miércoles, 3 de enero de 2018

CANTIDAD NO ES CALIDAD



El fútbol cruceño invadió la Liga del Fútbol Profesional Bolivia. Con el ascenso de Destroyers y Royal Pari contará con seis representantes entre los catorce clubes que animarán el campeonato liguero 2018. 
Destroyers y Royal Pari se unieron a Blooming, Guabirá, Oriente Petrolero y Sport Boys, en la aventura liguera, número inédito y la mayor cantidad de equipos cruceños en una temporada de la Liga.  
La mayor cantidad de equipos cruceños en la LFPB había sido de cinco, en la década de los 90, cuando Blooming, Destroyers, Guabirá, Oriente y Real Santa Cruz coincidieron en la primera división. 
Santa Cruz suma su siete representantes en la historia liguera, desde que se creó esta institución en 1977, y que tuvo como fundadores a Blooming, Oriente Petrolero, Guabirá y Real Santa Cruz, junto a Bolívar, The Strongest, Always Ready y Municipal; Wilstermann, Aurora, Bata y Petrolero de Cochabamba; San José, Stormers, Independiente Unificada y 20 de agosto. 
Pero a no confundirse, contrariamente a lo que se afirma cuando de cifras se trata, en este caso los números mienten, porque Santa Cruz cuenta con mayor cantidad de equipos sin embargo no ejerce una supremacía en el fútbol liguero, porque cantidad no garantiza calidad. 
El mando de la Liga lo tienen los paceños, a quienes con dos clubes les basta para mandar en los campeonatos. Bolívar y The Strongest ganaron once de los quince últimos torneos, los celestes seis y los atigrados cinco. Los cruceños apenas dos. 
Santa Cruz sigue siendo la cantera del fútbol boliviano desde los años 70, sin embargo, sus clubes perdieron capacidad económica y poderío futbolístico, decayeron como institución por falta de solidez y cedieron terreno en la Liga. 
Bolívar, The Strongest, y en menor medida Wilstermann, hoy son más fuertes económicamente, porque al ser campeones constantemente participan en la Copa Libertadores de América y reciben la millonarias sumas que aporta la Conmebol que les otorgan poderío económico. A ello hay que agregar que cuentan con mecenas que los asisten cuando hace falta. 
Los cruceños volvieron a tener protagonismo después de mucho tiempo, fueron buenos animadores en 2017 y lograron clasificar a torneos internacionales. Oriente acabó con un cupo en la Copa Libertadores, Blooming y Guabirá en la Copa Sudamericana. 
El 2018 se presenta interesante para Santa Cruz, que tendrá un torneo propio dentro del campeonato, entre sus seis equipos. Para algunos será una ventaja para Blooming y Oriente por la gran cantidad de partidos sin salir de su región, para otros una desventaja porque entre cruceños se juega "a muerte". 
Vamos a ver si, esta vez, la mayoría manda.

martes, 2 de enero de 2018

LA LIGA RUMBO A SU METAMORFOSIS


La Liga del Fútbol Profesional Bolivia presentará cambios en este 2018, en la forma y en el fondo, mientras avanza hacia su metamorfosis. 
Las modificaciones de forma los tendrá en sus campeonatos de la presente temporada y están relacionados al número de equipos y los calendarios internacionales que incluyen este año la Copa del Mundo Rusia 2018. 
Este año, la Liga tendrá catorce equipos en vez de los habituales doce de las últimas décadas, seis de ellos de Santa Cruz (dos más que el año pasado), más dos de La Paz, dos de Cochabamba, dos de Potosí, uno de Oruro y otro de Sucre. 
La adecuación al calendario que impuso la Conmebol para disputa de sus campeonatos, de enero a diciembre, derivó en el acuerdo para contar con catorce equipos, eliminar el descenso directo en 2017, disputar sólo un indirecto y aceptar dos ascensos directos para no perjudicar a las asociaciones. 
Seis equipos cruceños en la Liga en la misma temporada es un hecho inédito desde su creación en 1977. La mayor cantidad de representantes que tuvo el fútbol de Santa Cruz fueron cinco a mediados de los 90. 
Será difícil disputar dos campeonatos de todos contra todos, el Mundial obliga a un receso incluso en aquellos países que no lo disputan, como Bolivia, porque le resta interés a los certámenes locales; habrá mayor cantidad de partidos al contar con dos clubes más en la disputa; y existe interés en los clubes cruceños en que uno de los torneos sea regionalizado.  
Los cambios de fondo están referidos a que dejará de ser Liga para transformarse en la División Profesional, es decir, una rama más de la FBF, como la ANF (Asociación Nacional de Fútbol), debilitando el poder de decisión con el que cuenta hasta la fecha. 
Esto, en realidad, representa el final de su existencia, tomando en cuenta la reestructuración que se pretende en el fútbol nacional a partir de las elecciones de la Federación Boliviana de Fútbol, a llevarse a cabo en marzo. 
El tiempo dirá en qué deriva su transformación, si ayuda a mejorar el estado de cosas, si empeora la situación o si deja todo como está. 
El campeonato con catorce equipos, un número inusual en cualquier parte, servirá como prueba para ver si el fútbol boliviano es capaz de tener una liga más numerosa y aspirar a los 16 equipos, más fuerte y competitiva.

jueves, 9 de febrero de 2017

EL PICANTE DISIMULA TODO



Blooming se recuperó del mal inicio en el torneo venciendo a Universitario (4-2), con el aporte fundamental de uno de sus pocos refuerzos, el atacante argentino César “Picante” Pereyra, autor de dos goles y gestor de otros tantos.
Pereyra le alivió la jornada a la Academia con su oportunismo y experiencia, gestando y convirtiendo un penal, apareciendo oportunamente en la zona de definición, sirviendo un pase de gol y cerrando el partido con un golazo.
El argentino ayudó solucionar un problema vital que tenía que ver con la falta de definición y a disimular otros, como la floja tarea de recuperación de pelota en el mediocampo y los desajustes defensivos.
Universitario, con Quintana como punta de lanza, lo tenía mal a Blooming. Le empató transitoriamente el partido y estaba a punto de ganárselo, hasta que apareció en toda su dimensión Pereyra.
Con Picante arriba, y su movilidad, los volantes de creación tienen una opción de pase permanente, algo que no ocurre con Guerreiro ni con Salinas, las alternativas de ataque.
Ricardo Lunari insiste en el medio con una fórmula que no funciona, la de Alemán y Sejas, una dupla sin oficio en la contención que complica la tarea de una defensa insegura. El ingreso del argentino Vidal (autor de un gran pase para el cuarto gol –golazo- de Pereyra) mejoró el funcionamiento en ese sector.
En la zaga, Duarte y Hurtado fueron los puntos flacos. El brasileño se mostró nervioso y cometió muchas faltas innecesarias (¿no le llegó el turno a Ortiz, que acabó bien el torneo pasado y además le libera un cupo de extranjero?), en tanto que Hurtado tampoco estuvo firme y se fue expulsado.
Este Blooming se pareció al que cayó sin excusas ante Sport Boys, en la primera fecha, la diferencia radicó en la presencia del Picante Pereyra. Esta vez logró que el árbol tape el bosque.