lunes, 31 de octubre de 2011

GOLPE DE GRACIA

Oriente golpeó duro dos veces y en el momento justo. De esa manera se quedó con el clásico cruceño, se afianzó en el tope de posiciones de su serie y dejó a Blooming al borde de la eliminación.
El partido estaba para el empate luego de dos etapas en las que no abundaron las situaciones de gol y en las que el trámite no tuvo un dominador claro. Pero el que no pierde la ambición por lo general tiene su recompensa.
Meleán, que no había tenido una buena noche, se convirtió en el héroe albiverde al anotar un lindo gol. El fútbol es así. Te da y te quita. Esta vez el joven volante tuvo el premio que muchas veces se le negó pese a jugar bien.
Una semana redonda e inolvidable para el volante nacido en Miami, Estados Unidos: ganó el clásico, fue el artífice del triunfo y fue convocado por primera vez a la Selección nacional.
Oriente empezó a inclinar el partido a su favor al finalizar la primera parte, cuando Mojica sorprendió a Galarza con un tiro libre de larga distancia. Fue un remate colocado pero anunciado, que el golero celeste no supo resolver, desnudando sus limitaciones en el juego aéreo.
Blooming levantó un poco en el complemento, arriesgó más, llegó al empate, perdió un par de chances que le pudieron dar el triunfo pero al final otorgó las licencias que siempre ofrece, se quedó con las manos vacías y un futuro lleno de problemas.

EL DOMADOR DE TIGRES

Bolívar le hace la vida imposible a The Strongest. Se ha convertido en su peor pesadilla. Lo amarga siempre. Sucedió el sábado, en la primera rueda, en el torneo pasado...como de costumbre.
Esta vez la academia lo madrugó aprovechando un error garrafal de la zaga atigrada en el primer minuto de juego y lo liquidó con una obra maestra del uruguayo Ferreira, su valor de mayor jerarquía, que le dio brillo al triunfo con una tijera espectacular que sepultó las aspiraciones atigradas.
En realidad, Bolívar se da modos para domar al Tigre, que en la previa siempre se muestra peligroso. Pero de una u otra forma, con destellos de calidad y un alto aprovechamiento de los yerros ajenos, disimula su deficiente juego colectivo y lo liquida.
A The Strongest no le alcanza con la voluntad de Nelvin Soliz (hoy su jugador más destacado), el esfuerzo de Escobar y la veteranía de Reyes. Es que defiende mal y carece de delanteros que pesen en el área contraria.
Bolívar demostró una vez más que está por encima de The Strongest, por eso su paternidad va en aumento. Los números reflejan esa realidad: de los 180 clásicos que llevan disputados en la Liga, Bolívar ganó 77, The Strongest 43 y empataron 60.

jueves, 27 de octubre de 2011

ENTRADA DE PUEBLO

Aurora empezó bien y terminó de la peor manera la Copa Sudamericana. No le alcanzó con el entusiasmo y le dijo adiós al torneo como casi siempre lo hacen los representativos bolivianos, vapuleados.
Vasco da Gama fue el verdugo implacable del cuadro cochabambino. Aprovechó todas las flaquezas defensivas de su rival y algunos destellos de calidad de sus jugadores para conseguir una goleada con marcador inusual (8-3) que le otorgó el pase a cuartos.
El equipo del Pueblo intentó jugar sin complejos, pelear el partido lejos de su área y no perder de vista el arco contrario. Lo consiguió por momentos, hasta llegó a sorprender con el empate transitorio en los primeros veinte minutos, pero sus defectos pudieron más que sus virtudes.
Vasco no es un gran equipo ni tiene el estilo sutil de los grandes cuadros brasileños, es torpe en sus desplazamientos y defiende mal, sin embargo, cada vez que se lo propuso llegó al gol y ganó con facilidad, obteniendo la suficiente diferencia para seguir en carrera.
La expulsión de Gonzalo Galindo inició la debacle de los celestes, tras la igualdad lograda por Andaveris. Alecsandro puso al frente al Vasco nuevamente con dos goles y todo fue diferente de ahí en más.
Aurora se expuso como el guerrero que sale al encuentro de un adversario superior, sin protección alguna, con el riesgo de morir acribillado. Y así le fue. Trató de mantenerse de pie hasta el final, apelando a su orgullo y acabó de rodillas, destruido.

