domingo, 14 de enero de 2018

EL NUEVO ORIENTE

Néstor Clausen tiene dos grandes desafíos en su tercera etapa en Oriente Petrolero: armar un nuevo equipo y darle una identidad de juego.
Este "nuevo" Oriente tiene que ser competitivo, con condiciones de revertir la floja campaña realizada en la segunda rueda del segundo torneo de 2017 y disputar los primeros lugares, con el objetivo de pelear el título o, por lo menos, de lograr un cupo en la Copa Libertadores de América.
Asimismo, el equipo de Clausen necesita, de manera urgente, encontrar un patrón de juego, lograr una identidad futbolística que esté emparentada con la historia de la entidad albiverde, basado en protagonismo y actitud ganadora.
Oriente se caracterizó, en sus mejores épocas, por practicar un fútbol rápido y contundente, sustentando por jugadores de buena técnica y temperamento, que dejaban todo en la cancha. Siempre había una idea clara de lo que se pretendía en el campo y eso facilitaba mucho el desempeño individual y colectivo.
Clausen corre contra el tiempo porque se viene la Copa Libertadores de América y el debut ante Universitario de Perú. La formación que presente en este compromiso del 22 de enero será diferente al que terminó el año.
Al argentino trajeron al “lungo” arquero costarricense Alejandro Gómez (1,90 m), al zaguero paraguayo Jorge Paredes, el mediocampista argentino Paulo Rosales, al atacante colombiano Jhony Cano y al lateral Juan Carlos Zampiery, para armar ese nuevo equipo de cara a la Copa.
Estos su sumarán a la base que quedó del año pasado, en cabezada por el venezolano Alí Meza, los uruguayos Román y Freitas, y el juvenil Haquín.
En la recta final de la preparación, está anunciado un  amistoso con Royal Pari, pero al nuevo Oriente se lo conocerá cuando debute en la Copa.

viernes, 5 de enero de 2018

DE LA ESTRIDENCIA A LA PAUSA


Bolívar cambia de línea futbolística, pasará de la estridencia del español Beñat San José a la pausa del brasileño Vinicius Soares Eutropio. 
Los celestes pusieron fin al misterio y anunciaron Vinícius como nuevo entrenador, en reemplazo del español San José, que tras jurar fidelidad al club paceño se marchó a Chile para dirigir a Universidad Católica. 
Vinicius trae como principal carta de presentación el haber sido colaborador de Carlos Alberto Parreira, director técnico de la selección brasileña que ganó la Copa del Mundo en Estados Unidos 1994.

Llama la atención que el currículo del brasileño no incluye logros, al contrario, su carrera de entrenador está llena de procesos truncos por malos resultados: en febrero de 2016, fue despedido del Ponte Preta, en 2016 estuvo seis meses en el Figueirense; el Santa Cruz le rescindió el contrato en julio de 2017 tras seis meses de trabajo, y el Chapecoense lo despidió en septiembre de 2017 porque lo dejó en zona de descenso. 
Otra cosa llamativa es que si Vinicius Soares Eutropio es discípulo de Carlos Alberto Parreira, se hable de que el campeón nacional apuesta al "jogo bonito", porque si algo caracterizó al Brasil de Parreira, que pasó de preparador físico a director técnico, fue el pragmatismo. 
Bolívar fue siempre un club de buscar entrenadores extranjeros de distintas escuelas, conocidos y desconocidos. Tuvo entrenadores de nacionalidad griega, azerbaiyana, yugoslava, eslovaca, alemana, española, además de casi todos los países sudamericanos. 
Vinicius engrosa la lista de aquellos que vinieron a tratar de demostrar que nadie es profeta en su tierra.

