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martes, 2 de enero de 2018

LA LIGA RUMBO A SU METAMORFOSIS


La Liga del Fútbol Profesional Bolivia presentará cambios en este 2018, en la forma y en el fondo, mientras avanza hacia su metamorfosis. 
Las modificaciones de forma los tendrá en sus campeonatos de la presente temporada y están relacionados al número de equipos y los calendarios internacionales que incluyen este año la Copa del Mundo Rusia 2018. 
Este año, la Liga tendrá catorce equipos en vez de los habituales doce de las últimas décadas, seis de ellos de Santa Cruz (dos más que el año pasado), más dos de La Paz, dos de Cochabamba, dos de Potosí, uno de Oruro y otro de Sucre. 
La adecuación al calendario que impuso la Conmebol para disputa de sus campeonatos, de enero a diciembre, derivó en el acuerdo para contar con catorce equipos, eliminar el descenso directo en 2017, disputar sólo un indirecto y aceptar dos ascensos directos para no perjudicar a las asociaciones. 
Seis equipos cruceños en la Liga en la misma temporada es un hecho inédito desde su creación en 1977. La mayor cantidad de representantes que tuvo el fútbol de Santa Cruz fueron cinco a mediados de los 90. 
Será difícil disputar dos campeonatos de todos contra todos, el Mundial obliga a un receso incluso en aquellos países que no lo disputan, como Bolivia, porque le resta interés a los certámenes locales; habrá mayor cantidad de partidos al contar con dos clubes más en la disputa; y existe interés en los clubes cruceños en que uno de los torneos sea regionalizado.  
Los cambios de fondo están referidos a que dejará de ser Liga para transformarse en la División Profesional, es decir, una rama más de la FBF, como la ANF (Asociación Nacional de Fútbol), debilitando el poder de decisión con el que cuenta hasta la fecha. 
Esto, en realidad, representa el final de su existencia, tomando en cuenta la reestructuración que se pretende en el fútbol nacional a partir de las elecciones de la Federación Boliviana de Fútbol, a llevarse a cabo en marzo. 
El tiempo dirá en qué deriva su transformación, si ayuda a mejorar el estado de cosas, si empeora la situación o si deja todo como está. 
El campeonato con catorce equipos, un número inusual en cualquier parte, servirá como prueba para ver si el fútbol boliviano es capaz de tener una liga más numerosa y aspirar a los 16 equipos, más fuerte y competitiva.

miércoles, 2 de abril de 2014

A MEDIO CAMINO

493660_gdBlooming empieza mañana a escribir su historia en este torneo, enfrentando a Bolívar el partido pendiente que tienen entre ambos de la rueda anterior.
Tiene dos alternativas por delante en los once partidos que le tocan disputar, diez de la segunda rueda y el pendiente de marras, que lo jugará mañana en el Tahuichi Aguilera.
La buena noticia es que puede meterse en la lucha por un premio que le permita ingresar algunos dólares y disputar un torneo internacional, algo que se debe por historia y por el apoyo incondicional que le brindaron sus hinchas en los malos momentos.
La mala noticia es que si no hace buena letra desde el partido con Bolívar, puede sufrir mucho y vivir lo que resta del torneo mirando de reojo lo que ocurre con la tabla de promedios y atento a la suerte de aquellos que luchan por no estar involucrados con el descenso.
Esa es la realidad de este Blooming que hoy está décimo en la tabla del torneo Clausura, pero que si se queda con los tres puntos puede escalar al séptimo lugar.
Todo está en sus manos, en la de los jugadores y el cuerpo técnico, los dirigentes no pueden hacer nada porque ya hicieron lo suyo y aquellos errores cometidos a la hora de rearmar el plantel, ya no tienen vuelta a atrás.
El Chavo Díaz está obligado a encontrar agua en el desierto, armar un medio campo como la gente que le permita pelear con chance los partidos de local y visitante. Necesita más presencia y marca delante de la zaga central, lo demuestran los números: recibió dos goles por partido. Gómez y Sandoval son demasiado lentos y les cuesta recuperar la pelota.
Además, está obligado a sumarle, sí o sí, a Chávez a la intermitencia de Koke y encontrar un par de guerreros que equilibren el sector. La presencia de Loayza en este momento es contraproducente porque atraviesa un mal momento. No le aporta creación y tampoco vitalidad, es casi uno menos, y eso es demasiado.
Díaz debería dejar de seguir dando cabida a los “buena gente” y armar un equipo con mística que rinda en la cancha, de lo contrario le seguirá yendo mal.
Blooming tiene por donde empezar, cuenta con un buen arquero como Vaca, con el oficio del uruguayo Ithurralde y un goleador como Almirón. Ahora debe completar el equipo.

