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sábado, 7 de enero de 2012

¡QUE VIVA EL CARNAVAL!

carnaval-2012_1Nos sacamos la modorra de fin de año y arrancamos de nuevo con  la ilusión de vivir un año distinto en nuestro fútbol. Sin embargo, de entrada nos topamos con más de lo mismo, y nos damos cuenta de que las cosas están igual o peor que antes.
Por ejemplo, la falta de seriedad y la improvisación siguen campeando en la Liga. ¿No es inconcebible que se modifique un nuevo calendario a una semana de su inicio? ¿Es serio dar de baja un torneo a días de disputarse?
La Copa AeroSur, el certamen más exitoso del fútbol nacional, fue prácticamente aniquilado con una nueva postergación hasta la temporada invernal, época poco propicia para la disputa de un torneo por motivos climáticos. Su última versión fue casi un fracaso por esa razón.
Los dirigentes cambiaron de fecha la AeroSur pero mantienen la del arranque del primer campeonato del año, segundo de la temporada 2011/2012, para el 28 de enero, porque no se pusieron de acuerdo para adelantarla. En consecuencia, algunos equipos tendrán más de un  mes de pretemporada…
Ojo, pero el campeonato Clausura no tiene aprobado todo el fixture, solo la mitad (?). Además, no arrancó y ya tiene una postergación: Real Potosí no jugará con Bolívar en el día establecido en la primera fecha porque tiene que enfrentar a Flamengo de Brasil por el repechaje de la Copa Libertadores de América.
Ah! Y como somos carnavaleros de cepa, el campeonato tendrá una interrupción durante las fiestas carnestolendas, como ha ocurrido casi siempre. Habrá un receso del ¡12 al 25 de febrero!
Una vez superada la resaca, todo volverá a la normalidad. Algunos seguirán con esa costumbre de tratar de cambiar las cosas a punta de maquillaje, por ejemplo, haciendo jugar de junio a junio en vez de enero a diciembre.
Cambia lo superficial pero no lo profundo y tampoco el modo de pensar. La realidad sigue siendo la misma de siempre. ¡Que viva el carnaval!

viernes, 19 de agosto de 2011

BRONCA MÁXIMA


Oriente eliminado. De la pena máxima a la bronca máxima. Aurora lo dejó afuera de la final de la Copa AeroSur al ganarle en la definición por penales, provocando malestar entre sus hinchas y un sector del periodismo.
¿Es para tanto? No nos olvidemos que Oriente había sido un tanto superior a un mediocre Blooming, pero tampoco un dechado de virtudes para ponerlo en un pedestal de equipo casi invencible. Al contrario, mostró muchas falencias. 
Recuerdo que, después de los clásicos, en este blog señalamos que, en ataque, insinuaba más de lo que concretaba; en el medio, no tenía mucha generación de juego; y que, en defensa, tambaleó cuando lo exigieron.
Oriente no es el mismo del anterior semestre. Perdió solidez defensiva, jerarquía en el mediocampo y aún no muestra contundencia en ataque.
Esto se debe a que no están Schiapparelli (por lesión) ni Caamaño, dos puntales en la zaga; a que dejó ir a dos volantes ofensivos con talento y cuota de gol, como Jhasmani Campos y Mauricio Saucedo; y a que en la delantera no consolida sus variantes ni cuenta con un goleador nato.
Para que las cosas mejoren, los defensores tendrán que afianzarse mucho más; los mediocampistas armonizar el juego, y el ataque ser más efectivo. En consecuencia, Brau y Bejarano deberán brindar más seguridad, Argüello acoplarse mejor, Joselito asumir rol de conductor y Delorte aportar un poco más de juego y, sobre todo, goles. 
¿Y Ramacciotti? Deberá definir cuanto antes si conviene un equipo con tres atacantes u otro con más mediocampistas, además de ajustar un poco más la idea de lo que pretende de su equipo en la cancha.
Oriente busca una nueva identidad, no hay que olvidarse de eso. Y cuando un equipo está en esa búsqueda, es una incógnita, una caja de sorpresas de la cual pueden surgir cosas buenas o malas. Lo de anoche fue una muestra.

