* Tabla de posiciones tomada de espndeportes
Oriente, Bolívar y The Strongest empezaron a recuperar terreno en el torneo Clausura. Los albiverdes aún están rezagados, pero celestes y atigrados se ubicaron a apenas un punto de Blooming, que continúa como líder.Bolívar, que tiene un partido menos (ante Oriente), se impuso sin problemas al alicaído La Paz FC. Dos goles del atacante brasileño Zé Carlos, que tiene una llamativa pinta de ex-jugador al igual que su coterráneo Valdeir, y otro del uruguayo Ferreira liquidaron al cuadro azulgrana, que está cada vez más cerca de la zona del descenso.
Oriente volvió al triunfo el sábado en el torneo local frente a San José, en un encuentro que ganaba sin problemas con una arremetida del Colorado Hoyos en un tiro de esquina y una sutil definición de Saucedo, y que al final se complicó tras el descuento del chapaco Óscar Díaz. el albiverde aún está abajo en tabla, ocupa el noveno lugar, con un partido menos.
The Strongest, que también jugó el sábado, se impuso en la parte final a Wilstermann. Chumacero puso en ventaja a los atigrados con un lindo tiro desde el borde del área grande, igualó Olivares para los aviadores y lo salvó el juvenil Rodrigo Ramallo (hijo de William, goleador de las eliminatorias del 93) a poco minutos del final.
Real Potosí conservó el segundo puesto al igualar como local con Universitario.
Foto Jornada.
Esta vez a Blooming le faltó "la puntada final" para ganarle a Guabirá en una "Caldera del Diablo" colmada de público que, como siempre, presionó al local e hizo sentir visitante de verdad al adversario de turno.
Para quienes estuvieron en el escenario montereño, el primer tiempo fue parejo, sin opciones muy claras para ambos equipos, un dominio alternado, un Blooming sin arriesgar demasiado y un Guabirá poco claro a la hora de atacar.En la segunda etapa, Blooming tuvo varias situaciones para ganar el partido, sin embargo no las aprovechó. En esta oportunidad no aportaron con su cuota casi habitual los argentinos Boyero y Sillero, Chávez desaprovechó una gran chance y Mojica estuvo cerca un par de veces.El empate terminó siendo positivo para los dos. A los celestes porque no perdieron en un campo complicado y se mantienen como únicos punteros, y a los azucareros porque siguen sumando y alejándose de la zona del descenso.* Foto El Día.
Cuando uno transita por la vida apegado al camino de la honestidad, cae en el error de pensar que todos van por el mismo camino, y la realidad, "que es la única verdad y no tiene remedio", según Serrat, nos demuestra que no es así.Incluso, muchas veces, uno peca de inocente e ingenuo por creer en la gente, en su don de gente, en su rectitud, por no ser malpensado, olvidándose que hay personas que, lamentablemente, van por otro camino, que siempre tratan de sacar ventaja a costa del prójimo, que aprovechan la candidez ajena para engañar, favorecerse e, incluso, traicionar.Cuando, en el anterior post, hablamos de "brisa de aire fresco" por los triunfos de la Selección sub 15, Oriente y Universitario, lo hicimos desde la superficialidad, por lo saludable que resulta para el fútbol boliviano dejar de ser perdedor por alguna vez y empezar a ganar, o triunfar de vez en cuando, de la importancia de cambiar el estado de animo y mejorar la autoestima.
No era el momento de entrar en las profundidades, sino el de valorar lo conseguido en ese momento. Por eso no reparamos en que el fútbol boliviano se encuentra en una especie de jungla en la que abundan alimañas que le hacen mucho daño desde hace bastante tiempo.
El tema de la adulteración es un tema viejo en el que todo el mundo se hace el distraído. Cuando decimos "todo el mundo" nos referimos a dirigentes, entrenadores, padres de familia, y periodistas. Entre estos últimos, mis "colegas", hay quien socapa en forma cínica e incluso mira mal a quien insinúa el dolo al que incurren algunos en divisiones menores.
Las pruebas están a la vista desde hace tiempo, por eso es vergonzoso que algunos entrenadores, dirigentes y allegados a la dirigencia, que están directa o indirectamente involucrados, se molesten y hablen de intereses creados de quienes, con valentía, hay que reconocerlo, realizan la denuncia, tal el caso de Arturo García.
Tratan de tapar el sol con un dedo en realidad, ya que es un secreto a voces que la adulteración de edades existe en el fútbol boliviano, o nos vamos a olvidar del "indulto" de hace un par de años para que todos "normalicen" los papeles de algunos jugadores con documentación irregular.
Hace unos años el fútbol mexicano fue suspendido de toda competencia durante dos temporadas por adulterar edades en selecciones menores. La sanción le hizo un favor, engañando no iban a ninguna parte, hoy México tiene un fútbol de clubes y una selección competitivos, y futbolistas juveniles en varios equipos de Europa, Manchester United y Arsenal de Inglaterra, entre otros.
Basta de engaños. Es el momento de poner fin a las trampas y a los malos manejos de un fútbol que pide a gritos una "limpieza" general.
El fútbol boliviano está viviendo un momento insólito. Estamos tan acostumbrados a que nos vaya mal, que cuando la suerte es distinta, no común a lo habitual, nos parece que algo raro está pasando en el mundo, no sólo en el planeta fútbol.
La Selección boliviana Sub 15 logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud, Oriente Petrolero y Universitario pasaron la primera fase de la Copa Sudamericana, dejando en el camino a Universidad de Chile y Colo Colo. De no creer.
Es un momento agradable, para el fútbol nuestro, sin duda. Es como una brisa de aire fresco en este medio ambiente dañino, contaminado por el humo.
