lunes, 27 de octubre de 2008

CON NERVIO, TESÓN Y TENSIÓN

Blooming dio el primer paso en la búsqueda de un nuevo título, el quinto de historia, al imponerse a Aurora en el primero de los encuentros por la final del torneo Clausura.
Con el apoyo de su gente, que llenó el estadio Tahuichi Aguilera, y el esfuerzo de sus jugadores logró la victoria que le permite ir a Cochabamba, este miércoles, con la tranquilidad de que el empate le sirve para ser campeón y que además tiene la chance de un partido más en campo neutral, que se jugaría en Sucre o Trinidad.
Blooming se había puesto la vara muy alta a la hora de las exigencias futboleras al vapulear a La Paz FC en una noche memorable, por eso el triunfo de ayer dio la impresión de no tener brillo y de haber superado con lo justo el escollo cochabambino.
Sin embargo, partidos son partidos, diferentes unos de otros, mucho más si tenemos en cuenta la responsabilidad de una final, que termina generando un ambiente especial y una sensación también especial, en el futbolista. Encuentros lindos para jugarlos y entrar en la historia, pero generadores de cuantiosas cantidades de adrenalina que pueden tanto ayudar como perjudicar si uno se deja llevar por la emoción.
Por eso hubo nervio, tesón y tensión, y Blooming aprobó el examen con merecimientos pero sin nota brillante. Al fin al cabo, las finales hay que ganarlas. Esa es la meta principal, después, si se juega bien, mejor.
A Blooming le queda el segundo tiempo. De acuerdo a lo visto, tiene equipo y ventaja suficientes como para salir adelante.

viernes, 24 de octubre de 2008

CERRADO POR VACACIONES


Los hinchas de Blooming no se cambian por nadie en este momento. Ayer disfrutaron al máximo el festival de goles frente a La Paz FC y el pase a la final del torneo Clausura, y aguardan con ilusión y expectativa la definición del título con Aurora.
Disfrutan y no se olvidan de sus rivales de siempre, los de Oriente Petrolero. Ayer, en la tribuna en la que habitualmente se ubica la "barra brava" albiverde, apareció una larga pancarta blanca en la que se leía, en letras verdes, lo siguiente: CERRADO POR VACACIONES. Clara alusión a Oriente que al haber sido eliminado del Clausura tiene que esperar la disputa de los Play Off, el próximo mes.
También hubo cánticos dedicados a los orientistas cuando el triunfo se consumaba y la goleada se encaminaba. Es el folclore del fútbol, con ocurrencia y sin violencia, como debe ser. Hoy le toca a Blooming disfrutar, como en su momento le tocó a Oriente.

QUINTEROS, MARCA REGISTRADA

Los resultados están a la vista. Blooming está donde está por el buen trabajo de Gustavo Quinteros y sus colaboradores. La apuesta realizada por Pimpo Bendeck, el mandamás de la Academia, fue un acierto total, porque con él encontró orden, disciplina, seriedad, un equipo estable con perfil definido, protagonismo, y éxitos.
Quinteros le dio a los otrora "millonarios" el título del 2005, la Copa Aerosur, participaciones en la Copa Libertadores de América y la Copa Sudamericana, y también una hegemonía en los clásicos con Oriente Petrolero, algo que los hinchas valoran muchísimo.
La hinchada le reconoce los méritos al argentino-boliviano y se lo hace saber siempre, en las buenas y en las malas, despidiéndolo de los partidos coreando su apellido. Ayer, tras la goleada a La Paz FC ocurrió esto.
Blooming podrá lograr su quinto título, o no, sin embargo está ahí, disputando la final, como gran protagonista, tal como se lo pide su gente, exponiendo buen fútbol, demostrando el compromiso que exige el desafío. Y un buen porcentaje del mérito, lo tiene Quinteros.

BLOOMING DIJO ¡PRESENTE!

