martes, 30 de noviembre de 2010

LA TABLA DEL AÑO

La temporada de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano incluyó tres torneos: Apertura (disputado por series y luego con hexagonales de ganadores y perdedores), Invierno (con partidos de ida y vuelta) y Clausura (todos contra todos), los cuales tomamos en cuenta para hacer una tabla general.
Algunos equipos disputaron más encuentros porque llegaron más lejos en el ex Play Off, esta vez denominado "Invierno".

Tabla de Posiciones

#
Equipos
Pts.
PJ
PG
PE
PP
GF
GC
GD
1
98
53
30
8
15
93
54
+39
2
84
50
25
9
16
84
63
+21
3
71
53
19
14
20
92
86
+6
4
67
48
20
7
21
66
64
+2
5
67
48
20
7
21
77
76
+1
6
67
50
18
13
19
62
68
-6
7
66
46
18
12
16
73
68
+5
8
65
48
19*
11
18
76
72
+4
9
61
46
17
10
19
67
64
+3
10
57
48
16
10
22
49
79
-30
11
53
46
14
11
21
72
79
-6
12
53
46
15
8
23
47
74
-27

Hay cosas que llaman la atención, como la ubicación de Wilstermann. El cuadro aviador tuvo un primer semestre excelenteque no le ayudó demasiado en la tabla de promedios y acabó perdiendo la categoría.
A The Strongest le correspondía el cuarto lugar, pero perdió tres puntos en mesa por incluir un quinto extranjero (el Reglamento exige siete nativos en cancha) en el partido que disputó con Blooming, en Santa Cruz, por el torneo Clausura.

EL DUEÑO DE LA PELOTA

Bolívar terminó segundo, clasificó a la Copa Libertadores de América, pero qué lejos que está de otras formaciones celestes que despertaban admiración y envidia sana en los hinchas de otros equipos. No por nada lleva conquistados quince campeonatos en la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.
Hoy se puede decir, sin temor a equivocarnos, que el tiempo pasado fue mejor, ya que este equipo e incluso el del año pasado, no tienen nada que ver con los de otras temporadas, con aquellos que conquistaron la mayor parte de los títulos, plagados de figuras, nacionales y extranjeras.
El Bolívar que vi el domingo, ante Blooming, y en otras ocasiones en este año, no es ni la sombra de aquellos, en cuanto a actitud, mentalidad y capacidad individual.
El pobre presente está estrechamente ligado al plantel, a la jerarquía de sus integrantes, y no tanto a sus entrenadores, que, por general, acaban dirigiendo formaciones que fueron armadas por los dirigentes.
Por eso llama la atención que Néstor Clausen se encuentre en la cuerda floja, si él llegó en plena temporada y no tiene mayor responsabilidad en la conformación del plantel. Es más, tuvo que conformarse con lo que que encontró, que, queda claro, fue muy poco, futbolísticamente hablando.

Sin embargo, no sería novedad que echen a Clausen, si recordamos que el año pasado despidieron a Gustavo Quinteros, a pesar de las buenas campañas, que incluyeron la conquista de la Copa AeroSur, el torneo Apertura y el subcampeonato en el Clausura.
En esta ocasión, Bolívar no logró ninguno de los torneos y quien le arruinó la fiesta en el Clausura, fue Oriente Petrolero, el equipo que dirige... Quinteros. ¡Vaya ironía! El entrenador despedido por "defensivo" terminó ganando uno de los torneos y su equipo fue el que mayor cantidad de puntos sumó en el año.
Queda a la vista que hay alguien que está haciendo las cosas mal, ya sea por exitismo desmedido, sobrevaloración del plantel, mal asesoramiento, desconocimiento del tema, o, de todo un poco.
¿Los dirigentes? A la distancia, por lo que se ve, lee y escucha, pareciera que están todos "dibujados". Y los caprichos, o desatinos, tendrían nombre y apellido. Pero, se sabe, en el fútbol, se trate de un juego de chicos o de grandes ligas, el que manda es el dueño de la pelota, o mejor dicho, en este caso, el dueño de la plata.