miércoles, 17 de agosto de 2011

GOLEADA INESPERADA

Aurora desnudó las flaquezas defensivas de Oriente Petrolero y sacó ventaja de ellas en el estadio Félix Capriles. Le hizo cuatro goles en el partido de ida de una de las semifinales de la Copa AeroSur y llegará a la revancha con ventaja.
El equipo albiverde se mostró vulnerable a la hora de frenar los intentos ofensivos del cuadro valluno y acabó cayendo por un resultado que preocupó a algunos y alarmó a otros, tomando en cuenta que, a priori, era considerado "más" que el dueño de casa.
La inesperada caída y pobre actuación de Oriente también golpeó fuerte a un sector del periodismo cruceño que, exagerando bastante la nota, consideró "vergonzosa" la caída en Cochabamba.
Esto (lo de los periodistas, claro) está relacionado al exitismo y la subestimación. Como Oriente dejó afuera de la copa a Blooming, pensaron que la semifinal sería una cuestión de trámite, al considerar a Aurora un cuadro de menor valía. Pero, como decía el recordado Cata Roque, el confiado murió chiquito...los partidos hay que jugarlos.
Y Oriente no lo jugó bien el encuentro, es verdad, pero su presentación distó mucho de ser una vergüenza. En el primer tiempo las acciones fueron parejas, con situaciones para ambos, prueba de ello que tras el golazo de Rodríguez, Hoyos igualó tres minutos más tarde, de penal. El albiverde perdió la línea en el complemento, se desorganizó en el mediocampo, y no pudo frenar el ímpetu de Aurora, que luego consumó la goleada con un par de tantos más (Segovia y Castellón, de penal).
Mañana, en la revancha, podrá despejar dudas o aumentar la preocupación.

lunes, 8 de agosto de 2011

DE MAL EN PEOR

Blooming terminó con saldo totalmente negativo la Copa AeroSur. Fue eliminado del certamen en primera ronda, no pudo ganar ninguno de los clásicos con Oriente Petrolero, y, lo que es peor, dejando una pobre imagen en ambos partidos.
Empezó bien y terminó jugando mal el certamen. El arranque fue bueno en el primer encuentro, pero sólo duró media hora. De ahí en más la desmejoría fue permanente, hasta convertirse casi en una caricatura de lo que seguramente pretende ser.
La AeroSur puso en evidencia que todos los problemas que mostró la academia en el semestre pasado no fueron corregidos con la llegada de "refuerzos", e incluso algunos se acentuaron por el flojo desempeño de algunas individualidades.
El arquero Galarza se mostró dubitativo. Como el miércoles, ayer tuvo que ver en el gol de Delorte. La pelota pasó por sus narices y no atinó a nada.
La defensa sufre la falta de oficio de los laterales, que pierden fácilmente sus marcas, y también por la inseguridad de los centrales. Suárez fue vulnerable y además perdió casi todas las pelotas en salida. Machado padeció en cada mano a mano.
En el medio, la lentitud de sus volantes le impide un ida y vuelta permanente, a buen ritmo, además y carece de volantes que desequilibren en el mano a mano, que encaren y "limpien" el terreno. Ante esa carencia, sufren los delanteros. Boyero y Oscar Díaz deambularon buscando pelotas que no encontraron nunca.
El caso del chapaco Díaz es llamativo. Tiene buen porte y estatura, pero pierde en todas las acciones divididas. Le cuesta aguantar y dominar la pelota. Se le escapan casi todas. Esa es una de las causas por la cuales está gravitando poco y nada.
En cuanto a los "refuerzos" fue más de los mismo. Edgardo Díaz no mejoró. No realizó ni una sola jugada para destacar. Es llamativa su lentitud en el traslado de la pelota.
Machado es un zaguero de temperamento, que pese a haber mejorado un poco, no terminó de convencer en estos clásicos. No muestra la solvencia que necesita una defensa para ganar en seguridad.
Sebastián Molina tampoco aportó ocupando el lugar del lesionado Chávez. Dio la impresión que le pesó la responsabilidad.
Punto aparte para Teté Quiroz. El entrenador se vio obligado a incluir a los uruguayos Enrique Díaz y Martiñones, por la expulsión Verduguez y la lesión de Pinedo, y terminaron dándole la agresividad futbolística que le hacía falta a Blooming. Aunque, claro, ya era tarde para cambiar la historia.
De momento, Machado y Edgardo Díaz, no son más que Enrique Díaz y Martiñones. Como van las cosas, ambos tendrían que empezar jugando.
¿Y Paniagua? Pese a que anduvo bien en el anterior clásico, no le dio la oportunidad de ser titular y eligió a Molina
Otra cosa. Limberg Gutiérrez tuvo dos meses para recuperar tiempo perdido, aprovechando el receso de la Copa América. Sin embargo, no muestra una mejoría en ningún aspecto.
Tantas situaciones negativas insinúan que algo no anda bien en Blooming. O sea, la copa sirvió de algo. Ver que así, irá de mal en peor.

