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jueves, 7 de junio de 2012

MAESTROS DEL GOL


tucho
boteroAyer, 6 de junio, el Día del Maestro. Un reconocimiento a nuestros apreciados profesores del colegio. Pero en en este caso nos referimos a otro tipo de maestros, los del fútbol, aquellos que dictaron cátedra en las canchas del país en distintas épocas.
Hace un tiempo, en este blog, realizamos un homenaje a quienes deleitaron con su habilidad y talento, los “maestros” del fútbol boliviano, Víctor Agustín Ugarte y Erwin “Chichi” Romero, y a otros grandes jugadores como Ovidio Messa, Carlos Aragonés, Milton Melgar, Erwin Sánchez, Marco Antonio Etcheverry y Julio César Baldivieso.
Hubo otros, extranjeros ellos, que también forman parte de esa nómina, como Carlos Ángel López, Carlos “Lalo” Huguenet, Sergio Luna, Celio Alves y Jairzinho, por supuesto.
Hoy nuestro reconocimiento es a los goleadores que tuvo Bolivia. Cada uno en su época, aunque hay algunos pueden ser considerados de todos los tiempos por la cantidad de goles y la calidad de su juego.
La elección es muy subjetiva, caprichosa si se quiere, (e injusta porque por falta de memoria quedarán algunos en el olvido), porque se reduce a lo que uno vio y ve en el fútbol boliviano desde que tuvo uso de razón. Al fin al cabo, es un simple ejercicio de memoria y un juego en agradecimiento a quienes nos deleitaron con sus goles.
El gran Víctor Hugo “Tucho” Antelo, máximo artillero de todos los tiempos en nuestro fútbol. Convirtió 350 goles en su carrera y ocupa el puesto veinticinco entre los goleadores históricos del fútbol mundial.
El formoseño Juan Carlos Sánchez (263). Hombre-récord, convirtió siete goles en un partido de la Liga (Blooming venció a 1º de mayo de Potosí 13-0) y cinco en otro de Copa Libertadores (Blooming superó a Deportivo Italia de Venezuela 8-0).
Otros como el chapaco Fernando Salinas (201), Jesús Reynaldo (196) y el cordobés Horacio Raúl Baldessari (161), también dejaron su marca imborrable.
Contemporáneos como José Alfredo Castillo y Joaquín Botero, goleadores del mundo como Tucho, que superaron la barrera de los cuarenta tantos en una temporada. Botero es el mayor anotador de la Selección nacional de 1926 a la fecha.
Todos ellos forjaron su historia en la Liga del Fútbol Profesional. Sin embargo hubo otros, los de antes, cuando las asociaciones eran fuertes y presentaban a sus representantes en el campeonato nacional.
Fueron tiempos de otros recordados goleadores que conocimos más a través de los diarios o los relatos de las transmisiones radiales que por haberlos visto mucho, como Adolfo Flores, Juan Américo “El Tanque” Díaz y Limberg Cabrera Rivero (que llegaron a jugar en la Liga). El brasileño Dedé, Ismael Revollo, a Remberto Gonzales.
Algunos se acordarán incluso del argentino Roberto Caparelli, implacable atacante de equipos paceños. Los hinchas atigrados capaz que reclamen a Jorge Lattini, los de Blooming a Daniel Castro, los cochabambinos a Arturo López y William Ramallo.
Nombres más, nombres menos. Gracias a todos ellos, y también a los que quedaron en el tintero.

