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miércoles, 28 de mayo de 2008

FÚTBOL SIN ALTURA

La FIFA dejó sin efecto, momentáneamente, la prohibición de jugar sin aclimatación a más de 2.750 metros sobre el nivel del mar, por lo que Bolivia podrá seguir siendo local en La Paz durante la eliminatoria del Mundial 2010.

Para muchos dirigentes bolivianos es un gran triunfo, especialmente para aquellos que hacen cálculos políticos con miras al futuro y sus proyecciones personales, porque no serán vistos como culpables e ineficientes a la hora de defender los derechos de Bolivia de jugar en cualquier lugar del país.

El problema es que el árbol tapa el bosque. La mayoría de la dirigencia cree que con jugar en La Paz se acabaron los problemas de este escuálido fútbol, que apenas clasificó una vez a un Mundial (Estados Unidos 1994) y asistió a un par de eventos como invitado (Uruguay 1930 y Brasil 1950).

La gran preocupación de los dirigentes debería ser el atraso en el que se encuentra el fútbol boliviano, su estancamiento que se convierte en retroceso por el crecimiento de otros países con los que compite. Sin embargo, están enfrascados en disputas que terminan siendo simples cortinas de humo que ayudan a encubrir su carencia de ideas e iniciativas a mediano y largo plazo.

La actual dirigencia de la FBF se dedicó a defender la altura y se olvidó que el fútbol sigue su curso a nivel nacional e internacional. Para ellos, su misión es que las selecciones entrenen, y si tienen suerte, conseguir algún amistoso para la representación mayor.

Las selecciones menores siguen en el olvido, no entrenan, no compiten, peor aún, no existe un torneo nacional de menores que permita observar jugadores entre los 15 y 20 años. Continúan armando representaciones a la apurada, exponiendo a los futbolistas al papelón.

Hay que pelear por la altura, es verdad, pero por la altura del fútbol boliviano, hay que luchar para que tenga la estatura necesaria que le permita pelear con mejores posibilidades en campeonatos internacionales.

lunes, 17 de marzo de 2008

LA FIFA Y LA LEY DEL MÁS FUERTE

Guste o no, el fútbol debería jugarse en cualquier parte. Se tendría que jugar donde se nace, como un principio universal que tiene que ver con los derechos de toda persona a vivir en su hábitat.

Poner trabas para que el fútbol no se juegue a nivel profesional en lugares ubicados a más de 2.750 metros sobre el nivel del mar, si es que no hay período de aclimatación, es una muestra más de que esta poderosa entidad pregona una cosa y hace todo lo contrario porque les resulta conveniente a unos cuantos influyentes afiliados.

Sus contradicciones están a la vista. Sus postulados son mejorar el fútbol y entregarlo al mundo, considerando su carácter universal ¨, y prohibir Ela discriminación de cualquier país, individuo o grupo de personas por su origen étnico, sexo, lenguaje, religión, política o por cualquier otra razona, sin embargo pone condiciones (difíciles de cumplir en esta época) en ciertos lugares.

Otro punto criticable a la FIFA es la falta de prolijidad y seriedad de Blatter al manejar el asunto. Sus idas y vueltas, medias verdades y engaños empañaron su imagen y generaron dudas sobre el verdadero interés de la medida adoptada.

A raíz de su pobre y sospechosa actuación, las razones médicas perdieron valor y cobraron fuerza los rumores de la influencia de los clubes brasileños, y algunos aliados, para vetar la altura.

DEL VETO A LA ALTURA A LA CAZA DE BRUJAS

La discutida determinación de la FIFA generó, como tantas otras veces, la búsqueda de culpables dentro y fuera del país. Asimismo, provocó el resurgimiento de un marcado regionalismo.

Aficionados comunes, dirigentes y periodistas del occidente, no sólo ven como artífices maquiavélicos de esta decisión al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, al brasileño Ricardo Texeira, al argentino Julio Grondona, sino a los cruceños, encabezados por el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Carlos Chávez.

Un par de ejemplos sobre esta caza de brujas:

- “Los pequeños complotadores contra la propia Bolivia proceden de dirigentes de equipos de Santa Cruz (la bella y maravillosa tierra de la Sierra que merece mejor futuro), mafiosos pedigüeños, que después de una entrevista con Hitler-Blater, el presidente de la Federación de Fútbol Boliviano (Chávez) llega al país, todo campante y orondamente a decirle al presidente de la Republica (con la pretensión de atemorizarlo) que Hitler-Blater inclusive esta dispuesto a desafiliar a Bolivia (…)”. (El complot, Jaime Chumacero López- El Potosí)

- “¿No existe acaso una inmensa negligencia y afán de sabotaje en un nefasto personaje como el boliviano Romer Osuna, tesorero de la Conmebol y esbirro del mismo Leoz, quien no hizo notificación alguna al país en los albores de un anuncio como éste? ¿No habrá dentro del seno del fútbol boliviano un oscuro interés para permitir semejante usurpación de nuestro derecho, como otrora se dio bajo la presidencia de Edgar Peña que vendió la sede a Brasil para que Bolivia juegue en Santa Cruz en la eliminatoria para España ´82*?

