jueves, 28 de julio de 2011

DE BAJO VUELO

Arrancó la versión invernal de la Copa AeroSur con un clásico paceño mediocre, en el que The Strongest que acertó al comienzo y festejó al final.
El equipo atigrado tuvo mejores intenciones a la hora de jugar, intentando asociarse para tratar de imponer condiciones, lo logró pocas veces, pero aún así, terminó dejando una mejor imagen en el estadio Félix Capriles.
Por momentos corrió mucho y pensó poco, le faltó un poco de pausa y menos aceleración, para de esa manera darle un mejor destino a la pelota. Cuando aplicó la fórmula de pausa y pase sin mucho apuro, llegó el buen gol de Chumacero que valió el triunfo.
Bolívar, por su parte, conservó la imagen de campeón deslucido que no consigue sacarse de encima, a raíz del excesivo individualismo de algunos de sus jugadores y la insistencia de pelotazos divididos.
Se entiende la falta de rodaje, sin embargo, lo que cuesta aceptar es la tendencia al "ponchazo", que deriva en una falta de pulcritud. Pareciera que al cuadro celeste le afecta una especie de libertinaje futbolístico que termina generando un caos. El problema es de concepto y tiene que ver, al parecer, con los gustos del entrenador.
Ambos equipos tuvieron debutantes. Ninguno pudo pasar el examen. En Bolívar, a Castillo le falta fútbol y al colombiano Córdoba habrá que verlo de nuevo. Tiene buen porte, es rápido pero un tanto individualista.
En The Strongest, el chileno Chamagol González sufrió la falta de asistencia, aunque también se lo notó que le faltan partidos, y Escobar estuvo lejos del jugador peligroso de otras épocas. También habrá que esperarlo un poco.
Entre otras cosas negativas, la tendencia al juego brusco de Leonel Reyes, que recibió la tarjeta roja por un codazo alevoso a Lorgio Álvarez, y la mala intención de Flores, que debió ser expulsado por una acción similar en el primer tiempo, y no lo fue por la actitud contemplativa del árbitro Orozco, de deficiente labor.
Que la revancha tenga más altura, ya que esta vez, los paceños volaron bastante bajo.

VALEN UN PERÚ

La buena actuación de seleccionado peruano en la Copa América causó satisfacción en su país y dio lugar a ocurrencias como ponerle la foto de los considerados artífices del éxito incaico a billetes de diferente valor.
El rostro del director técnico técnico Sergio Markarián, el goleador Paolo Guerrero y  el destacado lateral volante Juan Vargas, aparece en billetes de 200, 100 y 50 soles.
Perú, que quedó en el tercer lugar tras golear Venezuela, venía de una serie de fracasos y hacía catorce años que no llegaba a semifinales.
Tiene dos títulos en su historial de Copa América, logrados en 1939 y 1975.