Blooming puso lo que tenía que poner y es finalista. Con buen fútbol, mucha actitud y contundencia, se anotó en la final y definirá con Aurora el título del torneo Clausura, que otorga un puesto en la Copa Libertadores al campeón y un lugar en la Sudamericana al segundo.
Apuntalado por el entusiasmo de poco más de quince mil hinchas que acabaron con las entradas que se habían puesto a la a venta, Blooming fue superior de principio a fin. No le dio respiro a La Paz Fútbol Club, que al comienzo intentó jugar lejos de su arco, lo ahogó de entrada, presionando en todos los sectores, y atacándolo con insistencia por el centro y los costados.
El argentino Boyero, el mejor de la Academia en el primer tiempo, aportó su cuota goleadora y abrió el camino del triunfo, aplacando un poco la tensión y la ansiedad que embargaba a la parcialidad celeste. Al comienzo de la segunda etapa, Boyero salió por un dolor en el tobillo que lo aleja de las finales.
El otro ariete, Carlos Saucedo, hizo lo suyo, brindando mayor tranquilidad con el segundo tanto antes del descanso. Con dos goles en la alforja y el arco en cero, Blooming había hecho el gran negocio del primer tiempo.
Blooming perdió a Boyero al iniciarse el complemento y lo sintió durante veinte minutos, en los cuales La Paz intentó recomponer sus líneas e ir por el descuento. A Sabja, el reemplazante del lungo atacante, le costaba entrar en el partido, sintonizar la misma onda de sus compañeros, y se notaba. Sin embargo, la Academia se rehízo en el momento justo.
En ese momento apareció en gran dimensión el brasileño Luiz Carlos Vieira. El volante había tenido un buen primer tiempo, pero en el segundo, y con la salida de Boyero, su figura creció. Jugó un poco más adelantado, ayudó a tener la pelota, hizo expulsar a un rival (al Cucharón Olivares) con picardía futbolera y anotó el tercer tanto en instante de descontrol de los paceños a raíz de la expulsión de... Olivares.
Golpeado por los rivales, amonestado, cansado y cerca de recibir la tarjeta roja, Viera dejó la cancha con la amargura de no poder jugar la primera final por haber acumulado cinco tarjetas amarillas. Su lugar lo ocupó Gualberto Mojica, quien ayudó a ponerle música a la fiesta celeste con dos grandes jugadas que terminaron en sendos golazos, de Sabja y uno suyo.
Así llegó Blooming a la final. Diciendo ¡presente! en voz alta.

jueves, 23 de octubre de 2008

EL EQUIPO DEL PUEBLO


Aurora le hizo honor a su apodo ayer, al llenar el estadio Félix Capriles. El "equipo del pueblo" le arrebató el protagonismo a Wilstermann y mostró su poder de convocatoria en una de las jornadas más importantes de su historia . Treinta y cinco mil personas lo alentaron y disfrutaron del triunfo ante Real Potosí, que le dio el pase a la final del torneo Clausura.
El popular cuadro cochabambino, fundado el 27 de mayo de 1935, con camiseta color celeste y pantalón corto blanco, se impuso con goles de los argentinos Leonforte y Bongianni, y consiguió lo que parecía un exceso de entusiasmo de su entrenador Julio César Baldivieso, cuando, al hacerse cargo como jugador-técnico, manifestaba que su equipo estaba para pelear el título.
Baldivieso respondió a la confianza de los dirigentes, que arriesgaron mucho designando a alguien sin ninguna experiencia como director técnico, y logró algo inédito en nuestro fútbol: dejar atrás el fantasma del descenso y estar a un paso de ser campeón en una misma temporada.
Aurora es un equipo simple, entusiasta, rebosante de optimismo, que se hizo fuerte de local y complicado de visitante (a punta de ganas), que tiene en el golero Dulcich a su gran figura, apuntalado por la experiencia de Leonforte y Viviani, la entrega de Zenteno y Sánchez, la habilidad de Bongioanni y la vitalidad de Fernández y Castellón en ataque.
Lo mejor de Aurora en sus setenta y tres años de vida, fue un segundo lugar en los nacionales de 1961 y 1964. El equipo celeste participó una sola vez en la Copa Libertadores de América, fue en el 64, por decisión arbitraria de la Federación Boliviana de Fútbol. En 1963 no hubo certamen nacional por la realización de CampeonatoSudamericano en el país, y la FBF invitó a Aurora para que represente a Bolivia en el importante torneo de clubes, en el que se midió con Nacional de Uruguay y Cerro Porteño de Paraguay.
Aurora está ante la gran oportunidad de su historia. Puede ser campeón y lograr que, por fin, Cochabamba cambie los trapos rojos (de Wilstermann) por los celestes.