viernes, 11 de octubre de 2013

ENDEUDADOS

crisbBlooming vive en deuda, una deuda que tiene que ver con lo económico pero también con lo futbolístico, por eso está en serios aprietos en lo institucional como en la competencia liguera.
El club celeste pagó ayer a sus jugadores y saldó parte de la deuda que tiene con los mismos, de esa manera solucionó momentáneamente el problema que terminó en un paro de actividades por sueldos atrasados.
Los futbolistas suspendieron la medida hasta nuevo aviso, que quizá sea adoptada en unas semanas más, tal la manera de razonar de este plantel que ahora dirige el uruguayo Gustavo Díaz.
Pero en la academia nadie se salva, tanto dirigentes como jugadores son deudores en proporción. Cada cual en lo suyo y la mora en los pagos de ambos los tiene contra la pared.
Los dirigentes viven agobiados por los compromisos económicos pendientes del club y los jugadores empiezan a sentir el peso (eso deberían, además) de estar entre los últimos de la tabla de posiciones de la Liga.
La directiva hace peripecias para conseguir plata y pagarles a los jugadores porque les llueven cuentas atrasadas y pagos urgentes que les dejaron pendientes gestiones anteriores que actuaron con total irresponsabilidad.
A los jugadores, que casi siempre se sienten víctimas con muchos derechos y pocas obligaciones, les corresponde responder en la cancha con entrega, responsabilidad, compromiso y resultados que permitan a la gente volver a la cancha para generar esos recursos que reclaman y les corresponden.
El pago de ambas deudas sigue pendiente. Los dirigentes continúan con sueldos atrasados y los jugadores sin mostrar en la cancha lo que deberían, un buen juego que les permita ganar más partidos.

lunes, 7 de octubre de 2013

OTRO MAL DÍAZ

dep31Blooming empezó a complicarse la vida en el torneo liguero por su incapacidad futbolística, por las serias limitaciones que tiene, que  le impiden ganar partidos, sumar puntos, tan vitales como el agua en este momento.
Gustavo Díaz no le encuentra solución al mal rendimiento de la academia cruceña y, además, sus determinaciones no contribuyen en la mejoría de un equipo que cada vez pierde la línea con facilidad.
El entrenador uruguayo tiene un plantel sin jerarquía, que no lo ayuda, es cierto, pero algunas de sus determinaciones son discutibles y, a la luz de los resultados, no lo ayudan a resolver problemas.
Por ejemplo, recomendó la contratación su coterráneo Rolero, para cubrir un puesto que estaba cubierto por el momento, el de arquero, cuando en realidad las necesidades de Blooming pasan por otros lados: la defensa y el mediocampo.
Díaz insiste en jugadores que parecen ex jugadores, tal el caso de Loaiza y Joselito, quienes muestran un ritmo más cercano al de una mutual que al de un campeonato profesional, y una mentalidad frágil. Los dos juntos terminan restando a la hora de aportar juego y carácter.
También sigue creyendo en una pareja que no puede sostener un partido disputado a buen ritmo, como fue el de ayer, ante Bolívar, en el segundo tiempo. Nos referimos a Gómez y Sandoval. Ambos son lentos y les cuesta desplazarse. Se esfuerzan pero no les alcanza para imponer presencia en un sector vital.
¿Blooming trabaja en vano o mal en sus divisiones menores que no hay siquiera un par de jóvenes en este momento de necesidad y carestía?
Asimismo, ayer, Díaz decidió dejar en el banco de suplentes a su delantero más importante, Lázaga, por un tema de cupo de extranjeros. Optó por incluir un foráneo en la zaga (Moreira y Reina) y debilitó el sector ofensivo. Para el ataque eligió a otro paraguayo, Ayala, para que haga pareja con Salinas, que se recuperó hace poco de una lesión y falto de ritmo de competencia.
En este caso, pudo ubicar en la zaga a Pedraza por Reina o Moreira, que no son más que el joven zaguero, para no tener que dejar afuera el empuje y la vitalidad de Lázaga, valor necesario ante un adversario complicado.
Blooming, queda dicho, tiene serias limitaciones por falta de jerarquía, pero si a eso le suma decisiones equivocadas, todo empeora.
Díaz no se puede dar el lujo de equivocarse. Está obligado a buscar, por lo menos, un par de jugadores que revitalicen un equipo envejecido, que, como va, no tiene un buen futuro.