EL CONEJO ANDA EN BICICLETA

Un amague aquí, otro allá, y un pase de taco como adorno. Los hinchas disfrutan y aplauden, aunque la maniobra no sea efectiva en algunos casos. Por lo menos rompe la rutina en un clásico tan deslucido como el de la víspera.
Juan Carlos Arce es el dueño de la "bicicleta" en Oriente. Ayer le sirvió para ser uno de los mejorcitos en tanta mediocridad. Recurso válido lleno de habilidad y picardía para unos o lujo innecesario y sobrador para otros, todo depende del momento, el lugar, y del resultado también. Seguramente cae mejor en momentos de triunfos que en la derrota.
Esa especie de bailoteo sobre la pelota ante la presencia indecisa del marcador que no sabe qué hacer para no quedar desairado, fue, como tantas otras veces, uno de los recursos del Conejo para resquebrajar la endeble defensa de Blooming.
Así, a punta de bicicletas, fue convirtiéndose en un elemento incómodo para los celestes y en un alivio para un mediocampo que siente la ausencia de Jhasmani Campos y Mauricio Saucedo, a la hora de tener la pelota, porque Joselito Vaca lo hace esporádicamente, Meleán no ejerce el rol de distribuidor que insinuó al principio de año, y Argüello está para otra cosa.
Alcides Peña no desentonó, estuvo cerca del gol un par de veces, pero se fue apagando por el desagaste fisíco. Busca socios en ataque peró aún no los encontró.
Delorte generó poco peligro, tampoco participó mucho en el juego, sin embargo apareció en el momento justo para marcar la diferencia.
La defensa dudó bastante en muchas ocasiones, especialmente en la recta final, cuando Blooming presionó en el afán de empatar.
Con altas y bajas, Oriente pasó el examen. Esta vez avanzó montado en las bicicletas de Arce.

PASÓ EL QUE HIZO MÁS

Oriente avanzó a las semifinales porque hizo un poco mejor las cosas que Blooming en los dos clásicos de la Copa AeroSur.
Si lo del miércoles fue deslucido, lo de ayer fue peor. Con escasas situaciones de gol,  las que hubieron fueron poco claras, con dos equipos que sintieron la necesidad de generadores de juego ofensivo.
Oriente dejó una mejor impresión en el primer tiempo con la movilidad de Arce y Peña, aunque en ambos casos, más en el primero que en el segundo, fue más lo que insinuaron que lo que concretaron. A Peña le faltó poco de suerte cuando trató de definir, en tanto que Arce se la pasó más en bailoteos intrascendentes que para lo único que sirven es para ganar aplausos.
Sin embargo, aún sin ser profundo ni práctico, Oriente estuvo más cerca del gol. Mostró convicción para encarar y buscar el arco contrario. Encontró el triunfo en el segundo tiempo y otra vez con participación de Delorte, autor del solitario tanto.
Blooming perdió porque estuvo perdido en la cancha. Lento en el medio, impreciso, sin ideas para generar juego, intrascendente en ataque e inseguro en defensa, con arquero incluido. No la pasó peor porque Oriente tampoco es un dechado de virtudes.
Las cosas se le complicaron cuando Verduguez recibió la segunda tarjeta amarilla y tuvo que abandonar la cancha. Por ese sector llegó el gol del triunfo de Oriente. Apareció sin marca Hoyos, que mando un centro a media altura; Galarza dudó y no recacionó, y Delorte la empujó en la puerta del arco.
Oriente ofreció un poco más y continúa en carrera. A Blooming no le alcanzó con su migajas.


jueves, 4 de agosto de 2011

¿PATO O GALLARETA?

Blooming y sus refuerzos, todo un problema. De un tiempo a esta parte, la Academia acertó poco y nada a la hora de contratar jugadores, especialmente extranjeros, para potenciar su plantel. Anoche, los nuevos dejaron una pobre imagen. ¿Se repetirá la historia?
El uruguayo Fernando Machado no brindó la seguridad que necesita una zaga endeble como la de los celestes, que cuenta con dos mediocampistas (Ortiz y Verduguez) ubicados (¿improvisados?) como laterales, con la lógica falta de oficio para la marca, y a un segundo marcador central como Lorgio Suárez, que no termina de afianzarse.
Si Delorte hizo un gol en pelota parada, o dos, uno de ellos anulado, un pase-gol y apareció varias veces solo en el área académica, y quien tenía que marcarlo era Machado, entonces queda claro que el uruguayo no tuvo una buena noche.
Más floja fue la actuación del argentino Edgardo Díaz, que hizo recordar a quien vino a reemplazar, el colombiano Acosta. Curiosamente, mostró una alarmante lentitud, similar a la de su antecesor en el puesto de volante ofensivo, y por ende dificultad para desequilibrar y cambiar de ritmo en un sector vital como el mediocampo. 
A Díaz se lo notó sin fuerza ni reacción, como si estuviera fuera de estado físico. Se equivocó en casi todos los pases y no gravitó en el mano a mano, al contrario, perdió siempre.
Blooming es un equipo lento (Valdez, Gómez, Limberg, Suárez, Ortiz) que con Edgardo Díaz, en este estado, suma mayor lentitud, con el problema que ello representa en el fútbol, ya que es difícil tener sorpresa, se cae en el pelotazo como argumento y genera descompensación a la hora de atacar y defender porque sus jugadores no están capacitados para el ida y vuelta.
Lo de Díaz fue tan pobre que Teté Quiroz no aguantó mucho tiempo en el complemento y decidió poner en su lugar a Limberg Gutiérrez, quien le dio un poco más de luz, de juego, a un medio que no encontraba salida. 
Cuando ingresó Paniagüa por la lesión de Chávez, la Academia tuvo un poco más de dinámica y proyección, aunque sin el peso necesario como para poner en riesgo al rival ni apoderarse del partido.
¿El resto? A Galarza le costó con la estatura de Delorte y tuvo que ver en el segundo golde Oriente. Suárez, muy lento. A Ortiz y Verduguez les costó recuperar posiciones (el segundo gol de Oriente fue a causa de ello). Valdez distribuyó bien pelota. Gómez hizo un golazo y poco más. Oscar Díaz se dejó absorber con facilidad con la marca albiverde. Boyero un par de apariciones, entre ellas el buen gol que anotó, y después nada más. Muy alejado de la zona de definición.
Teté Quiroz recomendó a Díaz y Machado, por eso llama la atención lo poco que mostraron anoche. Los tres tienen la revancha a la vuelta de la esquina. Tiempo al tiempo para demostrar si son pato o gallareta.