martes, 25 de octubre de 2011

CON B DE BOLIVIANO

El Nacional B boliviano sigue su marcha a paso de tortuga y con más defectos que virtudes. Recién llegó a su fin la primera rueda, con algunas sorpresas y una paridad que le permite mantener cierto interés, aunque sin generar demasiada expectativa. 
Wilstermann, Destroyers, favoritos a priori, no la tienen fácil. Se encontraron dos desconocidos como Flamengo de Sucre y Petrolero de Yacuiba, el tarijeño García Ágreda, y otros con mayor tradición como Universidad de Santa Cruz y Enrique Happ, que les complicaron la primera rueda.
Wilster encabeza la serie B (11 puntos), seguido de cerca por Enrique Happ (10) y la U cruceña (9), en tanto que Destroyers comparte con Petrolero el segundo lugar en la serie A (10), que lidera Flamengo (11).
Los dos primeros de cada serie clasificarán a un cuadrangular que definirá quién asciende directamente a la Liga y los dos que disputarán el ascenso indirecto.
Algunos observan con razón la lentitud con que se desarrolla el certamen. La primera rueda duró tres meses, generando un adormecimiento en la afición y un mayor costo económico para los clubes. 
El público aún no responde como se esperaba. Llama la atención que el popular Wilstermann no convoque a su masiva hinchada y que Destroyers, pese al apoyo periodístico que tiene, tampoco cuente con un buen respaldo de los aficionados.
Habrá que someterlo a una evaluación en algún momento para perfeccionar la idea y corregir algunos errores para que la segunda versión sea mejor que la anterior y así sucesivamente. Sin embargo la sola iniciativa para empezar a cambiar vale la pena.
Un ejemplo. El Nacional B de Argentina que hoy es un éxito, no solo por la presencia de River Plate, fue mejorando de a poco. Se potenciaron los clubes, mejoraron los campos de juego y mejoró el nivel futbolístico, a tal punto que hoy los clubes de primera división se refuerzan con los de segunda, algo que no acontecía hace unos años, y aquellos que ascienden, juegan bien, se mantienen en la categoría y dan pelea.

lunes, 24 de octubre de 2011

EL EXORCISTA

Blooming aprovechó su visita a Guabirá para sacarse el diablo del cuerpo. Fue una especie de exorcismo para un equipo que no podía con su alma, como si estuviese aquejado por maleficios que le impedían encontrar la paz y el rumbo correcto.
Empujado por el propio Diablo rojo hacia un abismo futbolístico que parecía sin retorno, salió a La Caldera montereña dispuesto a sacarse del cuerpo los males, naturales o sobrenaturales, vaya uno a saber, que lo tenían (¿lo tienen?) como está, al borde del infierno.
No era un día fácil. Blooming no solo estaba aquejado por el mal momento de muchos jugadores, las falencias técnicas, los desaciertos tácticos, las flaquezas defensivas y la falta de gol. 
Por si fuera poco, también estaba presionado por las amenazas de un grupo que confunde el rol del hincha que apoya incondicionalmente con el de un ser violento que exige con prepotencia. 
En esa una situación límite, donde no cabía otra cosa que vencer porque el empate no servía de mucho, la academia consiguió escaparle, por lo menos momentáneamente, a esa especie de infierno.
Encomendado al argentino Boyero, su salvador en los momentos difíciles, pero que algunos ingratos creen con el ciclo cumplido, encaminó el vital triunfo que aseguró el colombiano Valdez con un tremendo cañonazo.
Segundo triunfo en siete encuentros y la posibilidad de mantenerse cerca del resto de los equipos de la serie A, con la chance de seguir disputando un lugar en la próxima fase.
Al diablo con los malos espíritus. Sin embargo, más vale que se encomiende a Dios porque el futuro aún es sombrío.

