martes, 3 de febrero de 2009

EL GRAFICO ATIGRADO

El Gráfico, esa gran revista argentina en la que empecé a disfrutar y amar el fútbol desde muy chico, publicó hace unas semanas una edición especial por el centenario de The Strongest. "El Tigre amado" es el título del "libro de colección" destinado a toda la hinchada de los de Achumani y a quienes gustan las publicaciones relacionadas con el fútbol.
El repaso de la historia (1908-2008) atigrada me generó nostalgia recordando a grandes futbolistas que, siendo muy chico primero y adolescente después, admiré cuando visitaban Santa Cruz, desde Luis Galarza, Romerito y Bastida, Revollo y Pariente, Liendo, Nilton Pinto y El Tanque Díaz, pasando por Fontana, Telmo Paredes, Angulo, Lattini, Cañelas, mis paisanos Messa, Uber Acosta y Juan Peña, hasta llegar a Ramiro Castillo, Sergio Oscar Luna y el desaparecido Oscar Sánchez.
Una gran idea la de los dirigentes de The Strongest, como antes la tuvieron los de Bolívar, y que deberían imitar otros clubes de nuestro fútbol.

*Ilustración Facebook de The Strongest

SÁNCHEZ, MARCA REGISTRADA

Continuando con temas relacionados con equipos, futbolistas o entrenadores bolivianos en los 50 años de Copa Libertadores de América, no podemos dejar pasar por alto al gran goleador Juan Carlos Sánchez, que ostenta el récord de goles convertidos en un partido:6.
El formoseño naturalizado boliviano le metió media docena al Deportivo Italia de Venezuela. Fue el 7 de abril de 1985, en el estadio Tahuichi Aguilera, cuando vestía la camiseta celeste de Blooming, que se impuso por 8-0.
La Academia alineó aquel día a Eduardo Terrazas, Revuelta, Rolando Coimbra, Zimmermann (Noro), Néstor "Maceta" Vaca, Melgar, Edgar Castillo, David Paniagua, Roly Paniagua, Juan Carlos Sánchez y Silvio Rojas. DT Raúl Pino.
Sánchez, que también jugó en Gimnasia de Jujuy, Guabirá, San José, Wilstermann y la Selección boliviana, anotó seis tantos aquel día y Roly Paniagua, dos. Ese año fue el goleador de la Copa Libertadores con 11 anotaciones.
*El equipo de la foto que ilustra el post lo integran (arriba) Johnny Herrera (+), Castillo, Noro, Valladares, Terrazas y Otaola; (abajo) Roly Paniagua, David Paniagua, JC Sánchez, Angel Guillermo Hoyos y Rojas.

Foto El deber

lunes, 2 de febrero de 2009

SORBO DE COPA

A propósito de los 50 años de la Copa Libertadores de América. El torneo se empezó a jugar el 19 de abril de 1960. Wilstermann de Cochabamba tuvo el honor de inaugurarlo enfrentando a Peñarol, que luego se consagraría campeón.
Sin embargo, a los "aviadores" no les fue nada bien en el estreno, cayeron por goleada (1-7) en Montevideo e igualaron en La Paz, sí en el Hernando Siles de La Paz, (1-1).
Peñarol formó con Maidana, William Martínez, Salvador, Pino, Néstor Goncalvez, Aguerre, Luis Cubilla, Linazza, Juan Eduardo Hohberg, Alberto Spencer, Borges. Goles: Borges, Spencer (4), Cubilla (penal).
Wilstermann alineó a Rico, Oscar Claure, Wilfredo Villarroel, José Trujillo, José Rocabado, Mario Zabalaga, César Sánchez, Máximo Alcócer, Ausberto García, Renán López, Rómulo Cortez (Alfredo Soria). Gol: Alcócer.
Estadio Centenario, 35.000 espectadores. Arbitro: Carlos Robles (Chile).

Foto Wilstermannweb

SE VA LA PRIMERA

Bolívar va por la primera y Gustavo Quinteros por la tercera Copa AeroSur. Una sociedad exitosa a la que habrá que apostarle unas fichas en todo lo que se juegue este año en el país, porque se perfila como un equipo en serio.
La Academia paceña no estuvo en algunas versiones iniciales del certamen veraniego por capricho de uno de sus dirigentes, hoy tiene la posibilidad de ganarlo de la mano de un entrenador que disfrutó de dos éxitos cuando dirigía a Blooming.
El empate a dos goles ante Wilstermann en Cochabamba, lo ubican con ventaja a Bolívar, qué duda cabe. Fue el equipo más regular y compacto de la Copa AeroSur y recibirá a un cuadro cochabambino al que le falta mucho en lo colectivo y que tiene poco en individualidades.
No sorprende lo de Bolívar y Quinteros, porque la directiva paceña se esmeró en armar un plantel parejo en sus líneas (quizá le falte un delantero más) y está entrenado por el mejor director técnico del país.