* Ilustración de Clarín.

lunes, 29 de noviembre de 2010

LA QUINTA ESTRELLA

Oriente Petrolero se bañó de gloria, obtuvo su quinto título nacional y disfruta como en los viejos tiempos.
Como en el 72 (aunque era el torneo nacional 71), con Ladislao Jiménez, Jorge Campos (Rolando Justiniano), Choco Antelo (hoy presidente del club), Pedrozo y Ángel Báez (Vargas); Jorge Moreno (René Domingo Taritolay) , Maldonado (Pacho Flores) y Luisinho; "Mustang" Méndez (Jesús) , Dedé y Toninho.

Como en el 79, con Heber Hoyos, Montaño, Santiago Rico, Espinoza y Wlliam Arias; Francisco Franco, Taritolay y Erwin Romero; Oscar Ramírez, Estanislao Franco y Toninho.

Como en el 90, con "El Loco" Bernuncio, "Ratón" Monasterio, Brunetto, Rolo Coimbra y Marciano Saldías; Milton Melgar, Rómer Roca, Luis Cristaldo y Celio Alves; Carlos Da Silva, el "Mono" Campos y Modesto "El Camba" Molina.

Como en 2001, con Higa, Hoyos, Arana, Raldes, Claver Méndez; Lunari, Calustro, Ibáñez, Fabio Jiménez, Sucha Suárez y José Alfredo Castillo.
Hoy, es el tiempo del "Gato" Fernández, de Hugo Suárez, Hoyos, de los argentinos Schiapparelli y Caamaño, Luis Gutiérrez, Lorgio Suárez, Nico Suárez, Rea, Terrazas, Argüello, Jasmani Campos, Joselito Vaca, Mauricio Saucedo, Alcides Peña, Fernando Saucedo y los uruguayos Peinado y Ramírez.

* Foto: Oriente 1979.

DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN...

¡Oriente campeón! Hizo los deberes mejor que todos en la temporada, luchó hasta el final y acabó dando la vuelta olímpica de visitante, en el estadio Hernando Siles de La Paz, como para que no queden dudas de que estaba preparado para superar cualquier dificultad y obtener la ansiada quinta estrella.
El final feliz tuvo su inicio a principios de año, cuando los dirigentes decidieron no escatimar nada en procura de un grupo ganador. Contrató a un entrenador exitoso como Gustavo Quinteros, incorporó jugadores destacados en otros equipos, como Schiapparelli, y retuvo a Joselito Vaca.
La dirigencia potenció el plantel del año anterior y Quinteros se encargó de moldearlo a su gusto. Recuperó jugadores (Gutiérrez, J. Campos), rodeó bien a sus figuras (el talento de Joselito, Jasmani y Saucedo con el sacrificio de Argüello, Nico Suárez, Rea, etc) e infundió un espíritu ganador, traducido en la confianza para jugar pensando en el triunfo de local y visitante, sin la ansiedad ni el apuro de otras épocas.
En el Apertura estuvo a minutos de ser campeón, por momentos lo fue, se le escapó por muy poco el título, pero no bajó la guardia ni mermó el entusiasmo. Salió a ganar el torneo de Invierno que, paradójicamente, no le daría ningún premio, y lo ganó. Le apuntó al Clausura y acabó adjudicándoselo.
La mística ganadora no tiene precio en el fútbol ni en la vida, Oriente la tuvo y no la perdió nunca, por eso siguió luchando y aprovechó el tropezón y posterior caída de sus rivales en la lucha por el título. Mientras los demás fueron cayendo de a uno, se mantuvo en pie, consciente de que felicidad se escribe con fe.
Por eso fue a Potosí y ganó. Fue a La Paz, con medio título en el bolsillo, y sacó el punto que le evitaría cualquier disgusto, y que le permitiría completar la vuelta olímpica que la había empezado a dar en la Villa Imperial.
El dale campeón, dale campeón... se escuchó hasta la madrugada
. Oriente desterró la tristeza entre sus hinchas, por eso, esta vez, la alegría parece no tener fin.