miércoles, 1 de febrero de 2012

INDIA, EL FÚTBOL DESCALZO

raices_india.descalzos_equipo_eduardocantaroIndia, un país populoso de más de mil millones de habitantes, donde Mahatma Gandhi derrotó a un imperio con la paz como arma y la madre Teresa dio su vida por los pobres y enfermos, abre sus puertas al fútbol profesional.
Es un país sin tradición futbolística, que tiene al criquet como principal deporte. Clasificó solo una vez a una Copa del Mundo, en 1950. Sin embargo no llegó a participar en el torneo organizado por Brasil. Hay un par de versiones al respecto. Una de ellas sostiene que India fue descalificada porque sus jugadores se negaron a usar zapatos de fútbol. La otra, que desistió por no estar preparados, aunque meses antes había realizado una gira que incluyó un cotejo con Francia en Wembley (descalzos).
La popularidad del fútbol crece día tras día y pone en jaque la supremacía del criquet, gracias a la visita de equipos como Barcelona y figuras como Leonel Messi.
India tiene uno de los estadios más grandes del mundo, el Salt Lake Stadium, en Calcuta, con capacidad para 126.000 espectadores, solo superado en capacidad por el el viejo Maracaná. Ahí jugaron hace poco las selecciones de Argentina y Venezuela un amistoso.
Entre sus equipos tradicionales y más populares está el Mohun Bagan AC y el East Bengal.
A ese incipiente fútbol profesional viajará un grupo de bolivianos, que incluye a Marco Antonio Etcheverry, como entrenador, y los jugadores Joaquín Botero, Joselito Vaca, Limberg Gutiérrez y Gabriel Ríos.
Etcheverry dirigirá al Siliguri, que tendrá en sus filas, entre otros, al mundialista italiano Fabio Cannavaro, en tanto que Botero jugará en el Barasat, junto al argentino Hernán Crespo. El resto aún no conoce el equipo al que se integrará.
Grandes cifras atrajeron a jugadores de trayectoria internacional como Cannavaro, Crespo, el nigeriano Jay Jay Okocha, el francés Robert Pires y el inglés Robbie Fowler.
La mayor "inversión" en la subasta de jugadores fue Hernán Crespo, 840 mil dólares, por se pagaron Cannavaro 830 mil, por Pires 800 mil, por Okocha 550 mil y por Fowler 530 mil dólares.
El portugués Fernando Couto fue el entrenador más caro de la Liga india con 240 mil dólares.
El torneo durará alrededor de dos meses y se jugará en las ciudades de  Calcuta y Barasat, Howrah, Haldia, Durgapur y Siliguri.

* Foto de la selección de la India de los años 50.

lunes, 7 de febrero de 2011

BOTERO LE ARMÓ LA GORDA

Joaquín Botero, goleador de oficio, pintor ocasional de afición... Ayer, enfundado en la casaca de San José, le pintó la cara a Bolívar.
Aprovechando el apellido, se prestó, imaginariamente, el pincel del otro Botero, de Fernando, el famoso pintor, escultor y dibujante colombiano, para dibujarles una sonrisa a los hinchas orureños y una expresión de tristeza a los celestes.
El Botero paceño, nacido hace 33 años en El Dorado, provincia Iturralde, repatriado de esa especie de exilio que representaron para él, seguramente, el Al Arabi kuwaití y el Henen Construction chino, regresó con todo, demostrando que está intacto, igual que antes, y que la máxima expresión de su arte es el gol.
El sorpresivo gol del brasileño Zé Carlos que puso en ventaja a un entusiasta Bolívar hacía presagiar lo peor.  Pero apareció el goleador para cambiar la historia a punta de oficio y talento. Primero, le bajó una pelota a Luis Carlos para el empate. Acto seguido, convirtió en gol un pelotazo que parecía de los zagueros celestes, definiendo con una tranquilidad pasmosa.
Por último, Botero al fin, agarró el pincel y dibujó un gol para estremecer a una hinchada que disfrutaba de la victoria. Arrancó en diagonal, con su velocidad natural, se sacó la marca con un sombrero y, cuando salió el arquero a apurarlo, colocó la pelota en un rincón. Una pintura de gol.
Así, de esa manera, le dibujó la primera gran sonrisa a la gente de San José y le armó la gorda a un Bolívar que quedó al margen de la Copa Libertadores hace unos días y volvió a mostror muy poco como equipo.
A partir de este domingo último, para los orureños es el Botero más famoso. No es para menos, si les alegró la vida de un momento a otro, cuando parecía el castillo de ilusiones armado a principios de esta temprada con la llegada de muchos refuerzos, parecía venrse abajo.


*Ilustración: cuadro "bailarines", de Fernando Botero.