Foto La Prensa

LOS GUERREROS EN REPOSO

Blooming y Oriente velan armas para entrar en competencia el próximo fin de semana, cuando se ponga en marcha el torneo Apertura de la Liga del Fútbol Profesional. Ambos con el sabor amargo de no haber llegado a la final de la Copa AeroSur.
A una semana del inicio de la temporada liguera, en Blooming hay más dudas que certezas por la involución mostrada conforme pasaron los encuentros. El primer clásico lo jugó bien, el segundo regular, en tanto que ante Wilstermann, jugó mal, en especial el de ida, disputado en el estadio Tahuichi Aguilera.
La duda radica en si Sergio Apaza será capaz de devolverle a la Academia el orden perdido en tan poco tiempo y si podrá conseguir un perfil definido como equipo, que además comulgue con el gusto de los hinchas celestes; esto significa, buen trato de pelota y ambición ofensiva.
Su esquema futbolístico, con un atacante de punta, un media punta y tres volantes con capacidad de lucha, no cuajó de entrada. Es verdad que tiene que armar un nuevo equipo porque los dirigentes desarmaron por completo el armado por Quinteros, y que confrontó problemas por la lesión de algunos jugadores, sin embargo, su idea no gustó porque no funcionó.
Oriente acabó con bronca su participación en la AeroSur porque creían estar capacitados para más. Si el año pasado, con menos plantel y menos figuras se consideraban candidatos, hoy, con jugadores de nombre y un grupo más numeroso, mucho más. De ahí la decepción.
Lo albiverdes cuentan con un buen grupo de jugadores, en especial de tres cuartos de cancha hacia adelante, ahora resta hacer funcionar las piezas valiosas, y priorizar las necesidades del equipo para que funcione como tal.
A Oriente se le puede presentar el problema de la manta corta (Elba de Padua Lima "Tim" dixit), que por taparse la cabeza se descubra mucho los pies, o sea, que por atacar con desenfreno, como le ocurre muchas veces, quede descubierto en defensa.
Tucho Antelo, por lo visto, se siente tentado a arriesgar, y con tanta gente con mentalidad ofensiva, termina dirigiendo un equipo ansioso, que, por hacerlo todo de golpe, acaba equivocándose y sufriendo por esas ansias de ganar.

Foto internet

viernes, 30 de enero de 2009

CRUDO Y REAL

¿Cuantos goles de diferencia hay entre el fútbol brasileño y el boliviano? ¿Cuatro, cinco, seis? Palmeiras le hizo cinco a Real Potosí, pero la diferencia pudo ser aún mayor. Algo muy común cuando se miden equipos brasileños y bolivianos.
El partido terminó 5-1, sellando prácticamente la suerte del equipo nacional en la primera fase de la Copa Libertadores de América.
Para avanzar, los potosinos tendrán que anotar por lo menos cuatro goles y que los paulistas no les conviertan ninguno en la Villa Imperial, para beneficiarse del plus del tanto visitante. Con idéntico resultado, definirán a los penales.

*Foto Sportsya.com

BLOOMING, UN ADIÓS PREVISIBLE

Blooming también quedó al margen de la Copa AeroSur. No hay sorpresa en su eliminación por lo mal que jugó en el partido de ida ante Wilstermann, en el que rifó buena parte de su pase a la final al perder.
Este Blooming quedó a años luz del onceno que logró el bicampeonato de este certamen bajo el mando del argentino Gustavo Quinteros. Fue de más a menos y acabó poniendo grandes signos de interrogación a lo que será el equipo celeste bajo el mando del locuaz Sergio Apaza.
Al entrenador paceño le queda la excusa de que esto recién empieza y que algunos jugadores que considera titulares (Castilla, Diomedes Peña) se lesionaron y no pudieron ser tomados en cuenta en los últimos encuentros.
Lo cierto es que Wilstermann volvió a ganarle mostrando muy poco. Blooming se mostró inofensivo, inefectivo (Arauz marró dos situaciones claras de gol) y sin consistencia en el mediocampo a la hora de presionar, recuperar y generar juego (¿casi nada, no?).
El ingreso de Pimenta por Getulio Vaca Díez le aportó un poco más de juego. Quedó demostrado que el brasileño es un jugador interesante que necesita de socios para que su gravitación sea mayor.
Ah! Si algo hay que ponderar de Apaza esta vez, es haberse animado a hacer debutar al juvenil atacante José Cababa, quien mostró cosas interesantes.


Foto El Deber

ORIENTE MURIÓ DE ANSIEDAD

Oriente fue eliminado de la Copa AeroSur porque no supo controlar su ansiedad por lograr la victoria, por el apuro de liquidar el partido cuanto antes, perdiendo de vista que las victorias requieren de una elaboración porque el rival también juega y opone resistencia.
Bolívar aprovechó el mal refinero para conseguir un resultado generoso, que obtuvo en base a su esfuerzo para frenar el desenfreno ofensivo de Oriente. Aguantó como pudo con la solidez que le aportan Schiapparelli y Tordoya en la zaga central y se benefició de la falta de serenidad para definir.
El equipo albiverde mostró anoche, como en los clásicos ante Blooming, todos los síntomas del trastorno de ansiedad: nerviosismo, inquietud, impaciencia, dificultad para concentrarse e irritabilidad. Esto baja desde la tribuna, pasa por en la banca de suplentes, donde está el cuerpo técnico, y termina en cancha.
Los jugadores reclaman todo y discuten de todo (entre ellos, con los contrarios, con el árbitro), se apuran en todo, desde un lateral hasta un saque de meta, y terminan a los pelotazos, buscando un cabezazo salvador desde los inicios del segundo tiempo.
Tucho Antelo con sus cambios "ofensivos" que acaban restándole poder de ataque. Sacó a Arce para sumar a Castillo con Cuéllar (y luego a Coimbra), pero se olvidó que el "Conejo" era quien debía desbordar y meterles la pelota al área. La suma de dos de área terminó restando profundidad y peligro.
Los hinchas pasan del aliento al insulto con una facilidad tremenda. Primero se la agarran con el árbitro, luego con los rivales, después con sus jugadores y, finalmente, con el entrenador, que es casi siempre el cabeza de turco.
Con esta ansiedad no hay esquema ni buenos jugadores que valgan. Si Tucho no consigue poner paños fríos y convencer (y convencerse) que, por lo general, los partidos necesitan un trabajo para ganarlos, a Oriente le puede ir mal.

*Foto La Prensa