* Ilustraciones tomadas de kokocusco.blogspot.com/

lunes, 25 de julio de 2011

EL MAESTRO LLAMÓ A CLASES

El Maestro Óscar Washington Tabárez dio una lección de mesura y sentido común en la conferencia de prensa tras la consagración del seleccuionado de Uruguay.
En lugar de hablar de tácticas y estrategias, se refirió a cosas que tienen que ver con comportamientos, transmisión de valores y organización. 
Explicó que el buen momento que atraviesa el fútbol uruguayo se debe a la institucionalizacion de un proceso de selecciones, al trabajo en juveniles y generando en los jugadores una adhesión a la selección charrúa.
"En el complejo celeste, que es un orgullo nuestro, hay un corredor con unos posters que son todos del mismo color, el mismo formato, todos en blanco y negro, y cada poster ejemplifica un hecho en el que Uruguay fue primero en el mundo... (un dirigente uruguayo) creador de la CSF; ganador de la primera Copa América, inventor de la vuelta olímpica, dos veces campeón mundial, primer campeón sudamericano juvenil. Todo muchacho que llega al complejo pasa por ese corredor y ahí vamos formando una adhesión y un sentimiento hacia la selección que, por suerte, la vemos en toda selección juvenil que sale a competir, más allá de si juega bien o mal, que nos guste...".
Asimismo, indicó que se cambió la manera pensar, en darse cuenta que no siempre se puede ser campeón. "Por mucho tiempo mucha gente nos hizo creer que para Uruguay salir segundo era una afrenta, que éramos más hombres por haber nacido en determinado lado del río, todas cosas que cuando el futbolista iba a competir se encontraba que no tenían ningún sentido y no los ayudaba para nada". 
Tabárez, que asumió hace cinco años como entrenador del seleccionado uruguayo, rescata el hecho de que en su país se ha logrado "una profesionalización, pero no en el aspecto  económico, sino en la seriedad con que se debe trabajar, respetar los ciclos, las planificaciones; en ser modernos en eso, hay mucho acceso a la información, y nosotros trabajamos como una selección moderna, hacemos estudios y a veces sirven...por ejemplo, para ir al Mundial, los puntos fundamentales los ganamos en la altura, empatamos en La Paz, ganamos en Quito, cosas que eran o son muy difíciles, pero hay respaldo por la manera de trabajar". 
Como buen docente, destaca la importancia del comportamiento en la cancha, en el fair play, premio que, generosamente, recayó en sus dirigidos. "Me reconforta mucho porque nosotros trabajamos mucho, hacemos mucha prédica. No es necesario ganar el premio Fair Play, pero creo que hay que comportarse bien y no dejarse llevar por la impotencia, la desesperación a veces genera ese tipo de reacciones".
Agregó que "en la charla del entretiempo, la charla fue esa. Hicimos muchos foules y nos dieron tres amarillas. Nos olvidamos que estábamos jugando contra Paraguay, no contra nadie más. Nos podemos equivocar pero tratamos de dejar una imagen de corrección. Que tiene mucho que ver con el 'feeling' sobre todo de la gente joven con estos jugadores".
Tabárez tiene como una premisa "no decirle jamás a un futbolista lo que debe hacer, sino mostrarle cómo deben ser las cosas, tratando a todos por igual, esto no es un club de amigos, es una selección nacional".

domingo, 24 de julio de 2011

URUGUAY MANDA EN AMÉRICA

Uruguay volvió por sus fueros. Se consagró campeón de la Copa América y se convirtió en el país que más veces ganó el torneo sudamericano, con quince títulos, exponiendo lo que pocos tuvieron: sentido de equipo.
Derrotó en la final con claridad y merecimientos a un deslucido seleccionado de Paraguay que fue su antítesis, ya que llegó a esta instancia con una gran dosis de fortuna y muy poco fútbol.
Uruguay no fue un dechado de virtudes futbolísticas en un principio, le costó encontrarse con su juego, sin embargo, fue mejorando partido tras partido, y un base a una idea clara, simple, con sentido práctico y un notable espíritu solidario, fue avanzando hasta llegar a la final.
Clasificó con ciertas dificultades, luego dio el batacazo eliminando al anfitrión Argentina, mediante penales, en un encuentro en el que mostró su fortaleza anímica y futbolística, después dejó en el camino a Perú y se ganó un lugar en la final.
Curiosamente, una variante obligada en el inicio del certamen por la lesión de Cavani lo ayudó a crecer en solidez. La inclusión de un volante en lugar del atacante celeste, le cambió el dibujo táctico y le aportó mayor presencia. Forlán dejó de ser una especie de enlace y se acercó más a Luis Suárez, el jugador más importante por movilidad y efectividad.
Hoy, Uruguay fue siempre más que Paraguay cuando asumió la iniciativa en el partido. En determinado momento equivocó el camino, porque especuló con la ventaja mínima, cedió terreno, entró en el juego brusco y estuvo a punto de quedarse con uno menos. Pero volvió a tiempo a lo que le convenía y ganó con comodidad.
Uruguay terminó siendo más que el resto porque contó con un arquero sólido, una defensa firme, un mediocampo batallador y un par de delanteros que aparecieron en el momento oportuno. Salud, campeón.




miércoles, 20 de julio de 2011

ALTO, FLACO...

