últimos semestres. Fin a la hegemonía atigrada y reinicio de un reinado trunco (el fútbol es así, no es patrimonio de nadie).
Bolívar hizo lo que debía hacer para ser otra vez campeón. Ganar más que el resto. Una obviedad, es cierto, pero también una verdad irrefutable del fútbol. Triunfó en casa y en campo ajeno, sumando puntos hasta tornarse inalcanzable, y consagrarse a una fecha del final del torneo Clausura.
El peso de las individualidades que lo hicieron capaz de ganar partidos que por ahí no merecía porque el conjunto no se encontraba, fue el punto clave para estar encima del resto de los equipos.
No fue un equipo estético, sino efectivo, y por momentos contundentes, capaz de disimular, a punta de goles, sus debilidades en en el medio y la defensa. Y, en el fútbol se gana con goles, como se decía en el barrio…
Tarea para la casa la mejoría en el juego de este equipo que condujo contra viento y marea el ayer criticado y hoy elogiado (¿cosas del fútbol, no?) Miguel Ángel Portugal.
Ahora, a seguir festejando, que merecido se lo tienen. ¡Felicidades campeón!

viernes, 10 de diciembre de 2010

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS

Bolívar deshoja margaritas para elegir a su nuevo entrenador, una vez descartada la continuidad del argentino Néstor Clausen. Este, sí...este, no.
Las opciones son varias y de distintas nacionalidades: hay alemanes, españoles, argentinos,venezolanos y bolivianos, entre otros. Como en los viejos tiempos, se podría decir, porque si hay un club boliviano que contrató directores técnicos de distintos países, ese fue Bolívar.

Lo dirigieron el griego Dan Georgiadis (1968), los alemanes Rudi Gutendorf (1974) y Charles Edward Virba (1979), el yugoslavo Elías Pasic (1978), el checoslovaco Jan Skripko (1980), el ruso Vitaliy Viktorovich Shevchenko (1992), el peruano Moisés Barack, los españoles Antonio López y Julián Rubio, los chilenos Andrés Prieto y Gustavo Huerta, el uruguayo Juan Eduardo Hohberg, y los colombianos Juan José Peláez y Santiago Escobar.
La lista de argentinos es interminable, nombramos a algunos por su importancia, Norberto Fernández, Donato Hernández, Miguel Ignomiriello, José Omar Pastoriza, Reinaldo Carlos Merlo y Jorge Habbeger.
Hoy se menciona al alemán Bernd Krauss, al venezolano Richard Páez, a los españoles Juan Manuel Lillo y Xabier Azkargorta, y al cochabambino Eduardo Villegas.
Al parecer, el favorito es Krauss, que dirigió al Borussia de Monchengladbach, Real Sociedad, Borussia Dortmund, Real Mallorca, Aris Salónica, Admira Wacker (Austria), Bani Yas Abu Dabhi, Tenerife, Sk Shadorf (Austria).

* Foto: Vitaliy Viktorovich Shevchenko.