Hace un tiempo, en este blog, realizamos un homenaje a quienes deleitaron con su habilidad y talento, los “maestros” del fútbol boliviano, Víctor Agustín Ugarte y Erwin “Chichi” Romero, y a otros grandes jugadores como Ovidio Messa, Carlos Aragonés, Milton Melgar, Erwin Sánchez, Marco Antonio Etcheverry y Julio César Baldivieso.
Hubo otros, extranjeros ellos, que también forman parte de esa nómina, como Carlos Ángel López, Carlos “Lalo” Huguenet, Sergio Luna, Celio Alves y Jairzinho, por supuesto.
Hoy nuestro reconocimiento es a los goleadores que tuvo Bolivia. Cada uno en su época, aunque hay algunos pueden ser considerados de todos los tiempos por la cantidad de goles y la calidad de su juego.
La elección es muy subjetiva, caprichosa si se quiere, (e injusta porque por falta de memoria quedarán algunos en el olvido), porque se reduce a lo que uno vio y ve en el fútbol boliviano desde que tuvo uso de razón. Al fin al cabo, es un simple ejercicio de memoria y un juego en agradecimiento a quienes nos deleitaron con sus goles.
El gran Víctor Hugo “Tucho” Antelo, máximo artillero de todos los tiempos en nuestro fútbol. Convirtió 350 goles en su carrera y ocupa el puesto veinticinco entre los goleadores históricos del fútbol mundial.
El formoseño Juan Carlos Sánchez (263). Hombre-récord, convirtió siete goles en un partido de la Liga (Blooming venció a 1º de mayo de Potosí 13-0) y cinco en otro de Copa Libertadores (Blooming superó a Deportivo Italia de Venezuela 8-0).
Otros como el chapaco Fernando Salinas (201), Jesús Reynaldo (196) y el cordobés Horacio Raúl Baldessari (161), también dejaron su marca imborrable.
Contemporáneos como José Alfredo Castillo y Joaquín Botero, goleadores del mundo como Tucho, que superaron la barrera de los cuarenta tantos en una temporada. Botero es el mayor anotador de la Selección nacional de 1926 a la fecha.
Todos ellos forjaron su historia en la Liga del Fútbol Profesional. Sin embargo hubo otros, los de antes, cuando las asociaciones eran fuertes y presentaban a sus representantes en el campeonato nacional.
Fueron tiempos de otros recordados goleadores que conocimos más a través de los diarios o los relatos de las transmisiones radiales que por haberlos visto mucho, como Adolfo Flores, Juan Américo “El Tanque” Díaz y Limberg Cabrera Rivero (que llegaron a jugar en la Liga). El brasileño Dedé, Ismael Revollo, a Remberto Gonzales.
Algunos se acordarán incluso del argentino Roberto Caparelli, implacable atacante de equipos paceños. Los hinchas atigrados capaz que reclamen a Jorge Lattini, los de Blooming a Daniel Castro, los cochabambinos a Arturo López y William Ramallo.
Nombres más, nombres menos. Gracias a todos ellos, y también a los que quedaron en el tintero.