TAPÓ ALGUNAS BOCAS...

¡Cada cosa que se escuchó sobre Alejandro Delorte antes y durante el partido! Que tiene 34 años, que jugaba al básquet, que recién se dedicó al fútbol a los 21, que hace seis meses que no juega, que casi nunca fue titular, que hizo muy pocos goles, y, por éltimo, que está ¡gordo!...
La impaciencia, el hinchismo desmedido, la facilidad para la destrucción verbal y la (mala) costumbre de tener siempre algo que decir aunque no sea oportuno ni necesario, de algunos radialistas (reporteros, relatores y comentaristas) los hizo hablar de más al comienzo y callarse después.
Los hinchas, en cambio, de acuerdo a lo que pudimos escuchar en la tribuna, sólo tenían la expectativa natural de ver en acción a un jugador de una estatura fuera de lo común en nuestro fútbol, que traía en sus antecedentes actuaciones en Olimpo, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Argbntinos Juniors, Brescia de Italia, Deportivo Táchira, Peñarol...
Delorte, desgarbado, con su andar nada elegante, sus varios centímetros de estatura demás en relación al resto, y su particular técnica, se encargó, sin querer, de tapar esas bocas que, injustamente, lo desacreditaban de antemano, sin darle la chance de que por lo menos se acomode en la cancha.
Después de un cuarto de hora de deambular en el ataque porque sus compañeros no lo ubicaban, aprovechó que nadie saltó en el área de Blooming y peinó la pelota para el primer empate. Minutos más tarde, ganó la pelota en una salida rápida de Suárez, habilitó a Arce para la igualdad definitiva. Posteriormente, le anularon otro gol por supuesta falta a un zaguero celeste.
Delorte es lo que se vio anoche. Un jugador difícil de marcar por su estatura, con cierta técnica, aporte con algunos goles y disponibilidad para asociarse al juego. No es un crack, pero tampoco es un mal jugador. Hay que saber aprovecharlo. Ayer cumplió, qué duda cabe.
¿El resto de los debutantes? Brau, el otro argentino, jugó mejor el segundo tiempo, aunque no se lo vio muy seguro en la marca. El chapaco Marvin Bejarano descuidó bastante su sector por proyectarse continuamente, sin sorpresa.
El paraguayo Francisco Argüello volvió a jugar después de tiempo, con el mismo ímpetu de siempre, aunque con una sobre actuación para mostrarse como un guerrero que quiere la camiseta. Está un tanto confundido por el apoyo que le da la hinchada de su equipo. Reclama todo, discute todo y corre como loco, por demás.
Mojica jugó muy poco. El resto alternó buenas y malas, aunque sobresalió el arquero Hugo Suárez.
En líneas generales, a Oriente lo vi un poco más ordenado que a Blooming, por momentos. Me dejó mejor impresión como equipo.

TANTO ESPERAR...

...para tan poco. Blooming y Oriente dejaron mucho que desear anoche en un clásico cruceño que estuvo al tono del deslucido inicio de esta nueva versión de la Copa AeroSur. Tardaron tres días en medirse a causa del mal tiempo y acabaron sin vencedores ni vencidos en un partido que tuvo algunas emociones y muchos errores.
Está la excusa a mano para justificar el mediocre espectáculo: ambos vuelven de una pretemporada, que es el primer partido oficial después de un par de meses de inactividad, para que el crédito de la gente siga abierto, esperanzada en que sus equipos ofrezcan mucho que lo mostrado anoche.
La expectativa de este duelo estaba centrada en la presencia de los refuerzos de ambos equipos, en especial en la actuación del lungo Delorte, el atacante argentino que roza los dos metros y llegó para vestir la casaca de Oriente. 
Y Delorte cumplió con lo suyo. Hizo un gol...de cabeza, como todo el mundo esperaba, tomando en cuenta su estatura, y luego dio un buen pase al Conejo Arce, que terminó en el empate de los albiverdes.
El comienzo fue alentador, con brío y marcado deseo de ir al frente, especialmente en la primera etapa; sin embargo también empezarom temprano los yerros y las equivocaciones, y el encuentro se fue desluciendo hasta caer en la ordinariez.
La primera etapa resultó la mejor de las dos. Blooming se puso al frente temprano tras una buena jugada de sus atacantes que definió de la mejor manera Boyero; igualó Delorte de cabeza; desniveló la Academia con un zapatazo (¡golazo!) de Gómez al ángulo y volvió a empatar Oriente con un derechazo de Arce que no pudo contener Galarza.
Después, cada uno tendría la ocasión para desnivelar. Blooming con otro zapatazo espectacular de Valdez que desvió en similar acción Suárez y Oriente en jugada de contragolpe que desaprovechó Arce. Y pare de contar.
Recurrimos al manual de excusas para justificar lo pobre del resto, y sostener que las continuas malas entregas, los pelotazos como recurso permanente, el desorden y el apuro innecesario, son causa de la "exigente" pretemporada.
Que la revancha les de la razón. Hasta el domingo, entonces.