jueves, 20 de junio de 2013

ENTRE AFECTOS Y DEFECTOS

andradaBlooming contrató a Víctor Hugo Andrada para sustituir a Néstor Clausen. Las razones tienen que ver más con el afecto que lo une a la entidad celeste, ya que después de sacarlo campeón en en el segundo semestre de 2009, tuvo que irse por la puerta de atrás.
A Copo Andrada no le fue bien en el fútbol nacional después de su primera etapa en la academia. Pasó por varios clubes con más pena que gloria.
En Blooming le resultó más fácil acomodar el equipo que le dejó el uruguayo Pablo Repetto. Lo hizo y fue campeón. Después todo cambió. Cuando tuvo que armar su propio equipo, se equivocó y fracasó. Duró poco más de dos meses en 2010 y se fue por la pésima campaña de la academia en la Copa Libertadores de América y el mal inicio en el torneo liguero.
“(…) de ser equipo ser un equipo combativo, valiente, Blooming pasó a ser en un cuadro inseguro, limitado, sin un perfil táctico definido, y jugadores muy por debajo de su nivel, víctimas del desconcierto. No sólo en la Copa los rivales lo superaron ampliamente, también en el torneo local. Guabirá y San José le ganaron con claridad, poniendo en evidencia su pobreza futbolística”, decíamos en marzo de 2010 en Onceaonce, cuando Copo anunciaba su renuncia.
“Les hablé de muchas maneras y no hubo caso, dijo Andrada al final del partido con San José. Lo que ocurre es que la arenga sólo sirve en determinados momentos, y lo que vale para un equipo son los argumentos futbolísticos. El verso se diluye, es efímero, los fundamentos tácticos y estratégicos, no, son casi perennes”, agregamos aquella vez.
Por eso sorprendió la llegada de Andrada tanto como el adiós de Clausen, quien decidió irse por la demora en el inicio de la pretemporada, además de las deudas y la incertidumbre que hay en Blooming, y en cuestión de horas firmó para Wilstermann (?).
Pero Blooming no extrañará mucho a Clausen porque, la verdad, le dejó poco, casi nada, en el tiempo que estuvo al frente del equipo celeste, en algo más de un año.
Asumió en marzo de 2012, en reemplazo de Malvestiti, y logró enderezar el rumbo del cuadro celeste. Blooming acabó quinto por diferencia de goles con Universitario, pero a solo un punto del campeón The Strongest, que igualó con San José y Oriente en el primer puesto (38 puntos) y se consagró, inesperadamente, por mejor gol diferencia.
En el Apertura siguiente, Blooming quedó en cuarto lugar, a 12 puntos de The Strongest, que se consagró otra vez campeón.
En el Clausura que acaba de concluir, con Bolívar campeón, Blooming fue octavo, con apenas 23 unidades, mientras el ganador del certamen acumuló 50 puntos.
Clausen no se puede quejar. La anterior directiva le dio casi todo lo que quería, contrató a Limbert Méndez, Ronald Segovia, Miguel Loaiza, Hugo Bargas, Andrés Jiménez, Darwin Peña. Joselito Vaca y Darwin Ríos, pero no pudo armar un equipo sólido y competitivo.
Blooming no funcionó, no jugó bien casi nunca y la campaña fue bastante floja como lo reflejan los números. Por eso, los celestes no extrañarán al Negro.
Y Andrada, una apuesta de un sector de la dirigencia, ¿qué trae de nuevo para ofrecer? Puntos suspensivos hasta que empiece la temporada.

jueves, 13 de junio de 2013

BLOOMING Y EL TÚNEL DEL TIEMPO

imagesLa dirigencia de Blooming decidió ingresar en el túnel del tiempo y volver atrás, recordar a viejas glorias y recurrir a ellas con la intención de que estos héroes del pasado los ayuden a afrontar el presente…por eso están a punto de volver Víctor Hugo Andrada y Alejandro Gómez.
Andrada y Gómez supieron ganarse el corazón del hincha en su momento de esplendor; el director técnico sumó idolatría al ganar el último de los títulos de la academia, pero, ojo, ambos terminaron marchándose por la puerta de atrás, muy criticados, hace un par de años.
Seguramente, los actuales dirigentes, que asumieron el mando del club criticando a diestra y siniestra a sus antecesores, y llegaron prometiendo el oro y el moro, recurren a ellos para disimular sus, hasta la fecha, falsas promesas, aquellas que hablaban de grandes contrataciones y figuras para ser campeones.
Copo Andrada y Gómez vuelven porque son trabajadores del fútbol que viven de esto, pero son pasado y este no es su mejor momento, ni tampoco representan la mejor alternativa para un club como Blooming que necesita renovar su imagen y mejorar el ánimo de sus seguidores para que los apoyen en una crisis casi terminal.
La academia necesita las cosas nuevas que les habían ofrecido Roberto Fernández y el grupo que lo acompaña, quienes asumieron con la fanfarria de traer como refuerzo al francés Robert Pirés, la promesa de acabar con deudas que se mantienen y actuar con la seriedad que reclamaron al anterior directorio.
A decir verdad, Andrada llega a Blooming porque renunció Néstor Clausen, que se fue indicando que le deben cinco meses de sueldo, y Gómez regresa tras esfumarse lo de Pirés, que dejó la duda de si fue sólo una ingenuidad circunstancial o una mentirilla piadosa para engatusar a la gente.
Roberto Fernández asumió como presidente casi pateando la puerta del fútbol boliviano, pidiendo cambios en la Liga y a la Federación Boliviana de Fútbol, en lugar de centrarse en la seria crisis que vive Blooming y de la que parece no poder salir con estos nuevos actores que están en escena.
Mientras tanto, trata de edificar el futuro reciclando cosas del pasado, creyendo más en los afectos que en rendimientos, actuando más con el corazón que con la cabeza, cuando la situación exige actuar al revés.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿UN JURASSIC TEAM?

jurassic-park-logoBlooming hizo noticia hace unos días con el rumor que surgió sobre la probable contratación del atacante francés Robert Emmanuel Pirès, de 39 años, en el afán de armar un equipo sensación.
La verdad que llamó la atención lo de Pirès, un futbolista de renombre que paseó su calidad por equipos como el Arsenal y Aston Villa de Inglaterra y el Villarreal de España, aunque se sabe que su vida como jugador acabó el año pasado.
Sin embargo, lo curioso es lo que sigue.  La actual dirigencia anuncia el posible regreso de Alejandro Gómez, que en julio cumplirá 34 años, y la probable continuidad del paraguayo Francisco Argüello, que esta a punto de celebrar su cumpleaños número 33, sumándose a dos grandes e imprescindibles valores de la academia como son el cordobés Hernán Boyero, de 33 años, y el golero Sergio Galarza, que en agosto festejará sus 38 años.
Si a todos ellos le sumamos a Joselito Vaca, que cumple 31 años en agosto, a Darwin Peña, que en el mismo mes celebra los 36, y podría quedarse en el cuadro celeste, y a Miguel Loaiza que tiene 30, Blooming  tendrá un promedio de edad muy alto.
Al parecer, los nuevos dirigentes, que hacen algunas cosas con demasiados bombos y platillos, no se sabe si por excesivo entusiasmo o para distraer la atención de los verdaderos problemas que confronta su club, pasaron por alto el detalle de la edad y de que el fútbol es un juego donde la dinámica es un factor clave para tener protagonismo en el campo de juego.
¿Se imaginan lo que sería un equipo con un promedio de edad superior a los 30 años jugando en la altura? Con lo mal que le va a Blooming casi siempre, mejor ni imaginarlo.
Si los directivos no repararon en ello, todavía están a tiempo para darse cuenta o que alguien les haga notar que están por convertir a Blooming en un vejestorio, o como lo definiera el periódico Olé a Real Potosí en otras épocas, en un “Jurassic team” que los condenará al fracaso.