miércoles, 3 de enero de 2018

CANTIDAD NO ES CALIDAD



El fútbol cruceño invadió la Liga del Fútbol Profesional Bolivia. Con el ascenso de Destroyers y Royal Pari contará con seis representantes entre los catorce clubes que animarán el campeonato liguero 2018. 
Destroyers y Royal Pari se unieron a Blooming, Guabirá, Oriente Petrolero y Sport Boys, en la aventura liguera, número inédito y la mayor cantidad de equipos cruceños en una temporada de la Liga.  
La mayor cantidad de equipos cruceños en la LFPB había sido de cinco, en la década de los 90, cuando Blooming, Destroyers, Guabirá, Oriente y Real Santa Cruz coincidieron en la primera división. 
Santa Cruz suma su siete representantes en la historia liguera, desde que se creó esta institución en 1977, y que tuvo como fundadores a Blooming, Oriente Petrolero, Guabirá y Real Santa Cruz, junto a Bolívar, The Strongest, Always Ready y Municipal; Wilstermann, Aurora, Bata y Petrolero de Cochabamba; San José, Stormers, Independiente Unificada y 20 de agosto. 
Pero a no confundirse, contrariamente a lo que se afirma cuando de cifras se trata, en este caso los números mienten, porque Santa Cruz cuenta con mayor cantidad de equipos sin embargo no ejerce una supremacía en el fútbol liguero, porque cantidad no garantiza calidad. 
El mando de la Liga lo tienen los paceños, a quienes con dos clubes les basta para mandar en los campeonatos. Bolívar y The Strongest ganaron once de los quince últimos torneos, los celestes seis y los atigrados cinco. Los cruceños apenas dos. 
Santa Cruz sigue siendo la cantera del fútbol boliviano desde los años 70, sin embargo, sus clubes perdieron capacidad económica y poderío futbolístico, decayeron como institución por falta de solidez y cedieron terreno en la Liga. 
Bolívar, The Strongest, y en menor medida Wilstermann, hoy son más fuertes económicamente, porque al ser campeones constantemente participan en la Copa Libertadores de América y reciben la millonarias sumas que aporta la Conmebol que les otorgan poderío económico. A ello hay que agregar que cuentan con mecenas que los asisten cuando hace falta. 
Los cruceños volvieron a tener protagonismo después de mucho tiempo, fueron buenos animadores en 2017 y lograron clasificar a torneos internacionales. Oriente acabó con un cupo en la Copa Libertadores, Blooming y Guabirá en la Copa Sudamericana. 
El 2018 se presenta interesante para Santa Cruz, que tendrá un torneo propio dentro del campeonato, entre sus seis equipos. Para algunos será una ventaja para Blooming y Oriente por la gran cantidad de partidos sin salir de su región, para otros una desventaja porque entre cruceños se juega "a muerte". 
Vamos a ver si, esta vez, la mayoría manda.

martes, 2 de enero de 2018

LA LIGA RUMBO A SU METAMORFOSIS


La Liga del Fútbol Profesional Bolivia presentará cambios en este 2018, en la forma y en el fondo, mientras avanza hacia su metamorfosis. 
Las modificaciones de forma los tendrá en sus campeonatos de la presente temporada y están relacionados al número de equipos y los calendarios internacionales que incluyen este año la Copa del Mundo Rusia 2018. 
Este año, la Liga tendrá catorce equipos en vez de los habituales doce de las últimas décadas, seis de ellos de Santa Cruz (dos más que el año pasado), más dos de La Paz, dos de Cochabamba, dos de Potosí, uno de Oruro y otro de Sucre. 
La adecuación al calendario que impuso la Conmebol para disputa de sus campeonatos, de enero a diciembre, derivó en el acuerdo para contar con catorce equipos, eliminar el descenso directo en 2017, disputar sólo un indirecto y aceptar dos ascensos directos para no perjudicar a las asociaciones. 
Seis equipos cruceños en la Liga en la misma temporada es un hecho inédito desde su creación en 1977. La mayor cantidad de representantes que tuvo el fútbol de Santa Cruz fueron cinco a mediados de los 90. 
Será difícil disputar dos campeonatos de todos contra todos, el Mundial obliga a un receso incluso en aquellos países que no lo disputan, como Bolivia, porque le resta interés a los certámenes locales; habrá mayor cantidad de partidos al contar con dos clubes más en la disputa; y existe interés en los clubes cruceños en que uno de los torneos sea regionalizado.  
Los cambios de fondo están referidos a que dejará de ser Liga para transformarse en la División Profesional, es decir, una rama más de la FBF, como la ANF (Asociación Nacional de Fútbol), debilitando el poder de decisión con el que cuenta hasta la fecha. 
Esto, en realidad, representa el final de su existencia, tomando en cuenta la reestructuración que se pretende en el fútbol nacional a partir de las elecciones de la Federación Boliviana de Fútbol, a llevarse a cabo en marzo. 
El tiempo dirá en qué deriva su transformación, si ayuda a mejorar el estado de cosas, si empeora la situación o si deja todo como está. 
El campeonato con catorce equipos, un número inusual en cualquier parte, servirá como prueba para ver si el fútbol boliviano es capaz de tener una liga más numerosa y aspirar a los 16 equipos, más fuerte y competitiva.