lunes, 1 de agosto de 2011

FRÍO, FRÍO

A la Copa AeroSur, hasta hace poco competencia veraniega, parece no sentarle bien la temporada invernal. A diferencia de versiones anteriores, la actual no estusiasmó de entrada, le está costando calentar motores y levantar vuelo. 
Se disputaron cinco partidos hasta la fecha y ninguno conformó plenamente, al margen de la conveniencia de resultados para algunos. No colmaron las expectativas el nivel de juego ni la cantidad de espectadores en los estadios.  
The Strongest se impuso con los justo a Bolívar en la apertura del torneo, jugando un partido discreto en un escenario inusual para el clásico paceño, como el estadio Félix Capriles, y con público cochabambino.
San José desilusionó a la gente que lo fue a ver al Jesús Bermúdez, pese a vencer 1-0 a La Paz FC en el inicio de la Copa AeroSur del Sur.
Guabirá no le pudo ganar a Universitario en "La Caldera del Diablo" y dejó con sabor a poco a los hinchas montereños. En tanto que Nacional se apoderó del duelo de la Villa Imperial al derrotar a Real Potosí.
Aurora se quedó con el clásico cochabambino al superar a Wilstermann con claridad (3-0), sin el marco de público de otros duelos entre ambos.
El clásico cruceño podría romper el hielo, aunque el tiempo le está jugando una mala pasada, razón por la cual fue diferido para esta noche. Blooming y Oriente tienen, entonces, encomendada una tarea: devolver el calor y color que caracterizaba a esta copa.

* Foto La Razón.

jueves, 28 de julio de 2011

DE BAJO VUELO

Arrancó la versión invernal de la Copa AeroSur con un clásico paceño mediocre, en el que The Strongest que acertó al comienzo y festejó al final.
El equipo atigrado tuvo mejores intenciones a la hora de jugar, intentando asociarse para tratar de imponer condiciones, lo logró pocas veces, pero aún así, terminó dejando una mejor imagen en el estadio Félix Capriles.
Por momentos corrió mucho y pensó poco, le faltó un poco de pausa y menos aceleración, para de esa manera darle un mejor destino a la pelota. Cuando aplicó la fórmula de pausa y pase sin mucho apuro, llegó el buen gol de Chumacero que valió el triunfo.
Bolívar, por su parte, conservó la imagen de campeón deslucido que no consigue sacarse de encima, a raíz del excesivo individualismo de algunos de sus jugadores y la insistencia de pelotazos divididos.
Se entiende la falta de rodaje, sin embargo, lo que cuesta aceptar es la tendencia al "ponchazo", que deriva en una falta de pulcritud. Pareciera que al cuadro celeste le afecta una especie de libertinaje futbolístico que termina generando un caos. El problema es de concepto y tiene que ver, al parecer, con los gustos del entrenador.
Ambos equipos tuvieron debutantes. Ninguno pudo pasar el examen. En Bolívar, a Castillo le falta fútbol y al colombiano Córdoba habrá que verlo de nuevo. Tiene buen porte, es rápido pero un tanto individualista.
En The Strongest, el chileno Chamagol González sufrió la falta de asistencia, aunque también se lo notó que le faltan partidos, y Escobar estuvo lejos del jugador peligroso de otras épocas. También habrá que esperarlo un poco.
Entre otras cosas negativas, la tendencia al juego brusco de Leonel Reyes, que recibió la tarjeta roja por un codazo alevoso a Lorgio Álvarez, y la mala intención de Flores, que debió ser expulsado por una acción similar en el primer tiempo, y no lo fue por la actitud contemplativa del árbitro Orozco, de deficiente labor.
Que la revancha tenga más altura, ya que esta vez, los paceños volaron bastante bajo.