miércoles, 1 de mayo de 2013

BLOOMING, UN AÑO MÁS

Blooming completo77Blooming, 67 años de emociones diversas. No atraviesa su mejor momento como institución, pero la pasión de sus hinchas sigue intacta. Quedó demostrado en el último clásico.
La foto muestra el plantel que puso en marcha la aventura liguera, cuando llegaba a su fin la era asociacionista. Algunos dejaron esta vida, otros se convirtieron en dirigentes y la mayoría quedó en el olvido. Empezaba una nueva etapa a sus treinta años de vida.
Están el recordado Flaco Frey, uno de los máximos ídolos de la academia; los argentinos Daniel Castro y Lalo Huguenet, que marcaron época; Happy Peredo y Rocky Aspiazu, hoy directivos; el DT Roberto Mariani; y el hincha Carlitos Schwan.
Blooming empezó a crecer a partir de ese momento, con Tito Paz como líder de un grupo de gente entusiasta con la premisa de convertirlo en un club en serio, sólido, protagonista.
Llegaron los grandes éxitos y también algunas tristezas que marcaron su vida, que parece cíclica, porque repite una y otra vez sus buenos y malos momentos.
Hoy, afronta un momento complicado, como los tuvo antes y de los que supo salir, empujado por la pasión de su gente, y que trata de superar para recuperar su fortaleza.
El golazo de Bargas en el último clásico reflotó el orgullo de los bluministas, que demostraron estar con su equipo en las buenas y en las malas.
Blooming, pese a todo, está vivo, lo ratificó ante Oriente, el domingo pasado.

lunes, 29 de abril de 2013

VALEN DOBLE

gol_blooming-201208271043Blooming estuvo a la altura del clásico pese a todo. Entre Bargas, Galarza y Boyero se encargaron de que ello ocurriera ante un Oriente de mejor presente.
Hugo Bargas le aportó belleza al tradicional encuentro con su golazo de chilena y le dio ánimos a su equipo. El franco argentino fue un dolor de cabeza para la zaga de Oriente por sus recursos ofensivos que tuvieron en jaque a Brau y compañía.
Sergio Galarza se encargó de apagar los incendios provocados por sus compañeros de zaga, que se complicaron solos, por sus indecisiones, varias veces. 
Boyero no pierde la voluntad que le hace falta a un equipo cuando las fuerzas flaquean. El argentino sacó un gol de la galera por esa actitud positiva que lo caracteriza cuando Blooming requería de mayor determinación para ir en busca del arco contrario.
El resto no estuvo a la altura de estos tres jugadores. La zaga fue frágil (facilitó los dos goles de Oriente), se enredó en su laberinto de errores individuales y colectivos.
El mediocampo celeste no pesó, fue superado por el albiverde. A Sandoval y Melgar les costó el ida y vuelta por los extremos; Argüello se mostró inseguro, dubitativo (le cuesta presionar y desplazarse a los costados); y Loayza no se hizo sentir en su rol de armador.
Uno se pregunta, si Loayza, Joselito y Darwin Peña no dan la talla como volantes ofensivos, ¿no sería oportuno darle cabida a Óscar Díaz y armar un equipo con tres atacantes que alternen el rol de delantero retrasado?
Claro, para eso Clausen tendría que pensar más con sentido práctico (si algo no funciona todo el campeonato, hay que buscar soluciones), siendo menos tradicionalista, más osado, y hasta un poco más estratégico.

MANO A MANO

oriente-regisUn partido clásico, de esos que tienen de todo. Un golazo que valió el precio de la entrada, una polémica para discutir varios días, un par de yerros que nunca faltan, mucha voluntad y un estadio repleto como para ratificar la vigencia de este gran duelo cruceño.
Blooming y Oriente no pudieron vencerse en un estadio Tahuichi repleto de gente que disfrutó del partido y que se quedó con las ganas de festejar un triunfo, los celestes porque se les niega la victoria hace un tiempo y los albiverdes porque debían ganar para ser nuevamente punteros del torneo.
La chilena de Bargas fue lo mejor del clásico cruceño. El franco argentino encendió el partido con un golazo. De espaldas al arco, se acomodó, y elevó las piernas para sacar un remate inatajable para Arias. Todo plasticidad y elegancia.
Oriente reaccionó y apareció el argentino Carando para demostrar que por algo lo respalda Pompei. El centro atacante aprovechó una distracción defensiva celeste para lograr la igualdad.
La paridad en el marcador reflejaba lo que ocurría en el juego. Oriente con un predominio por mejor tarea de su mediocampo, pero Blooming siempre peligroso con Bargas arriba.
En el segundo tiempo, Boyero recordó que nunca duerme, y como en una anterior versión del clásico, sacó tajada de una demora en la salida albiverde. Presionó a De Muner, le robó la pelota y definió muy bien ante Arias.
Después vino la jugada de la polémica que acabó con el empate definitivo de Oriente. El árbitro no vio un empujón de Di Cosmo a Candia (¿no debió echar la pelota a la tribuna?), dio tiro de esquina y Hoyos logró el 2 a 2.
Pudo haber un ganador si estaban más finos en la definición, porque en los minutos finales hubo un par de chances más. El telón bajó y puso fin a un capítulo más de la clásica historia, esta vez sin vencedores ni vencidos.