lunes, 20 de octubre de 2008

VENTAJA RELATIVA

La Paz Fútbol Club y Aurora partirán con ventaja en las revanchas. Ventaja relativa, es cierto, pero ventaja al fin. La relatividad de los resultados tiene que ver con que, en el caso de paceños y cochabambinos, perdiendo por marcadores ajustados, pueden quedar eliminados.
Si Blooming vence 1-0 se transformará en uno de los finalistas. Para los celestes será fundamental que no les conviertan goles y anotar por lo menos uno. Si La Paz consigue hacerlos, obligará a Blooming a ganar por dos de diferencia, debido al plus del tanto de visitante.
Si Blooming gana 2-1, se definirá por penales. Cualquier otro resultado favorable a la Academia por un gol, favorece a los paceños, además del empate, por supuesto.
El equipo de Gustavo Quinteros volvió tranquilo y conforme pese a perder en el Hernando Siles, confiado en sus fuerzas. Depende de sí mismo, es verdad, pero también dependerá de su tranquilidad (para soportar la presión en situaciones adversas) y contundencia (aprovechar situaciones para liquidar el partido).
Aurora volvió con el empate en el bolsillo, por lo tanto puede ser finalista igualando sin goles o ganando por cualquier resultado. El riesgo es que también puede quedar eliminado si Real Potosí se impone por cualquier marcador.
El 1-1, como el que se dio en la Villa Imperial, obligará a la definición por penales, pero cualquier empate por más de un gol, favorecerá a los potosinos.

TODO POR DEFINIRSE

Ninguno de los locales pudo sacar una ventaja importante como para asegurarse un lugar en la final del torneo Clausura. El triunfo de La Paz sobre Blooming por 2-1 y mucho menos el empate de Real Potosí con Aurora (1-1) en la Villa Imperial les permite ilusionarse con miras a las revanchas que se jugarán este miércoles y jueves.
Para los paceños, la victoria fue un gran logro si tenemos en cuenta que no jugó un buen partido frente a un Blooming que dio la impresión de especular con un resultado decoroso y remontable antes que buscar una victoria.
No se notó demasiado el período de aclimatación, durante diez días, realizado en Cochabamba pensando en este partido. Reguló sus fuerzas de entrada, hizo tiempo cuando pudo y se conformó con la derrota en el último cuarto de hora.
Blooming se mostró mejor colectivamente que La Paz, sin embargo, no tuvo la determinación de buscar el triunfo pese a que estaba en condiciones de asegurarse media clasificación porque era un poco más que su rival. ¿Por qué perdió? Porque dio ventajas defensivas, especialmente en el sector izquierdo, donde Morales no pudo afirmarse nunca, y por el infortunio del argentino López, de floja tarea, que quiso despejar de "palomita" un centro y metió la pelota en su arco.
En Potosí, el dueño de casa, en una tarde de intermitencias futbolísticas, contó con muchas situaciones de gol, pero se encontró con una muralla defensiva, el golero argentino Dulcich, que salvó en innumerables ocasiones a Aurora.

miércoles, 15 de octubre de 2008

LA ALEGRIA DURO POCO

La Selección boliviana no pudo redondear una semana feliz. Empezó muy bien, superando con claridad a Perú en el estadio Hernando Siles. Sin embargo, la alegría duró poco, porque horas más tarde cedió dos puntos como local al empatar con Uruguay. De estar cerca de meterse en la zona del repechaje, quedó nuevamente con el panorama en contra.
Bolivia mejoró futbolisticamente en los últimos partidos, mostró orden, tuvo una actitud positiva, recuperó a sus goleadores, y algunos que forman parte del recambio, respondieron favorablemente. Por eso hubo elogios por el primer tiempo en la derrota con Ecuador, en el histórico empate frente a Brasil, en el triunfo sobre Perú y la primera parte con Uruguay.
El problema del equipo boliviano es que no consigue mantener su solidez durante todo el encuentro. Con Ecuador decayó totalmente en la segunda parte y perdió, con Perú desmejoró en el complemente, pero Perú es tan débil en este momento que no supo aprovechar las ventajas que le otorgaron, en cambio Uruguay sí lo hizo.
Lo de Brasil fue una excepción, además Bolivia enfrentó a un equipo brasileño en su peor momento. Hoy el scratch es otra cosa, recuperó su poder de definición y no perdona.
La realidad es que Bolivia sigue siendo débil, continúa vulnerable y carece de inteligencia para darse cuenta lo que el partido le exige en determinado momento. Por ejemplo, el martes, si ingresó Abreu es porque Uruguay va a a jugar al "ollazo", por lo tanto había que tener cuidado con eso. Quién le amargó la vida? Abreu.
Hoy como ayer, a los rivales no les es necesario jugar bien para sacarle puntos.