domingo, 17 de julio de 2011

SE MIRA Y NO SE TOCA

Argentina quedó en el camino, por lo tanto no podrá conquistar por decimoquinta vez la Copa América. Asimismo, no consiguió poner fin a su sequía de éxitos que se alargó a dieciocho años. El último logro se remonta a 1993, cuando se consagró en Ecuador.
Uruguay, en cambio, sí tiene la posibilidad de romper la paridad rioplatense de catorce títulos cada uno, como pudo desequilibrar la estadística, sumando un triunfo más a su haber en los duelos de este clásico sudamericano. 
Los charrúas, que aguantaron con uno menos buena parte del encuentro y no bajaron la guardia en ningún momento pese a la presión de los argentinos, suman ahora catorce triunfos contra trece de los albicelestes, gracias a su victoria por penales.
Argentina cuenta con una constelación de estrellas, con Lionel Messi como la más grande y luminosa de ellas, sin embargo no pudo imponer su calidad porque no contó con un equipo que potencie a sus individualidades, quedando a expensas de lo que pudiesen hacer sus solistas.
Caso raro el de los argentinos. Tienen a los mejores jugadores del continente, especialmente de mediocampo hacia adelante, pero no eligen al entrenador más destacado para que dirija a su seleccionado.
En otras épocas, era el entrenador del momento quien se hacía cargo del equipo albiceleste, al parecer, ahora no importan la trayectoria ni los méritos para dirigir a los anfitriones de la Copa América, y está pagando un precio alto por ello.
Uruguay, con su espíritu guerrero, se encargó de poner fin a la campaña de Argentina, que arrancó como gran candidato del torneo y terminó eliminada antes de tiempo a pesar de la categoría y el esfuerzo de Messi.
Otra vez, como desde hace un tiempo, para Argentina, la copa, se mira y no se toca.

lunes, 11 de julio de 2011

TODO SIGUE IGUAL

Bolivia volvió a perder, esta vez ante Colombia, y quedó al margen de la Copa América en la primera fase, como tantas otras veces. 
Es la quinta vez, en forma consecutiva, que pega la vuelta temprano. En 1997 fue la última ocasión que pasó la primera ronda, cuando ofició de anfitrión y perdió la final ante Brasil.
Los números se encargan de reflejar las penurias de nuestro fútbol desde hace catorce años. Desde que cayó ante Brasil, no disfrutó nunca más una victoria en la Copa América. La última se remonta al 25 de junio del 97, frente a México (3-1). Sólo derrotas y empates se registran desde aquella vez.
Aquel 97 Bolivia ascendió al puesto 24 del controvertido ranking FIFA. De ahí en más, no paró de bajar. En 2007 llegó al puesto 108, hoy se encuentra en el 93. Debajo de sus rivales del grupo: Argentina ocupa el puesto 10, Colombia el 54 y Costa Rica el 55.
En consecuencia, pegar el grito al cielo por una nueva frustración resulta un absurdo. No existen razones que nos permitan creer que la situación cambiará de la noche a la mañana. Sin embargo, lo hacemos una y otra vez. Como ahora, tras caer ante Colombia.
La Copa América es un espejo que refleja nuestra imagen, lo que somos, aunque no nos guste, o nos entusiasmemos con un resultado inesperado como el logrando frente a Argentina, y, de pronto, nos embriaguemos de exitismo e ilusión, y creamos que estamos para ganarle a cualquiera.
Los equipos débiles como el nuestro, que requieren de mucho trabajo y formación, podrán lograr algún resultado alentador de vez en cuando, jugarán bien por momentos, pero sumarán muchas más derrotas que resultados positivos.
Bolivia sigue igual que antes, por muchas razones. Por eso creo que ilusionarse fue una cosa de ingenuos.

jueves, 4 de febrero de 2010

SE PUSO ROJO

Bolívar se puso colorado por culpa de Wilstermann. Por momentos se sofocó y ruborizó con las sutilezas de algunos de los jugadores del equipo rojo que a punto estuvieron de pintarle cara en el mismísimo estadio Hernando Siles.
Fue empate pero debió ganar Wilstermann porque jugó mejor y fue superior a Bolívar. Se plantó bien en la cancha, esperando firme atrás, manejando bien la pelota en el mediocampo y con el uruguayo Raimondi como punta de lanza casi incontrolable en el ataque.
Fue justamente el atacante charrúa el que puso en ventaja al onceno aviador con un golazo, tras sacarse la marca de su coterráneo Iturralde y fusilar con derechazo a Carlos Arias.
El equipo cochabambino no se llevó la victoria porque le faltó cerrar el partido con un gol más para no quedar expuesto a esos imponderables que tiene el fútbol, como la carambola que terminó en gol de Iturralde y empate para Bolívar a minutos del pitazo final.
Bolívar no pudo imponer su juego por la buena labor de Wilstermann, pero también porque sus volantes estuvieron distanciados de los atacantes, no tuvo profundidad, utilizó poco las bandas y también volvió a mostrarse frágil defensivamente.
La revancha de la final de la Copa AeroSur se jugará el domingo en el Félix Capriles y Wilstermann llega con una mejor perspectiva. Bolívar tendrá que cambiar mucho para retener el título.

* Foto Jornada.

miércoles, 3 de febrero de 2010

NOCAUT TÉCNICO

Manolo Núñez no aguantó dos rounds en Aurora. Perdió los dos clásicos con Wilstermann por la Copa AeroSur y dejó de ser el entrenador del equipo del pueblo.
Existen dos versiones sobre la salida del español, una, que presentó su renuncia por problemas familiares, la otra, que los dirigentes del cuadro celeste le manifestaron que le habían retirado su apoyo, es decir, ya no querían contar con él.
De esta manera, Núñez es el primer entrenador de la Liga del Fútbol Profesional Boliviana en dejar su cargo antes de que se inicie la temporada oficial, que incluirá los torneos Apertura, Invierno (Play Off) y Clausura.
El año pasado, en esta época, dejaron sus puestos Sergio Apaza en Blooming y Tucho Antelo en Oriente Petrolero.