martes, 23 de abril de 2013

VOLVIÓ LA FURIA

guabiraGuabirá está otra vez en la Liga. El equipo azucarero cumplió el objetivo que se puso el año pasado y lo consiguió demostrando ser el mejor de todos en el Nacional B.
El gran artífice de esta conquista es, sin duda, su presidente, Rafael Paz, quien se hizo cargo de un club casi destruido y en menos de un año le devolvió el entusiasmo con la pasión que lo caracteriza porque ama esos colores.
Rafo Paz volvió convencido de lo que quería y trabajó para armar un equipo competitivo que logre el ascenso de inmediato. Buscó jugadores jóvenes en la Asociación Cruceña de Fútbol e incorporó otros de experiencia, con el aval del director técnico Claudio Chacior, que lo secundó en la gran tarea.
La vigencia del argentino Juan Maraude y la aparición del juvenil Henry Justiniano, experiencia y vitalidad, refuerzan lo apuntado. Entre ambos se encargaron de anotar los goles que hacían falta para que Guabirá consiguiera su cometido.
El Turbo Cuéllar, los hermanos Ríos, Lorgio Suárez, Terrazas, Pinto, Ceballos, Molina, Cronenbold, Perico Rioja, Antonio Parada -hijo del recordado Germán Parada, veloz puntero en los años 70- y otros más, hicieron posible el sueño montereño.
Guabirá volvió a ser La Furia Roja, como le gusta a su presidente que lo llamen al equipo azucarero, y arrasó en el Nacional B pese a tener en frente rivales importantes como Ciclón de Tarija, Real Santa Cruz y Sport Boys.
Con el rojo en la Liga, el fútbol cruceño recupera un lugar y el fútbol boliviano agradecido porque la cantera tiene mayores posibilidades de seguir aportando jugadores como desde hace varias décadas.
Guabirá volvió al sitial donde tendría que estar siempre. Lo tiene bien merecido.

lunes, 4 de marzo de 2013

SOBREVIVIENDO

delantero-argentino-Hernan-Boyero-Blooming_LRZIMA20130304_0002_11Blooming vive un momento difícil fuera de la cancha que repercute dentro del campo, donde subsiste con un fútbol que apenas le permite atenuar la crisis con triunfos deslucidos.
La crisis de la academia flota en el ambiente, es tema de conversación antes, durante y después de los partidos, cada grupo con su versión, los unos y los otros, “oficialistas” y “opositores”, y no escapa a los futbolistas.
Los jugadores, se nota, no se pueden abstraer porque sufren en carne propia la situación, no cobran sueldos hace casi tres meses, y se refieren al problema en cada declaración que brindan a los medios.
Sin embargo, están obligados a salir a la cancha, saben que no les queda otra, porque el precio por no jugar sería mucho más alto al que están pagando, injustamente, actualmente.
Ayer, Blooming aprovechó que Aurora tampoco anda bien y se quedó con una victoria que era necesaria para no empeorar el mal momento institucional y futbolístico en una semana de clásico en el que se definirá el futuro del club.
Así está Blooming, sobreviviendo a una crisis que pide a gritos una solución con bases sólidas y a largo plazo.

