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martes, 12 de octubre de 2010

SOMOS SOLIDARIOS

Desde acá me solidarizo con aquellas personas que ingresaron en la huelga de hambre en protesta por la llamada ley mordaza que pone en riesgo tanto la libertad de expresión como la libertad de prensa en Bolivia.
Especialmente, con quienes lo hacen por convicción, defendiendo con valentía y hasta las últimas conscuencias los derechos de un gremio que se ve afectado por un par de artículos de la ley anticorrupción.

Por todo esto, un saludo especial a Choco Rivero y Guíder Arancibia, con quienes compartí varios años en El Deber, que forman parte de este grupo.
En cambio, no estoy con aquellos que son amigos del show, de la parafernalia mediática, que consideran ésta una excelente oportunidad para tener más protagonismo, más espacio en los medios, con el único afán de convertirse en héroes de papel.

Lamentablemente, existe ese tipo de gente en los medios. En este caso viene bien tomar en cuenta lo que decía Epicteto, que la verdad triunfa por sí misma y que la mentira necesita complicidad.
Por eso, pienso que quienes se encargan de que esta medida siga teniendo la seriedad del caso, deberían tener cuidado y no prestarse al juego de aquellos que tienen sólo un fin mediático.

jueves, 13 de agosto de 2009

AMARILLISMO

Los medios locales dieron rienda suelta al sensacionalismo con lo ocurrido en el partido Blooming-River Plate de Montevideo, que, como se sabe, tuvo un inesperado y lamentable final por la invasión y agresión de un espectador a un jugador del equipo uruguayo.
Pareciera que algunos consideran que exagerar es informar mejor, y que buscar culpables es ser más "objetivo", olvidando que con ese tipo de periodismo se convierte en cultor del sensacionalismo, también conocido como amarillismo.
¿Qué es el sensacionalismo o amarillismo? Según el
Departamento de Comunicación Social del Consejo Episcopal Latinoamericano, en un artículo del comunicador social Erick Torrico, es: "Periodismo poco objetivo, que exagera con titulares, fotografías o textos las noticias de escándalos, sucesos sangrientos o morbosos y noticias de interés humano".
Una cosa es informar, reflejar los hechos con rigurosidad, y otra muy distinta es exagerar, utilizar el sensacionalismo. Tal como hicieron algunos primero con el tema de la cancha del estadio Tahuichi, y después con el lamentable episodio del martes.
¿Acaso no corresponde que sean los encargados de evaluar y sancionar (los dirigentes de la Conmebol) quienes tomen las determinaciones que correspondan, en lugar de convertirse en acusadores, jueces, y cazadores de brujas?
Los diarios de Uruguay dan un ejemplo sobre cómo tratar las noticias, siendo uno de sus clubes la parte afectada, informando sin distorsionar ni exagerar, sin tomar parte, teniendo cuidado al brindar datos
recibidos a la distancia.
¿Un ejemplo? Aquí va una parte de lo publicado por el diario El Observador hoy:

¿TENÍA UN CUCHILLO?
Los medios de comunicación de Santa Cruz de la Sierra dijeron que el individuo, que fue arrestado por la Policía, portaba un cuchillo, y reportaron lanzamiento de objetos al terreno de juego una vez decidida la suspensión del encuentro.

Al ver las imágenes de la televisión se nota que un objeto cae al piso en el momento de la agresión aunque no logra identificarse qué es.