* Foto Los Tiempos: Manolo Núñez (der) junto a su ayudante Luis Martínez.

lunes, 1 de febrero de 2010

LO MATÓ EL HAMBRE...DE GOL

A Blooming le faltó un gol, el jueves en La Paz y ayer acá, en Santa Cruz, y fue eliminado de la Copa AeroSur por Bolívar, que disputará el título del certamen veraniego con Wilstermann, verdugo de The Strongest.
De local y visitante estuvo muy cerca de conseguir el gol que necesitaba, en un caso para igualar el partido y en otro para ganarlo, pero sus definidores no fueron certeros ni precisos y desaprovecharon una a una las chances que tuvo.
Asimismo, le ocurrió algo parecido en los dos encuentros en cuanto al juego. Desperdició el primer tiempo y en el segundo fue superior pero no consiguió imponerse. Arrancó con demasiada parsimonia, permitiendo asentarse al rival, después aceleró pero no le alcanzó.
Ayer, para Bolívar fue un alivio que Blooming desacelera tanto al cruzar la media cancha, dejara de lado el cambio ritmo y el factor sorpresa, se olvidara de explotar los laterales, en especial el de Lorgio Álvarez, y no presionara en la salida.
Así le dio la posibilidad de que Da Rosa manejara la pelota con Lito Reyes, que el otro Reyes, Abdón, tuviera tiempo y espacio para ser salida y desahogo, con lo cual pasó menos sofocones de los previstos en la primera etapa.

Lo mejor del primer tiempo, para Blooming, había sido el buen manejo y el andar elegante del paraguayo Villalba, que se mostró como un buen organizador y lanzador, aunque todavía no alcanzó el cambo de ritmo necesario en ese vital sector.
Todo cambió en la segunda parte. Blooming se convirtió en el equipo esperado. Se adueñó de la cancha en todos sus sectores, arriesgó, cambió de ritmo, atacó de todas formas y por todos lados. Fue superior a Bolívar, hizo los méritos para ganar, pero (siempre hay un pero...), no pudo saciar su hambre de triunfo y de gol porque no supo definir y porque se encontró con un golero Arias monumental.
Así murió Blooming en esta versión de la Copa AeroSur, dejando una imagen de equipo fuerte, sólido, que a veces comete el error de regalar medio partido y que también padece por su falta de puntería.
Bolívar, entre tanto, defenderá el título logrado el año pasado, convencido de que después del susto, el gusto.

* Foto El Deber.

viernes, 29 de enero de 2010

FALTÓ TIEMPO Y AUDACIA

Blooming regaló la primera etapa y después le faltó tiempo para empatarle a Bolívar en el Hernando Siles, anoche. Demasiado hándicap en un escenario donde es muy difícil dar vuelta resultados.
La Academia cruceña se replegó de entrada, esperó mucho y muy atrás, le obsequió casi todo el terreno a su homónima paceña, que copó tres cuartos de cancha y jugó a placer sin mucha oposición en la zona donde habitualmente se gesta el juego.
Abdón Reyes, un problema para los cruceños en el lateral izquierdo por su velocidad y habilidad, fue la llave para abrir una defensa vulnerable por los costados. En una de sus incursiones, el chapaco enganchó hacia el medio, como hace siempre, y sacó un derechazo inatajable, que se coló en un ángulo.
Blooming, con un equipo distinto al de los clásicos en los que eliminó a Oriente, por las nueve variantes que realizó Copo Andrada, tenía un accionar lento e inseguro (Andia y Robles perdían todas las pelotas en la salida), como aquel que recién aprendió a caminar. Por eso apenas si cruzaba la media cancha y en ataque no existía (Castillo era un elemento decorativo).
Bolívar a sus anchas, queda dicho, jugaba en campo contrario. Otra arremetida del chapaco Reyes y llegó el segundo tanto. Esta vez el tarijeño hizo lo que no hace nunca, llegó hasta el fondo y mandó un centro, perfecto, al primer palo, que conectó el uruguayo Ferreira.
En el segundo tiempo, Blooming jugó más suelto y salió más de su cueva. Esto incomodó a Bolívar que fue perdiendo la línea y a mostrar las falencias que tiene atrás y en el mediocampo.
Cuando Andrada decidió incluir a Sillero en lugar de un Castillo inoperante, en la recta final, Blooming se puso a tiro de empate. El argentino hizo un golazo y fue un incordio para la zaga bolivarista.
Con un poco de osadía pudo haber sido otra la historia de esta semifinal de la Copa AeroSur, pero Blooming especuló y Bolívar sacó ventaja.