jueves, 25 de noviembre de 2010

TRAGO AGRIDULCE

El sorteo de la Copa Libertadores de Américas, o Copa Santander Libertadores si adoptamos el nombre del sponsor oficial, deparó similar suerte a los equipos bolivianos que participarán en la versión 52 a disputarse en 2011.
La dificultad siempre está presente para los representativos nacionales en este tipo de torneos a raíz del bajo nivel de nuestro fútbol, y más aún si se tiene en el camino a equipos brasileños, como es el caso en esta ocasión.
Para Wilstermann, campeón del torneo Apertura, será muy complicado por su futuro nada halagüeño y porque tendrá que enfrentar, en el Grupo 6, a Internacional de Porto Alegre, Ecuador 2 (Emelec o Liga) y al ganador del grupo entre Jaguares de Chiapas (México) y Perú 3 (Alianza Lima, Universitario o Juan Aurich).
Oriente Petrolero, tomando en cuenta su chance de ser campeón del torneo Clausura que lo convertiría en Bolivia 2, deberá batallar, en el Grupo 2, con Junior de Barranquilla, con Perú 2 (Universidad San Martín o León de Huanuco) y con el ganador de la serie entre Brasil 6 (podría ser Goias, si sale campeón de la Copa Sudamericana) y Liverpool de Uruguay.

Bolívar (u Oriente) jugaría con Chile 3 (Audax, U de Chile, U. Española y Huachipato disputan el lugar). De pasar, se ubicaría en el Grupo 4, con Caracas FC, Chile 1 (¿Colo Colo, Universidad Católica?), y Argentina 3 (¿Velez, Godoy Cruz?)
.
Esta nueva versión de la Copa Libertadores tiene como novedad el hecho de haber sido tomados en cuenta como cabezas de serie equipos de varias asociaciones que tenían ese privilegio, por ejemplo, Colombia, Perú y Venezuela, además de representantes de Argentina y Brasil. En 2012 serán cabezas de serie Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

* Foto de la página de la conmebol.

LA MEDIA VUELTA

Oriente quedó cerca, muy cerca de dar una nueva vuelta olímpica. Se podría decir que está a sólo unos pasos de la meta y con el aliento y las reservas suficientes como para que nadie le amargue la vida a poco de alcanzar la gloria.
Lo de anoche, en Potosí, fue una muestra de esa fortaleza necesaria, que aúna entusiasmo, corazón y fe, para salir adelante en los momentos en que se presentan los obstáculos, naturales y de los otros.
Cuando hay convicción y determinación, por lo general, la batalla está ganada.
Por eso no le afectó el frío ni la altitud, tampoco algún yerro de Iván "El Terrible" Gamboa, y de la mano del siempre optimista e interminable Gato Fernández, consiguió dar vuelta el resultado y obtener un triunfo vital.
El Gato, con la intuición y la serenidad que le dieron los años, hizo la atajada de su vida, aunque dicen que tienen siete, intuyendo el remate desde el punto penal del argentino Ruiz. No sólo tapó el penal sino muchas bocas de hinchas que, injustamente, se la agarraron con él.

Gustavo Quinteros logró en este Oriente lo que había conseguido en Blooming y Bolívar anteriormente, un equipo sólido, convencido de lo que quiere y lo que debe hacer, fuerte de mente y espíritu, de gran corazón.

Cuando parecía que se caía, tras un primer tiempo flojo según crónicas y relatos desde la Villa Imperial, surgió ese qué se yo, llámese amor propio, ojo del tigre, garra, enjundia, o, por último, llámelo como quiera, y reaccionó, pasó por arriba, literalmente, a Real Potosí y se quedó el vital triunfo.
Y Oriente quedó ahí, solito y solo, en la punta, a medio camino del título, con el Cerro Rico como mudo testigo, pensando en el partido del domingo y tarareando el famoso bolero..."entonces yo daré la media vuelta y me iré con el sol cuando muera la tarde ...".

* Foto El Deber.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Y SE HIZO LA LUZ...

