miércoles, 1 de mayo de 2013

BLOOMING, UN AÑO MÁS

Blooming completo77Blooming, 67 años de emociones diversas. No atraviesa su mejor momento como institución, pero la pasión de sus hinchas sigue intacta. Quedó demostrado en el último clásico.
La foto muestra el plantel que puso en marcha la aventura liguera, cuando llegaba a su fin la era asociacionista. Algunos dejaron esta vida, otros se convirtieron en dirigentes y la mayoría quedó en el olvido. Empezaba una nueva etapa a sus treinta años de vida.
Están el recordado Flaco Frey, uno de los máximos ídolos de la academia; los argentinos Daniel Castro y Lalo Huguenet, que marcaron época; Happy Peredo y Rocky Aspiazu, hoy directivos; el DT Roberto Mariani; y el hincha Carlitos Schwan.
Blooming empezó a crecer a partir de ese momento, con Tito Paz como líder de un grupo de gente entusiasta con la premisa de convertirlo en un club en serio, sólido, protagonista.
Llegaron los grandes éxitos y también algunas tristezas que marcaron su vida, que parece cíclica, porque repite una y otra vez sus buenos y malos momentos.
Hoy, afronta un momento complicado, como los tuvo antes y de los que supo salir, empujado por la pasión de su gente, y que trata de superar para recuperar su fortaleza.
El golazo de Bargas en el último clásico reflotó el orgullo de los bluministas, que demostraron estar con su equipo en las buenas y en las malas.
Blooming, pese a todo, está vivo, lo ratificó ante Oriente, el domingo pasado.

lunes, 29 de abril de 2013

VALEN DOBLE

gol_blooming-201208271043Blooming estuvo a la altura del clásico pese a todo. Entre Bargas, Galarza y Boyero se encargaron de que ello ocurriera ante un Oriente de mejor presente.
Hugo Bargas le aportó belleza al tradicional encuentro con su golazo de chilena y le dio ánimos a su equipo. El franco argentino fue un dolor de cabeza para la zaga de Oriente por sus recursos ofensivos que tuvieron en jaque a Brau y compañía.
Sergio Galarza se encargó de apagar los incendios provocados por sus compañeros de zaga, que se complicaron solos, por sus indecisiones, varias veces. 
Boyero no pierde la voluntad que le hace falta a un equipo cuando las fuerzas flaquean. El argentino sacó un gol de la galera por esa actitud positiva que lo caracteriza cuando Blooming requería de mayor determinación para ir en busca del arco contrario.
El resto no estuvo a la altura de estos tres jugadores. La zaga fue frágil (facilitó los dos goles de Oriente), se enredó en su laberinto de errores individuales y colectivos.
El mediocampo celeste no pesó, fue superado por el albiverde. A Sandoval y Melgar les costó el ida y vuelta por los extremos; Argüello se mostró inseguro, dubitativo (le cuesta presionar y desplazarse a los costados); y Loayza no se hizo sentir en su rol de armador.
Uno se pregunta, si Loayza, Joselito y Darwin Peña no dan la talla como volantes ofensivos, ¿no sería oportuno darle cabida a Óscar Díaz y armar un equipo con tres atacantes que alternen el rol de delantero retrasado?
Claro, para eso Clausen tendría que pensar más con sentido práctico (si algo no funciona todo el campeonato, hay que buscar soluciones), siendo menos tradicionalista, más osado, y hasta un poco más estratégico.

UN PUNTITO

EQUIPOS___Oriente esta firme en la lucha por el título pese a no haber aprovechado  el traspié de Bolívar. El real valor del empate en el clásico se verá más adelante, dependuendo de cómo le vaya en otros encuentros.
Pompei ve el vaso lleno. Para Tito el punto frente a Blooming es positivo porque sigue dependiendo de sí mismo: si gana todo lo esta en juego (sobre todo el partido con Bolívar en el Tahuichi), será campeón.
Ayer, el albiverde jugó un aceptable encuentro, dejó una mejor imagen en cuanto a juego colectivo, especialmente en el medio, donde contó con más presencia que Blooming, pero le faltó ser más agresivo en ataque.
La virtud de Oriente fue sacar ventaja de los yerros de la insegura defensa de Blooming, aunque tuvo a disposición más ocasiones por las flaquezas celestes y no las aprovechó.
La tarea desarrollada por Brau y Hoyos, en ese orden, fue lo más destacado de los refineros. Ambos tuvieron mucho trabajo en su intento de controlar a Bargas y Boyero.
El resto alternó aciertos y errores. Ah! Queda flotando una pregunta: ¿por qué Di Cosmo no juega de entrada?