miércoles, 16 de enero de 2013

UNA HISTORIA REPETIDA

Para Blooming la historia es cíclica. Se repite de tanto en tanto desde que fuera fundado en 1946, en épocas de bonanza y situaciones críticas. Basta ver que el presente es idéntico a otros momentos del pasado.
Hoy está en crisis otra vez. A tal punto que acabó rodando la cabeza de Ricardo Tarabillo y el nuevo presidente del club es Federico “Paco” Sánchez.
Blooming sabe de situaciones complicadas por tuvo varias en su vida institucional y supo salir airoso con ingenio e inteligencia, pero, sobre todo, con mucho amor a la camiseta. Los que sudaron la celeste en aquellos momentos complicados no fueron los jugadores sino hinchas devenidos en dirigentes.
A principios de los 70, alguien tuvo la iniciativa de potenciarlo asociándose con los transportistas, idea innovadora para la época, con el fin de sacarlo de una crisis económica permanente porque no contaba con empresa que lo respalde y vivía del aporte de sus hinchas. Duró poco el acuerdo y volvió a sumergirse en una situación crítica.
A mediados de esa década, de “millonario” solo le quedaba el mote. Poco más de un lustro sufrió para no desfallecer y hacer frente a clubes pujantes, apoyados por empresas sólidas económicamente, como Guabirá, La Bélgica, Oriente Petrolero y Universidad, y entusiastas como Real Santa Cruz.
En ese momento apareció una figura que le cambió la vida, una persona que surgió de sus entrañas, había defendido sus colores como futbolista y era hincha: Roberto Paz Limpias. Fue Tito Paz, junto a un grupo grande de jóvenes y viejos dirigentes, quien inició el camino del cambio. Lo consolidó como un grande del fútbol cruceño y boliviano, y lo sacó campeón nacional por primera vez en 1984.
Después de veinte años de gestión de Tito Paz, Blooming se sumergió en otra crisis casi terminal que le costó el descenso a mediados de los noventa. Pero en aquel momento volvieron a aparecer los bluministas de cepa y lo resucitaron como el ave Fénix. De sus cenizas se convirtió en bicampeón nacional, en 1998 y 1999.
El aporte económico de Roberto Fernández y la buena gestión de Juan Callaú hicieron posible la resurrección. En aquel momento hubo un momento de división. Fernández armó un grupo tratando de desligarse de la vieja guardia celeste, pero esta estaba unida y fuerte, y lo sacó del cargo al mejor estilo de los políticos de oficio. 
Este momento de felicidad duró poco. A principios del 2000 Blooming volvió a estar casi en bancarrota por gastar más de lo que tenía. Le costó mucho recuperarse.
Ahí surgió el liderazgo de Pimpo Bendeck, integrante en aquel momento de una nueva generación de dirigentes que se había formado bajo el ala de importantes directivos, con quien la academia recuperó posiciones. Fue campeón dos veces con Bendeck, en 2006 y 2009.
Para Blooming, lo de Bendeck fue una especie de victoria pírrica, con éxitos a un alto costo, porque se rompió la unidad y terminó dividido como institución, con dos grupos antagónicos que durante décadas trabajaron juntos poniendo siempre como prioridad el interés de su equipo.
Aprovechando este momento de transición, Blooming tiene la gran oportunidad de replantearse muchas cosas como institución y encarar de una vez por todas el tema de fondo que lo tiene en zozobra desde hace tiempo.
Por ejemplo, podrían discutir si no sería mejor acabar con los mandatos largos y dar lugar a la alternabilidad en la presidencia; si es necesario o no vender su sede e irse un poco más lejos para construir otra más moderna y acorde a sus nuevas necesidades, y, de paso, conseguir dinero para sanear el déficit que arrastra; o si no sería oportuno vender una parte de su terreno para acabar con sus deudas; y si no hace falta reorganizar las divisiones menores para que sean una inversión y no un gasto, invirtiendo en personal que le ayude a dar el salto de calidad.
Asimismo, analizar la excelente idea del flamante presidente, de vender metros de terreno de su sede a los hinchas (a 50 dólares el metro cuadrado) y que estos lo regalen al club, para recaudar la plata que necesita Blooming de manera urgente. Algo parecido a lo que hizo San Lorenzo de Almagro en Argentina para recuperar sus terrenos en Boedo y construir un nuevo estadio.
Paco Sánchez tiene mucha experiencia y es una persona respetada en quien la gente de Blooming confía. Es el dirigente ideal para poner las cosas en orden y ayudar a la reconciliación de la familia celeste.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LA ACADEMIA SE MARCHITA

Atlas contrata al boliviano Jos Luis ChvezA Blooming le está costando florecer y corre el riesgo de marchitarse.
Se le presenta un panorama complicado porque está lleno de deudas, no cuenta con recursos para hacerles frente y está obligado a reforzarse porque tendrá bajas en el torneo Clausura.
La ausencia más sensible es la del mediocampista José Luis Chávez, quien jugará en el Atlas de México. Chávez fue cada vez más influyente en Blooming y se convirtió en el referente más importante, después del argentino Hernán Boyero.
También está a punto de marcharse el colombiano Diego Valdés, aunque su situación es distinta. Valdés es un jugador sobrevalorado por su potente remate pero que en realidad le aportó poco a la academia cruceña con su andar lento y escasa dinámica en un puesto clave.
Además, la academia liberó un cupo de extranjero con el alejamiento del atacante argentino Lisandro Sacripanti, quien no fue el mismo de hace siete años y decepcionó.
Blooming está obligado a reemplazar a estos jugadores para mantener un plantel competitivo. La ventaja es que incluso puede darle un mayor potencial si logra jugadores que le aporten más de lo poco que le dieron Valdés y Sacripanti.
La situación económica pone en figurillas al directorio celeste porque le quedan dos alternativas, reforzarse para pelear arriba o debilitarse para penar abajo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