Estos éxitos ponen freno a la desperanza, que iba en caída libre, y ayudan a que rebrote la ilusión, el optimismo. Demuestran que, pese a que lo malo campea, no todo está perdido.
No nos prestamos al exitismo, ojo, ni creemos que haya motivos para ello por triunfos repentinos, inesperados, que pueden ser tan pasajeros como una lluvia de verano, simplemente valoramos el hecho positivo, porque seguramente ayudarán a mejorar la autoestima colectiva de un deporte venido a menos hace mucho tiempo.
Es cierto que Bolivia ganó la medalla de oro enfrentando a países sin valía futbolística, y que tanto Oriente como Universitario apenas superaron la primera ronda de la Copa Sudamericana, pero algo es algo.
Es una buena noticia el hecho de que los equipos bolivianos derrotan a rivales a los que se les puede ganar, y qué mejor si éstos son, a priori, superiores. Una cosa es perder con quien es superior y otra muy distinta ante uno que es inferior, y mucho peor aún, es hacerlo sin luchar hasta el final.
Ojalá que esta brisa de "fútbol fresco y saludable" se prolongue o que por lo menos no nos abandone por mucho tiempo, que nos visite de tanto en tanto.
Oriente a la segunda fase de la Copa Sudamericana. Con autoridad, justicia -si es que en el fútbol esto es válido-, ilusión y determinación, dejó en el camino a Universidad de Chile, derrotándola por 1-0.
Esto, para los hinchas refineros, es como sacarse una espina que tenían clavada en lo más profundo de su corazón albiverde desde hace tiempo. Es el desquite por varios años de ausencia en citas internacionales, lo cual, para un club que en otros tiempos era un asiduo animador de los torneos de la Conmebol, representaba casi una ofensa.
Y además, por si fuera poco, se tomó revancha nada menos que ante un rival, la "U" de Chile, con el cual tenía una cuenta pendiente. Hace unos años, en 1994, la "U" de Chile le había provocado una de las humillaciones más grandes de su historia en la desaparecida Copa Conmebol, al ganarle en condición de local 4-1 y de visitante 5-0 (¡sí, cinco a cero!) en el Tahuichi Aguilera.
Oriente, que llegaba a la revancha con ventaja por haber igualado 2-2 de visitante, se impuso jugando unos de sus mejores partidos de los últimos años. Especialmente en el primer tiempo. En ese lapso tuvo la determinación y la solidez de un equipo que sabe muy bien lo quiere y lo que busca en la cancha.
El gol tempranero del uruguayo Peinado le ayudó mucho a jugar el buen partido que jugó, porque le aportó seguridad y, en contrapartida, dejó sentido al rival, que estaba obligado a ganar para avanzar.
Ayer, se notó más que nunca la "mano" de ese buen entrenador que es Gustavo Quinteros. Oriente se mostró seguro, sin nervios, con un rendimiento parejo, aunque con puntos altos como el de Peinado, Caamaño, Schapparelli y Saucedo, que fueron los encargados de que el libreto del director técnico se cumpliera y diera resultado.La "U" de Chile fue un adversario desteñido, por limitaciones propias y virtudes de Oriente. No tuvo argumentos ofensivos, se repitió en los pelotazos largos sin destino preciso, mostró muchas flaquezas defensivas, estuvo lejos de un resultado positivo y cerca de una derrota mucho más amplia.Oriente recuperó la impronta de viejos equipos albiverdes, distinguidos por su temple y jerarquía, que supieron de noches gloriosas. Así, sepultó años amargos y disfruta el presente. * Foto El Día
* Tabla tomada de espndeportes.
Blooming es, hoy por hoy, como aquellos boxeadores que no tienen una escuela depurada, una técnica de alto vuelo, que, por el contrario, si destacan es gracias a su contundencia, a su efectividad.Ayer quedó solo en la punta del torneo Clausura por ese poder de definición que le aportan sus delanteros. Como ocurrió en anteriores encuentros, los argentinos Hernán Boyero y Luis Sillero se encargaron de encaminar el triunfo ante The Strongest con sendas conquistas en la primera etapa.Boyero abrió la cuenta con un espectacular gol de chilena al comenzar el partido, dejando en evidencia su variedad de recursos para llegar al gol, y posteriormente Sillero, con su astucia conocida, sacó ventaja de un pelotazo bien puesto en un hueco de la zaga atigrada para definir con categoría ante el golero Leo Díaz.Después, Blooming transitó un camino sinuoso, debido a la falta de precisión y buen manejo de la pelota cuando la tienen en su poder sus mediocampistas. Le cuesta mucho elaborar jugadas y lograr tres pases seguidos. Tampoco se le notan mecanismos o movimientos a la hora de atacar, que le permitan, por ejemplo, abrir la cancha. Centraliza mucho el juego.Tres de los actores en el sector medio tienen mucho que ver con lo apuntado. A Gómez le cuesta cada vez más moverse con facilidad, Mojica está inseguro con la pelota y Chávez enreda demasiado el juego.En el segundo tiempo ingresó el brasileño Monteiro y mostró buena técnica, la misma que tiene Navarro, quien, sin embargo, quedó en el banco de suplentes. Un par de alternativas en la búsqueda de soluciones a un juego demasiado deslucido.The Strongest acortó cifras con un golazo de Darwin Peña, que colocó la pelota en un ángulo, con maestría, desde fuera del área grande. Se acercó un poco al área celeste en la parte final, aunque sin inquietar demasiado.Además, El Tigre ya tenía el partido perdido si o si, por el error del entrenador Craviotto de hacer jugar a cinco extranjeros al mismo tiempo (los argentinos Leo Díaz, Vásquez y Dicosmo, el brasileño Leitao y el panameño Renán Addles), algo antirreglamentario que le pueden costar tres puntos más si Blooming impugna.
* Foto El Deber.