Alejandro Delorte es el nuevo refuerzo de Oriente Petrolero. Los dirigentes refineros lo trajeron con la esperanza de cubrir una plaza que quedó vacante hace un tiempo, la del delantero de área, con presencia en la zona de definición, y, ante todo, goleador.
Pero, ¿Delorte réune las características del atacante que querían los albiverdes? Es un jugador alto, mide casi dos metros (1.99 mts, para ser exactos); es flaco, tiene experiencia (34 años), jugó en Argentina (Olimpo, Gimnasia y esgrima de La Plata y Argentinos Juniors), Uruguay (Peñarol), Italia (Brescia, serie B), Grecia (Aris Salonica) y Venezuela (Deportivo Táchira); sin embargo, tiene pocos goles en su haber: 57 en 239 partidos.
Pese a no ser un jugador de gran efectividad, destacó en Olimpo y pasó por varios equipos. Es un delantero  zurdo, que baja a buscar la pelota y de buen dominio. No es un gran cabeceador, pero es difícil de controlar en las pelotas detenidas por su estatura. La velocidad no es su fuerte, aunque tampoco es lento.
Es un atacante interesante, que puede dar buenos dividendos si en Oriente saben explotar sus cualidades futbolísticas.

domingo, 17 de julio de 2011

SE MIRA Y NO SE TOCA

Argentina quedó en el camino, por lo tanto no podrá conquistar por decimoquinta vez la Copa América. Asimismo, no consiguió poner fin a su sequía de éxitos que se alargó a dieciocho años. El último logro se remonta a 1993, cuando se consagró en Ecuador.
Uruguay, en cambio, sí tiene la posibilidad de romper la paridad rioplatense de catorce títulos cada uno, como pudo desequilibrar la estadística, sumando un triunfo más a su haber en los duelos de este clásico sudamericano. 
Los charrúas, que aguantaron con uno menos buena parte del encuentro y no bajaron la guardia en ningún momento pese a la presión de los argentinos, suman ahora catorce triunfos contra trece de los albicelestes, gracias a su victoria por penales.
Argentina cuenta con una constelación de estrellas, con Lionel Messi como la más grande y luminosa de ellas, sin embargo no pudo imponer su calidad porque no contó con un equipo que potencie a sus individualidades, quedando a expensas de lo que pudiesen hacer sus solistas.
Caso raro el de los argentinos. Tienen a los mejores jugadores del continente, especialmente de mediocampo hacia adelante, pero no eligen al entrenador más destacado para que dirija a su seleccionado.
En otras épocas, era el entrenador del momento quien se hacía cargo del equipo albiceleste, al parecer, ahora no importan la trayectoria ni los méritos para dirigir a los anfitriones de la Copa América, y está pagando un precio alto por ello.
Uruguay, con su espíritu guerrero, se encargó de poner fin a la campaña de Argentina, que arrancó como gran candidato del torneo y terminó eliminada antes de tiempo a pesar de la categoría y el esfuerzo de Messi.
Otra vez, como desde hace un tiempo, para Argentina, la copa, se mira y no se toca.

sábado, 16 de julio de 2011

COSAS DEL FÚTBOL

En el fútbol no hay términos medios. Cuando a un equipo le va mal, por lo general, no hay piedad a la hora de las críticas. Y cuando las cosas salen bien, todo lo contrario. Ni qué se diga cuando se trata del seleccionado nacional.
El hincha se ubica en los extremos. En la derrota o fracaso, como la decepción los inunda, les nubla la razón y aplican todo el rigor a la hora de la crítica. No se aceptan argumentos ni razones.
Cuando se pierde, pareciera que todo es malo y nada es bueno, aunque no siempre es así.
En los momentos de éxito, así sea de manera inesperada, pasan de la desesperanza a la euforia, del pesimismo al exitismo, de la desilusión a la esperanza desmedida, casi sin límites. Se olvidan de lo que somos, despegan los pies de la tierra y sueñan hasta que la realidad los despierta, por lo general, con un duro golpe.
Saco a relucir el tema a raíz de un descomedido comentario de un lector del blog a un post anterior relacionado con lo que, para mí, dejó como saldo la participación boliviana en la Copa América.
Cuando uno no cae en el facilismo de hacer leña del árbol caído y trata de no dejarse llevar por las emociones, algunos creen que falta rigor en la crítica, que es un servil de la estructura dirigencial considerada culpable de los fracasos, que forma parte de lo que consideran un periodismo mediocre.
Nada más alejado de la realidad. Creo que justamente la mediocridad es la que lleva a actuar a ciertos individuos como un eufórico personaje de tribuna, como un inquisidor que se cree dueño de la verdad, exitista, oportunista, difamador, en lugar de hacerlo como un analista serio y honesto, que separa la paja del trigo.
Los que leen este blog y conocen mi trayectoria periodística, saben de lo que hablo. Me podré equivocar muchas veces, ya que nadie es dueño de la verdad, pero mi hosnestidad está a la vista.