SE LE CAYÓ EL BARNIZ

Richard-Rojas-Yecerotte-Fernando-Cartajena_LRZIMA20130429_0014_13Bolívar dejó la peor de las imágenes en el estadio Félix Capriles ante un Wilstermann que no le perdonó el menor error y lo vapuleó con un inapelable 5-0.
Al celeste paceño se le cayó la estantería a la menor arremetida del impetuoso Wilster, que en el primer tiempo liquidó el pleito anotándole cuatro de los cinco goles.
Que Bolívar no juega bien, eso se sabe hace mucho tiempo, por lo tanto, que pierda no es ninguna novedad, así sea el líder, pero que caiga de la manera en Cochabamba supera cualquier presagio negativo.
Ayer no tuvo nada que ver con la imagen que se espera de un líder que aspira a la conquista de un título, al contrario, se lo vio abatido, sin reacción ni rebeldía, desconcertado y sin rumbo.
Algo pasa con este equipo paceño que se sostiene arriba por la mediocridad de este fútbol boliviano, ya que con el aporte individual de algunos de sus integrantes le alcanza para sacar ventaja y, de paso, disimular su carencia de juego colectivo.
Miguel Ángel Portugal, su entrenador, no ofrece respuestas a los interrogantes sobre su equipo porque decidió cerrar las puertas al periodismo por no tolera sus críticas.
Quizá considere innecesario responder porque los números indican que Bolívar sigue siendo el puntero y eso, por sí solo, explica todo y desbarata cualquier cuestionamiento.
En ese caso (siempre suponiendo, a causa de su silencio) habría que recordarle que no todo lo que brilla es oro.

MANO A MANO

oriente-regisUn partido clásico, de esos que tienen de todo. Un golazo que valió el precio de la entrada, una polémica para discutir varios días, un par de yerros que nunca faltan, mucha voluntad y un estadio repleto como para ratificar la vigencia de este gran duelo cruceño.
Blooming y Oriente no pudieron vencerse en un estadio Tahuichi repleto de gente que disfrutó del partido y que se quedó con las ganas de festejar un triunfo, los celestes porque se les niega la victoria hace un tiempo y los albiverdes porque debían ganar para ser nuevamente punteros del torneo.
La chilena de Bargas fue lo mejor del clásico cruceño. El franco argentino encendió el partido con un golazo. De espaldas al arco, se acomodó, y elevó las piernas para sacar un remate inatajable para Arias. Todo plasticidad y elegancia.
Oriente reaccionó y apareció el argentino Carando para demostrar que por algo lo respalda Pompei. El centro atacante aprovechó una distracción defensiva celeste para lograr la igualdad.
La paridad en el marcador reflejaba lo que ocurría en el juego. Oriente con un predominio por mejor tarea de su mediocampo, pero Blooming siempre peligroso con Bargas arriba.
En el segundo tiempo, Boyero recordó que nunca duerme, y como en una anterior versión del clásico, sacó tajada de una demora en la salida albiverde. Presionó a De Muner, le robó la pelota y definió muy bien ante Arias.
Después vino la jugada de la polémica que acabó con el empate definitivo de Oriente. El árbitro no vio un empujón de Di Cosmo a Candia (¿no debió echar la pelota a la tribuna?), dio tiro de esquina y Hoyos logró el 2 a 2.
Pudo haber un ganador si estaban más finos en la definición, porque en los minutos finales hubo un par de chances más. El telón bajó y puso fin a un capítulo más de la clásica historia, esta vez sin vencedores ni vencidos.

jueves, 25 de abril de 2013

LA LECCIÓN ALEMANA

1698956w620Las goleadas del Bayern Munich y Borussia Dortmund en la Champions League a los poderosos Barcelona y Real Madrid, despertaron admiración y sorpresa y obligan a mirar con más detalle lo que ocurre en el fútbol alemán.
Los equipos alemanes sorprenden por los resultados obtenidos hasta fecha y en especial ante los españoles, pero también por el fútbol que practican, en el que destacan la organización, la técnica, la velocidad y la potencia.
Da gusto ver al Bayer y al Borussia por la vitalidad de ese juego vistoso que terminó por vapulear nada menos que al excelso Barcelona y al poderoso Real Madrid, y que los acerca a la final de la Champions League.
Hoy, estos equipos se parecen mucho a aquellos de la década de los años 70, que generaban admiración y temor, y que dieron lugar a definiciones como la del goleador inglés Gary Lineker, quien dijo que “el fútbol es un deporte de once contra once en el que siempre ganan los alemanes”.
El fútbol alemán entró en crisis futbolística a fines de los 90. Lothar Mathaeus, gran jugador, había anticipado la debacle indicando que estaban trabajando mal en divisiones menores y que a la larga el fútbol alemán perdería jerarquía y protagonismo. Tal cual.
Alemania salió campeón mundial de fútbol por última vez en 1990, en Italia, y sus clubes no ganan la Champions League desde 2001.
Todo cambió a raíz del duro revés de que Alemania en la Eurocopa 2000, a la que fue como defensora del título y terminó eliminada en primera ronda, sin puntos y con solo un gol.
En ese momento las autoridades alemanas decidieron reformular su fútbol y empezaron a buscar solución a sus problemas.
Revisando diarios de distintas partes del mundo, encontramos que los alemanes  apuntaron a las bases, se asesoraron en España y Francia para la formación de jugadores y decidieron darle mayor valor a la técnica para incorporarla a la capacidad física.
“A principios de la década pasada, la Bund Deutscher Fussball (BDF) destinó alrededor de 1000 millones de dólares para un plan de 10 años orientado a la formación de juveniles en 366 centros distribuidos en todo el país, donde 1000 entrenadores tienen a cargo el adiestramiento de cerca de 25.000 chicos y chicas”, señala un artículo del diario argentino La Nación.
Se preocuparon tanto por mejorar la técnica con el fin de practicar un fútbol más vistoso y atractivo, que hasta inventaron una máquina que ayude a ello.
“Los jugadores del Borussia Dortmund ejercitan el control y el pase con un robot. Periódicamente emplean cinco minutos del entrenamiento para meterse en una caja negra. Se paran en el centro y se someten a una sesión de Footbonaut. Desde los cuatro costados, ocho cañones van anunciando con pitidos el lanzamiento de balones a velocidad regulada (entre 60 y 120 km por hora). La tarea consiste en controlarlos y enviarlos, a uno o dos toques, a una de las 74 cuadrículas circundantes”, cuenta el diario El País de España.
En una década, el fútbol alemán recuperó su poderío. Sus clubes tienen una economía saneada gracias al duro control que aplica sanciones a quienes transgreden lo establecido y a la distribución equitativa de los ingresos por la venta de derechos de televisión, y sus equipos cautivan con su juego.
Los alemanes, que ganaron tres títulos mundiales con su selección y muchos con sus clubes, hicieron lo que no se hace en Bolivia, un país que vive en el atraso futbolístico, ir al fondo del problema para encontrarle una solución.
Acá, la solución sigue pasando por cambiar al entrenador. Por eso es fácil darse cuenta de por qué estamos como estamos.