LOS GRANDES TAMBIÉN SUFREN

Bolívar y The Strongest empezaron a sufrir por sus deficiencias futbolísticas, sumaron un par de sinsabores en la semana y ahora tendrán que ganar un par de partidos para estar tranquilos.
Además, ambos demostraron que son tan vulnerables como cualquiera en este fútbol boliviano marcado por la irregularidad, en el que todo puede cambiar de una semana  a la otra, como ocurrió en esta oportunidad.
Bolívar tropezó dos veces de local. Le había empatado, injustamente, a Real Potosí entre semana, dilapidando la chance de asumir el liderazgo de la serie A, y el sábado perdió con Universitario, otro rival directo en la clasificación, que con su sorpresivo triunfo lo superó en la tabla.
Todo lo bueno que había mostrado Bolívar en el clásico paceño de la primera rueda terminó siendo un espejismo. La academia volvió a ser el equipo frágil, sin norte definido, que depende de la inspiración goleadora del uruguayo Ferreira.
The Strongest no pudo en días pasados con Nacional en Potosí, perdió por sus yerros defensivos, y ayer no pudo en el Hernando Siles con La Paz Fútbol Club, que le complicó la tarde y estuvo a punto de derrotarlo.
El Tigre, al igual que su rival de siempre, flaquea en todas sus líneas. Esta vez lo salvó la vitalidad de Nelvin Soliz, convertido en su mejor jugador.
La Paz FC, por su parte, ratificó la levantada evidenciada ante Real Mamoré, jugó bien, pudo ganar, convirtió un par de golazos y mantiene posibilidades de clasificación.

jueves, 20 de octubre de 2011

UNA VERGÜENZA

Aurora y Oriente pudieron ser protagonistas de un lindo partido y terminaron brindando un espectáculo lamentable, con cinco expulsados, y la victoria de los albiverdes en un segundo plano.
El mal comportamiento de los jugadores de Aurora, su intolerancia e irascibilidad, potenciado por el mal ejemplo de su entrenador, ante los fallos arbitrales, cambió el rumbo de un encuentro que prometía.
Sin embargo, el árbitro Everth Cuéllar fue considerado el culpable de todo. Dirigió bien el primer tiempo, actuando con determinación cuando correspondía, como en las expulsiones de Andaveris, Diomedes Peña y la de Julio Baldivieso.
Nervioso y desconcentrado, seguramente producto de la presión que recibía de todos lados, terminó perdiendo el control del partido en el segundo tiempo. 
Se equivocó al expulsar a Roberto Galindo por sacarse la camiseta (ameritaba amarilla), aunque para algunos la polera roja era una provocación a los auroristas por ser el color de su archirrival Wilstermann.
Además de un mal partido, con pasajes vergonzosos, hubo que soportar los constantes elogios del relator sobre la forma de ser de Baldivieso y los puntos de vista lejanos a la realidad de un ex jugador devenido en comentarista. 
"El es así, frontal", decía el relator justificando indirectamente que le diga "pirata" a su colega Ramaccioti, que corra enloquecido y descargue su furia contra el árbitro, y declare que todo está armado por los dirigentes de la Liga y la Federación para que Aurora pierda porque no lo tienen simpatía.
"El árbitro no tiene personalidad", señaló en determinado momento el comentarista después que el árbitro expulsara a Andaveris y Peña por haberlo insultado (se vio claramente en las imágenes de la televisión), cuando en realidad no le tembló el pulso al mostrar la tarjeta roja pese a que eran del cuadro local.
Hoy leo en un diario del interior que Cuéllar pecó por "exceso de autoridad", cuando en realidad hizo lo que manda la regla, expulsar a quien le falta el respeto al árbitro. Más bien creo que se quedó corto, ya que debió mostrarle la tarjeta a uno de los Zenteno, que entre otras cosas le dijo "cagón", de acuerdo a lo visto por tv.
El árbitro cometió errores, pero los grandes culpables del grotesco espectáculo fueron otros.

miércoles, 19 de octubre de 2011

EMPATE AGRIDULCE

A Guabirá y Universitario el empate les dejó el mismo sabor, algo agridulce, tomando en cuenta ciertos aspectos del partido.
El resultado acabó siendo positivo por un lado y negativo por otro, para ambos equipos, que necesitaban los puntos para acercarse a la clasificación. Incluso para Blooming, un tercero en discordia que había igualado el día antes con San José.
Para Guabirá, no fue muy buena la igualdad si se toma en cuenta que era local, pero si se repara en que estaba perdiendo y acabó rescatando un punto de los tres que se le estaban escabullendo, entonces puede darse por satisfecho.
Para Universitario, el empate tiene sabor amargo porque dejó escapar el triunfo pese a estar en ventaja dos veces, sin embargo, seguramente la sensación será distinta si se hace hincapié en que lo logró de visitante.
¿Qué pito toca Blooming en esta historia? Ninguno se le alejó demasiado ni aseguró un lugar en la próxima fase del Apertura. Por lo tanto, aún tiene posibilidades de estar entre los cuatro finalistas.
Ah! Lo de Guabirá es para destacar también porque no cobran casi nunca, pero suman seguido.