* Foto Jornada.

jueves, 28 de enero de 2010

TIGRE DE PAPEL

The Strongest no le hace honor a su nombre: "el más fuerte". Está lejos de ser eso, por lo menos en este inicio de temporada, en el que no muestra progresos futbolísticos y sigue sin ganar. Anoche tuvo un pobre desempeño y debió conformarse con un empate ante Wilstermann, complicando su pase a la final de la Copa AeroSur.
El Tigre no camina, apenas gatea. Es una cosa en los papeles y otra muy distinta en la cancha. Si uno revisa los nombres de los jugadores incorporados (Gatti, Darwin Peña, Di Cosmo, etc.) más algunos de los que quedaron de la pasada temporada (Thiago, Colque, Chumacero), puede llegar a pensar que está ante un buen equipo, pero la realidad ofrece algo distinto, muestra a un cuadro sin un rumbo definido.

En este momento es puro nombres. Gatti mostró algo de su viejo repertorio en el debut y nada más, Peña no aparece como el conductor que fueron a buscar a Potosí, el Negro Soliz pega más de lo que juega, el argentino Di Cosmo pasa la pelota menos de lo que debería, Colque se muestra de a ratos, Chumacero se desgasta con su fútbol voluntarioso, el también argentino López no aporta los goles que se necesitan, y el Loco Menacho es un tipo simpático pero no siempre es productivo. El equipo no aparece.

Ayer chocó ante un Wilstermann que, por el contrario, cuenta con individualidades subordinadas a un equipo, o mejor, al servicio del mismo, con el argentino Sanjurjo como conductor, Cucharón Olivares como generador de mística aviadora y Daniel Vaca ofreciendo garantía en el arco.

Este es el presente de ambos, por lo menos, es lo que vimos anoche. El domingo, en la revancha, se podrá observar cómo sigue esta historia con un Wilstermann que tiene pinta de equipo y un The Strongest que no camina y apenas gatea.

lunes, 25 de enero de 2010

EL COMANDANTE CHÁVEZ

José Luis Chávez es hoy el lugarteniente del capitán Alejandro Gómez, pero muestra pasta para convertirse en el comandante de un mediocampo que mezcla técnica y despliegue, virtudes que lo distinguen.
Tiempo al tiempo, pero su madurez futbolística es notoria. Poco a poco se va convirtiendo en un valor fundamental. Lo demostró en los dos últimos clásicos, en los cuales aportó con goles pero también con la dosis de energía y juego que le hacen falta a un equipo.

Chávez, además, tiene a su favor que es un jugador polifuncional. Se desempeña en varios sectores del mediocampo. Ayer fue un valor al servicio de su equipo: marcó, ayudó en el armado y llegó al gol.

El resto del mediocampo celeste tuvo un aceptable desempeño. Gómez y Alvarez trabajaron con oficio, y Luiz Carlos mejoró con la pelota (no se quejó ni protestó tanto). El paraguayo Villalba necesita más minutos en cancha, y Cacho Hurtado remolonear menos con la pelota.

La defensa cumplió, pese a algunos sofocones causados por el Conejo Arce. El de Sánchez sigue siendo el sector más vulnerable.
Arriba, Ackerman y Sillero siempre peligrosos. A José Alfredo Castillo le está costando alcanzando el ritmo de sus compañeros.


* Foto El Deber.

EL CONEJO, UN SALTO DE CALIDAD

Oriente tuvo en Juan Carlos Arce a la chispa y la salsa que le hacen falta a un equipo. Sin embargo, el delantero se fue diluyendo por la falta de acompañamiento colectivo y la dureza de los defensores celestes, hasta dejar huérfano a su equipo.
El Conejo maquilló por momentos la realidad futbolística albiverde con su habilidad, sus amagues y su velocidad. Le dio bríos y un haz de luz a la gestión ofensiva, aunque al final sirvió de poco.

Sus acciones individuales removían las estructuras de la rocosa defensa de Blooming. Era la mejor (¿y única?) opción de Oriente para llegar al gol. Y lo hizo, por esas cosas del fútbol, de manera casual. Dejó en el camino a Sánchez y su centro se coló en el segundo palo de Jemio.

Pero el
maquillaje se fue corriendo con el paso del tiempo y dejó a Oriente a cara lavada. Arce empezó a desaparecer del partido a causa del desgaste y los golpes recibidos. Sin él en la cancha, Oriente perdió chispa en ataque y fue previsible.
El paraguayo Palacios fue
amansado por Brandao y desapareció del juego. Peña aportó muy poco. En el medio, Aguirre tuvo un pobre desempeño y Joselito participó poco. Tampoco se sintió la presencia de Melgar, y Arguello corrió mucho, como siempre.
La defensa dio ventajas nuevamente. Vulnerables Aguilar y Gutiérrez, inseguro Lorgio Suárez y Schiapparelli siemprte en apuros para corregir errores propios y ajenos. Por eso Quinteros rearmó la defensa en el segundo tiempo.
El Conejo fue un salto de calidad, pero Oriente necesita algo más que un talentoso para ser el equipo fuerte que pretenden sus dirigentes e hinchas.