(Democracia universal vs. Fascismo futbolero: Cuestiones sobre el veto a la altura; 30 de mayo, 2007)

A los ataques de occidente se sumó uno del oriente, con la descabellada ocurrencia de un oportunista de turno, como el vicepresidente de la FBF, Jorge Justiniano, que echó leña al fuego tratando de quedar bien con quienes pueden ayudarlo a mantener su decorativa figura en el cargo. “Aprobar el torneo regionalizado para este 2008 en la Liga, en el que los clubes de Santa Cruz evitan venir seguido a la altura, fue el argumento de Brasil para que la FIFA

Ver a los cruceños como los culpables es una salida simplista, alimentada por un regionalismo enfermo. La responsabilidad la tienen aquellos que debieron elaborar una estrategia inteligente y armar una buena defensa, y sólo se dedicaron a hacer lobby en Zurich, a despotricar contra las injusticias de la FIFA. Se armaron comisiones que se contentaron con ganarse la buena voluntad de algunos influyentes y se olvidaron que los argumentos científicos y médicos eran fundamentales, tanto como el apoyo de entidades mundiales que tengan que ver con estos temas. mantenga el veto”, sostuvo el pandino.

EL COMUNICADO DE LA FIFA

El Comité Ejecutivo de la FIFA, presidido por Joseph S. Blatter, reafirmó la decisión tomada en diciembre de 2007 en Tokio con respecto al fútbol a gran altitud. También aplaudió el mejoramiento de las relaciones con los clubes más importantes, tras una serie de reuniones celebradas a comienzos de este año, y el satisfactorio balance financiero de 2007.

A manera de resumen, después de seis horas de debates, el Presidente de la FIFA afirmó: "En la reunión de hoy se pudo apreciar el amplio abanico de temas que deben ser abordados cuidadosamente y de manera periódica con el ánimo de proteger y promover el fútbol. Me complace que las decisiones tomadas hoy nos permitan dar una respuesta adecuada a estos asuntos".
(…)
A raíz de la decisión adoptada el 15 de diciembre por el Comité Ejecutivo en Tokio en relación con el fútbol a gran altitud, la Confederación Sudamericana de Fútbol presentó una solicitud de reconsideración que fue rechazada. Según esta decisión, debe imponerse un límite de altitud a partidos de competiciones de la FIFA en los que no se permita un periodo de aclimatación a jugadores y árbitros. Tal como se estableció en la circular remitida a las asociaciones miembro en enero, se mantienen los siguientes criterios:

Por encima de 2,500 MSN.: se recomienda un periodo de aclimatación de tres días.

Por encima de 2,750 MSN.: periodo de aclimatación obligatorio de una semana.

Por encima de 3,000 MSN.: por regla general, no se disputarán partidos, excepto en caso de disponer de un periodo de aclimatación de dos semanas como mínimo.

De conformidad con dicha decisión, se volvió a subrayar que se recomienda que el mismo límite se aplique a competiciones internacionales organizadas por otras entidades del fútbol.

UNA VENTAJA NO TAN ALTA

El periodista Carlos Arribas, del diario El País de España, en un artículo de la semana pasada que lleva el título de este post, cita un estudio estadístico del británico Patrick McSharry, de la Universidad de Oxford, en el que se refiere a lo que representa a los equipos del llano jugar en la altura. A continuación una parte de la nota.

“ Después de computar el resultado de 1.460 partidos disputados en los últimos 100 años por diez países suramericanos, McSharry concluye que la probabilidad de que gane el equipo de casa un partido entre conjuntos de la misma altitud es del 53,7%. "Pero", señala McSharry en su estudio, publicado en el Britiush Medical Journal, "se eleva al 82,5 % cuando la diferencia de altitud es de 3.695 metros, como la que se eleva entre Bolivia y Brasil". Además, añade, según aumenta la diferencia de altitud entre los equipos, los de las montañas marcan más goles y reciben menos: cada 1.000 metros se incrementa en medio gol de media la diferencia en el marcador.

Pero pese a estos datos, y pese a que la única Copa América de su historia la consiguiera Bolivia en 1963 en una competición disputada en La Paz (5-4 a Brasil en el último partido), y Colombia la suya en Bogotá en 2001, el historial del fútbol latinoamericano cuenta otra historia. Brasil, Uruguay y Argentina, sus selecciones nacionales y sus clubes, son los grandes dominadores: sus capitales futbolísticas están a menos de 100 metros sobre el nivel del mar.

"Esto es porque para contrarrestar la superioridad física de los países más altos, selecciones que basan su estilo en correr más que el rival, los países bajos han trabajado más la técnica: su estilo se basa en la posesión del balón para correr menos", señaló Thomas Reilly, investigador de Liverpool en el simposio sobre altitud de Granada. "En un estudio reciente se observó que un jugador de campo de Bolivia corría de media 10 kilómetros por partido; uno de Argentina, 1,5 kilómetros menos".