LA GUERRA DE LOS EGOS

hinchas_bloomingBlooming está en un momento especial, de toma de decisiones que influirán en su futuro, por lo tanto, los pasos a dar por quienes lo conducen tendrían que ser lo más cuidadosos posibles.
La academia necesita hoy gestos de grandeza que lo ayuden a crecer en lugar de conflictos, de posturas mezquinas que la achiquen y deterioren su imagen más de lo que se la está estropeando.
Curiosamente, quienes de una u otra manera, de forma personal o familiar, ayudaron a florecer y edificar lo que es institucionalmente la entidad celeste, sin quererlo, atentan contra su supervivencia pacífica y democrática, y contribuyen a una especie de guerra fratricida.
Blooming es una familia dividida, un grupo de amigos enfrentados, incapaces de sentarse a dialogar, a debatir, a discutir, a exponer criterios, a polemizar, a aportar soluciones, de manera civilizada, con el único propósito de darle una salida inteligente a la crisis económica.
Hoy el conflicto principal se centra en la venta de una parte de los terrenos de la hermosa sede social para afrontar la grave crisis económica que confronta el directorio actual.
El oficialismo lo justifica y se apoya en el Estatuto reformado hace poco y en hechos históricos similares (venta de valioso patrimonio) afrontados por la familia celeste, y la oposición lo considera innecesario y critica la falta de gestión para conseguir dinero.
La realidad indica que la dirigencia actual no puede sostener sola la institución si no consigue una fuente de recursos solvente, porque económicamente no cuenta con el respaldo suficiente para sostener lo que demanda el club.
La academia tiene gente valiosa como profesional y también cuenta con dirigentes de “carrera”, que no son paracaidistas ni oportunistas, sino aquellos que empezaron de abajo, que debilitan sus fuerzas al estar enfrentados.
El último torneo fue un éxito desde la gestión deportiva y de marketing, con iniciativas que acercaron a la gente celeste al estadio, prueba de ello es que partidos que habitualmente convocaban alrededor de tres mil personas, se jugaron con más de diez mil espectadores.
Esa es una manera de estar vigente y de sentar presencia, una forma de crecer, como lo exige una institución como Blooming. Punto alto para el directorio.
Para un club grande como Blooming no es la mejor de las opciones el pretender achicarlo ni desmantelarse, tampoco generar desmotivación en sus hinchas disminuyendo su potencial futbolístico.
Por todo ello, hace falta un gesto de grandeza en opositores y oficialistas. Que se pongan la camiseta celeste y ganen por goleada al Deportivo soberbia.

LA BATALLA DEL LIDERAZGO

universitario_vs_oriente_petrolero_2012_720120408Oriente Petrolero termina el año obligado a empezar de nuevo, aunque el calendario del fútbol boliviano está recién en la mitad y le queda un torneo por delante. Los malos resultados y el choque de liderazgos se encargaron de ello.
Algo, una parte, se rompió entre los albiverdes y terminó afectando el todo. Como un cristal que se resquebraja por el peso, se fue destruyendo de a poco hasta quedar casi en nada.
La ruptura empezó por fuera, entre los dirigentes, que se dividieron por distintas posturas en relación a Erwin Sánchez, y terminó adentro, en un equipo que no daba muestras de unidad e insinuaba cortocircuitos internos en la cancha.
Miguel “Choco” Antelo y José Ernesto “Keko” Álvarez por un lado y el resto por el otro. Al final, los resultados terminaron por torcerles el brazo y ambos se unieron al resto de dirigentes, a aquellos que pedían el adiós de Platiní Sánchez.
Algo no funcionó en el nuevo organigrama de Oriente. Por lo menos, eso es lo que se ve desde afuera. Los dirigentes saltaron al director deportivo, Carlos Aragonés, contratado para que maneje todo el fútbol de los refineros, a la hora de tomar la decisión de no renovarle contrato a Sánchez.
Después, se presentó otro frente que ahondó la crisis, cuando Choco Antelo responsabilizó a los jugadores de la floja campaña de Oriente y calificar de “líderes negativos” a Gualberto Mojica y Miguel Hoyos, por no impedir medidas de protesta ni colaborar para que el plantel tenga paciencia con los directivos en el pago de deudas.
No hubo mediación del director deportivo Carlos Aragonés ni del entrenador Erwin Sánchez en este conflicto jugadores-dirigentes, o si existió, algo que no se supo ni se notó, no surtió efecto y la relación se deterioró totalmente.
Platiní Sánchez dio la impresión de estar lejos de todo, sin ejercer un liderazgo que era necesario para que los problemas no boicoteen su propio proyecto. Los dirigentes lo fueron dejando solo poco a poco y los jugadores tampoco hicieron mucho, dentro del campo, para demostrar que estaban con él.
La trilogía del fútbol, dirigentes-jugadores-cuerpo técnico, no funcionó y los resultados no se dieron. La responsabilidad siempre es compartida, en los éxitos y fracasos, con porcentajes mayores y menores para unos y otros.
En este caso, creo que la mayor responsabilidad la tienen los jugadores, después el director técnico y por último los dirigentes. Los jugadores porque no rindieron como debían, el entrenador porque no eligió bien los refuerzos y los dirigentes no supieron ordenar la casa a tiempo.
Hay ciclos cumplidos que obligan a cambiar de caballo en la mitad del río. No seguirá Erwin Sánchez, se quiere ir Mojica y hay otros que tampoco continuarán porque el club no los tiene en sus planes.
Por todo esto, Oriente está obligado al cambio.