miércoles, 24 de abril de 2013

LA RESURRECCIÓN DE LOS PANZER

1366743068_127285_1366744782_album_normalEl Bayern Munich resucitó a los Panzer. Fue una aplanadora futbolística nada más y nada menos que ante Barcelona y metió más de medio cuerpo en la final de la Champiosn League.
Como en los viejos tiempos, cuando el mundo admiraba a aquel equipo que tenía en sus filas a lo más selecto del fútbol alemán y europeo, con Sepp Maier en el arco, Breitner y Beckenbauer en la zaga, Gerd Müller y Hoeness en el ataque.
Ayer, con el despliegue y la potencia de un equipo bien consolidado, sustentado por el talento goleador de otro Müller, menos tanque y más jugador; la habilidad del francés Ribéry, la seguridad de Boateng, la firmeza de Schweinsteiger y la jerarquía de Robben, hizo trizas a ese excepcional equipo, el Barcelona, que parece llegar al fin de un reinado.
Fue un equipo sólido, firme, blindado ante cualquier riesgo, infranqueable, capaz arrazar con lo que se le ponga en frente, con una contundencia y eficacia temibles.
Bayern Munich, que supo rehacerse de la dolorosa derrota en la final ante Chelsea el año pasado, en su estadio, está otra vez a un paso del título y con la ilusión a flor de piel, sin traumas que atenten contra ese fútbol veloz que conjuga lo físico con lo técnico.
Bayer fue un equipo encendido que impuso su juego ante un adversario apagado, que en ningún momento pudo frenar el ritmo utilizando su mejor arma, el control de la pelota.
El peor Barcelona se encontró con el mejor Bayer Munich y recibió en goleada histórica. Solo un milagro cambiará su suerte.

martes, 23 de abril de 2013

VOLVIÓ LA FURIA

guabiraGuabirá está otra vez en la Liga. El equipo azucarero cumplió el objetivo que se puso el año pasado y lo consiguió demostrando ser el mejor de todos en el Nacional B.
El gran artífice de esta conquista es, sin duda, su presidente, Rafael Paz, quien se hizo cargo de un club casi destruido y en menos de un año le devolvió el entusiasmo con la pasión que lo caracteriza porque ama esos colores.
Rafo Paz volvió convencido de lo que quería y trabajó para armar un equipo competitivo que logre el ascenso de inmediato. Buscó jugadores jóvenes en la Asociación Cruceña de Fútbol e incorporó otros de experiencia, con el aval del director técnico Claudio Chacior, que lo secundó en la gran tarea.
La vigencia del argentino Juan Maraude y la aparición del juvenil Henry Justiniano, experiencia y vitalidad, refuerzan lo apuntado. Entre ambos se encargaron de anotar los goles que hacían falta para que Guabirá consiguiera su cometido.
El Turbo Cuéllar, los hermanos Ríos, Lorgio Suárez, Terrazas, Pinto, Ceballos, Molina, Cronenbold, Perico Rioja, Antonio Parada -hijo del recordado Germán Parada, veloz puntero en los años 70- y otros más, hicieron posible el sueño montereño.
Guabirá volvió a ser La Furia Roja, como le gusta a su presidente que lo llamen al equipo azucarero, y arrasó en el Nacional B pese a tener en frente rivales importantes como Ciclón de Tarija, Real Santa Cruz y Sport Boys.
Con el rojo en la Liga, el fútbol cruceño recupera un lugar y el fútbol boliviano agradecido porque la cantera tiene mayores posibilidades de seguir aportando jugadores como desde hace varias décadas.
Guabirá volvió al sitial donde tendría que estar siempre. Lo tiene bien merecido.