La década del 70 fue una época de cambios para el fútbol cruceño, cuyo crecimiento iba casi a la par del desarrollo de la ciudad.
Santa Cruz contaba con un campeón nacional, tras la consagración de Oriente Petrolero en 1971, el surgimiento de valores del semillero era natural e incesante, y su principal escenario, por entonces llamado estadio Willy Bendeck, también reflejaba esos cambios.
A principios de esos años 70 empiezan las remodelaciones, comenzando por una nueva tribuna de Preferencia, la misma que tuvo que ser edificada dos veces porque en 1971 se derrumbó, historia que contaremos en un próximo post.
El afán de mejoría y crecimiento no se detuvo pese a los contratiempos y en septiembre de 1974 se inaugura el sistema de iluminación en el hoy Ramón "Tahuichi" Aguilera, con la instalación con cuatro torres de grandes reflectores, ubicadas en las cuatro esquinas dentro del perímetro donde está la cancha.

Fue la noche del 26 de aquel mes que se hizo la luz, en ocasión del encuentro entre Destroyers y La Bélgica, que ganaron los azucareros por 2 a 1, con goles de Véliz. Descontó el paraguayo Isabelino Sosa.
Los diarios no publican alineaciones del partido, sin embargo, en aquel año, La Bélgica, campeón de la temporada, alineaba habitualmente con el paraguayo Ismael Purificación Benegas, Cardozo, Amarilla (paraguayo), Araúz, José Justiniano, el chaqueño Villegas, Peji Hurtado, Bernal (paraguayo), Saucedo Landa, Flores (paraguayo) y Viruez. Alternaba Véliz.
Destroyers tenía en sus filas a Cortez, Arias, Páez, Justiniano, Erwin Espinoza, Cabrera, Aguirre, Chichi Romero, Isabelino Sosa (paraguayo), Dionisio Amarilla (paraguayo) y Vaca.

martes, 23 de noviembre de 2010

NUNCA ES TRISTE LA VERDAD

¡Qué susceptibles son los hinchas! Están pendientes de lo que dice o escribe el periodista para ponerle una camiseta o emparentarlo con un equipo. Siempre sospechan que tiene un interés oculto. Más aún cuando hay temas candentes y definiciones que se prestan a la polémica como la que se presenta en este final de temporada.
Por ejemplo, ahora que Oriente y Bolívar disputan el título, y con Aurora terciando en la lucha, cualquier opinión o comentario respecto a uno de estos protagonistas puede ser considerado tendencioso o interesado.
Cada hincha defiende su divisa, es lógico, y se muestra sensible por lo que pueda suceder o afectar a su equipo, por eso considera equivocado y parcializado a quien opine diferente a él o elogie algo o a alguien de un club que no es el de su preferencia.

Me ocupo del tema a raíz de una crítica sobre el anterior post que escribí, en el que me refiero al gol (golazo, para mí) de tiro libre de Jasmani Campos, en el encuentro que Oriente Petrolero le ganó a Wilstermann.

Una de las personas que nos lee y a la que hago referencia, a quien de paso le agradezco de verdad por visitar el blog, me critica sutilmente por elogiar a Campos y escribir especialmente sobre dos equipos de Santa Cruz, y además sostiene haberse dado cuenta de quién quiero que se consagre campeón, y me dice que no me haga el analista objetivo en la televisión porque, seguramente, considera que quedó en evidencia el equipo de mi preferencia.

Insisto, comprendo la susceptibilidad del hincha, quizá exageré con el tema del tiro libre, pero aclaro que escribo especialmente sobre Blooming y Oriente porque vivo en esta ciudad, sin embargo, trato de no descuidar temas relacionados con los clubes de interior, de la selección nacional y de temas relacionados con la historia del fútbol boliviano.

En relación al campeón de la temporada, no creo que decir la verdad sobre un hecho puntual, como fue el golazo de Campos, esté necesariamente relacionado con un favoritismo hacia determinado equipo, en este caso, Oriente Petrolero.
Y en cuanto a la objetividad, quiero dejar en claro que, ante todo, trato de ser honesto. No me hago el objetivo pero trato de no ser parcializado, más allá de que el punto de vista es siempre subjetivo.
Como dice Serrat, "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Y yo trato de hacer eso, decir la verdad, en realidad, mi verdad. Aunque a algunos no les guste.