jueves, 29 de noviembre de 2012

CHAU FLACO, GRACIAS POR TODO

Frey, CobasMurió el flaco Erwin Frey. Se fue una buena persona, un gran arquero, un personaje de la época romántica del fútbol cruceño y un referente de  toda la vida para Blooming.
Fue uno de los pocos futbolistas que abarcó tres décadas. Arrancó en el arco de la academia siendo casi un niño, a los 15 años, a fines de los 50, codeándose con próceres celestes como Eduardo Higazzi, Teco Rojas, Chichi Velarde, Tito Paz, Roly y Chino Aguilera. Y fue campeón en 1958.
En los 60, el Flaco fue alma y vida de un Blooming que transitó un largo período de inestabilidad. Estuvo siempre ahí, defendiendo a su equipo en las buenas y las malas. Aportó toda su sabiduría bajo los tres palos en la conquista de tres títulos:1960, 1963 y 1968.
Después le puso el pecho a la época fea que arrancó a fines de esa década y se alargó por un lustro. Se fracturó el antebrazo por evitar un gol ante Oriente (Petrolero a secas, entonces), arriesgando ante el argentino Silvio Rojas. El día que el clásico empezó a ser más clásico por culpa de ese accidente.
Se perdió un tiempo por culpa de la lesión y Blooming sufrió por ello durante su ausencia. Volvió a jugar y tuvo su premio. Fue uno de los arqueros de la selección boliviana que asistió a la Minicopa o Copa Independencia que organizó Brasil en 1972. Destacó en el empate de Bolivia ante la entonces poderosa Yugoslavia 1 a 1.
Se fue a Real Santa Cruz un  tiempito, en 1974, y retornó un par de años más tarde como abanderado de un club que crecía y apuntaba a cosas mayores. Le puso el hombro, como siempre. Fue su capitán y líder en el inicio de la Liga de Fútbol Profesional.
Creció su figura hasta convertirse en ídolo de la hinchada celeste. Fue el primer jugador al que los hinchas le empezaron a cantar en la tribuna, cuando las barras bravas no existían y un grupo de muchachos empezaba a cambiar la manera de alentar.
El “Amadeo, Amadeo…” bajaba desde se Preferencia entonado por un grupito de estudiantes que retornaron de Argentina. El nombre de Amadeo Carrizo (gran arquero argentino, de River Plate) con el que lo homenajeaban era muestra de admiración y gratitud.
En 1979 se retiró, obligado por la actitud ingrata del club al que le brindó todo. Dio su vuelta olímpica en un clásico con Oriente Petrolero. Por lo menos el marco fue el ideal para despedir a un jugador de su talla. Blooming no lo trató como merecía ser tratado, como se debe tratar a los ídolos, porque Frey fue eso para una generación.
Frey fue un adelantado para la época. Era un arquero que manejaba muy bien la pelota con los pies. En los entrenamientos, dejaba el arco y se mezclaba como jugador. Mientras sus colegas no abandonaban los tres palos, el caminaba el área, salía a descolgar pelotas lejos del arco, achicaba espacios….
Tenía mucha técnica, don de mando, personalidad y carisma. Lo vi jugar desde muy chico. La primera vez fue ante La Bélgica, en una fecha doble, en el invierno del 68, luciendo un buzo blanco con frisa, que se usaban entonces. Y lo conocí de grande, gracias al periodismo. Era un crack, un apasionado por el fútbol.
Fue un gusto verlo jugar y conocerlo, Hasta siempre, Flaco.

lunes, 26 de noviembre de 2012

ARMA MORTAL

Oriente___ad_Goles son amores y no buenas razones. Frase del baúl de los recuerdos del fútbol que no pierde su valor y se ajusta muy bien a lo que ocurrió ayer entre Oriente y Blooming.
No importa que Oriente no haya contado las mejores opciones ante el arco rival, que haya generado menos situaciones de peligro que su adversario, que por momentos haya sido superado por Blooming en el juego. Nada de eso interesa porque, al fin y al cabo, hizo lo que precisa para ganar: goles.
Todo se alineó para la victoria de Oriente, como los astros en el universo: efectividad, ambición, picardía (para aprovechar situaciones), y fortuna, esa diosa que anda dando vueltas y que a veces favorece a unos y es esquiva a otros.
También tuvo mucho que ver la buena actuación del golero Britos. El uruguayo, defenestrado hasta hace poco, conservó el cero en su arco, dio confianza, sensación de imbatibilidad, cada vez que el rival estuvo a tiro de gol, y permitió conservar una buena diferencia en la primera etapa.
Fue tarde de revancha para él, que cambió el pasaje de retorno a su Montevideo natal, por el reconocimiento de los orientistas.
Muy diferente el caso de su colega Galarza, que se equivocó un par de veces y le abrió las puertas a la victoria de Oriente en momentos que el partido estaba más para los celestes que para los albiverdes.
A esto hay que sumarle la mala suerte del golero celeste, a quien lo persigue el estigma de que siempre se equivoca en partidos claves. los tres goles que le hicieron, dos fueron autogoles y el otro se lo “comió”.
En el primer tanto, no pudo contener el remate de Meleán, dio rebote y la pelota encontró a Verdugués que volvía a tratar de enmendar un error inicial (dejó que le sobre la pelota en el centro largo y pasado de Mojica).
En el segundo, no cubrió el primer palo, que es el del arquero, y dio lugar a la picardía de Mojica, que pateó fuerte y no le dio tiempo de llegar. Acá hubo error, pero también un gran acierto de parte del ejecutor.
Oriente se encontró dos goles arriba y todo se le hizo más cómodo porque la obligación la tenía Blooming. Además, a la academia se le había cerrado el arco.
En el segundo tiempo, Oriente no necesitaba cambiar nada, estaba ganando por dos goles. Blooming, sí. Ingresó Darwin Peña por el intrascendente Loayza y mejoró ostensiblemente, pero no le alcanzó.
Todo fue de Blooming en el complemento hasta el tercer gol albiverde, que llegó en otro acto desafortunado. El zapatazo de Mojica que devolvió el poste rebotó en la cabeza de Díaz y se fue al fondo del arco.
Estaba escrito, el clásico era de Oriente. Blooming no pudo descontar ni de penal.