martes, 12 de julio de 2011

LA BASE ESTÁ

Si los equipos se arman de atrás para adelante, como sostienen muchos entrenadores, Bolivia tiene por donde empezar a edificar un nuevo equipo en esta etapa preparatoria para afrontar las eliminatorias del Mundial de Brasil 2014.
Es que si algo rescatable tuvo el seleccionado boliviano en la Copa América fue la zaga titular, tomando en cuenta también al arquero como parte de una estructura defensiva. 
Carlos Arias, Lorgio Álvarez, Ronald Raldes, Ronald Rivero y Luis Gutiérrez mostraron solidez y apuntalaron a un equipo que no cuenta con la misma firmeza en el mediocampo y sufre por su anemia ofensiva.
Arias aportó seguridad y serenidad. Se lo vio mucho más maduro. Además, en Israel lo obligaron a bajar varios kilos y eso le permite estar más ágil.
Álvarez recuperó la memoria como lateral, fue más marcador, algo que había perdido en los últimos años. Le sienta mejor el lateral derecho que el izquierdo, aunque haya jugado mucho tiempo por esa banda, por cuestión de perfil, ya que es diestro.
Raldes volvió a ser el zaguero firme de otras épocas. Su experiencia y solvencia ayudan a acomodar mejor la defensa, a ordenar al resto.
Rivero actuó con aplomo y orden. Rindió mucho más de lo que rinde en Bolívar, lo mismo que Lorgio Álvarez.
Gutiérrez fue el lateral fuerte y expeditivo de siempre. Hoy por hoy es más lateral que central. No quepa duda. Además, ¿cuánto tiempo jugó de defensor central en su equipo? Muy poco, casi nada.
La zaga no estuvo exenta de errores, es cierto, pero tuvo un desempeño más que aceptable en líneas generales, y puede mejorar con un poco más de trabajo y partidos de práctica.
El mediocampo es uno de los mayores problemas. Sus volantes de recuperación y obstrucción se desordenan mucho, les falta aplomo, se equivocan demasiado con la pelota. Les sobra voluntad pero carecen de prestancia en un sector vital del juego.
Los mediocampistas que realizan la tarea de ida y vuelta, cuando se opta por el dibujo de cuatro volantes, no imponen presencia, son muy "livianos", se desgastan rápido, por lo tanto terminan ayudando poco en la recuperación y aportando casi nada en ataque, convirtiendo el sector en una zona débil, demasiado frágil.
Asimismo, a la selección nacional le falta mayor agresividad y efectividad a la hora de encarar hacia el arco rival. Su ofensiva es casi nula porque ataca con poca gente, genera pocas situaciones de gol, el grado de aprovechamiento de las situaciones es muy bajo, los atacantes no son resolutivos, demoran mucho con la pelota en la zona de definición, y se tornan previsibles.
Por lo menos, así la vimos en esta Copa América, en el empate con Argentina y en las derrotas ante Costa Rica y Colombia.
Bolivia, entonces, tiene por donde empezar para afrontar las eliminatorias. La defensa está. Queda por encontrar el resto para contar con un equipo mucho más sólido. No será fácil porque valores no sobran. Sin embargo, algo es algo, peor es nada.