jueves, 12 de enero de 2017

ORIENTE CAMBIA DE PLAN

A Oriente Petrolero no le fue en el Torneo Apertura como pretendían dirigentes e hinchas albiverdes. El disgusto fue notorio, a tal punto que acabó con el ciclo de algunos de sus referentes futbolísticos. 
Por eso ahora la apuesta es distinta. La dirigencia decidió la continuidad del entrenador colombiano Wilson Gutiérrez y la renovación de su plantel. Un cambio radical en su política porque deja ir a jugadores de experiencia que eran considerados vitales para apuntar al título, los reemplaza con nuevos extranjeros y pretende darles más rodaje a algunos jugadores jóvenes.
Se fueron nada menos que Ronald Raldes y Gualberto Mojica, hasta hace poco referentes indiscutibles y hoy considerados valores prescindibles que acabaron marchándose por la puerta de atrás.
A ellos los siguieron los uruguayos Gonzalo Sena y Hugo Souza, y el colombiano Luis Mena, más los jóvenes Joel Bejarano y Gustavo Olguín.Ninguno de los extranjeros conformó plenamente. Sena, al principìo, con un par de goles en el clásico, luego se dedibujó. A Souza le jugaron en contra sus constantes lesiones. 
No todo acaba ahì. También podría dejar el club refinero Pedro Azogue, pretendido por Bolívar, dentro de una negociación que incluiría la llegada del juvenil volante Moisés Villarroel (18).
En cambio, se quedan el venezolano José Ali Meza, y los charrúas Maximiliano Freitas y Marcel Román, de aceptable rendimiento. La lista de foráneos se amplía a los zagueros Jhonny Mostacilla (colombiano) y Lenin Porozo (ecuatoriano), que llegan como refuerzos.
Perozo veine del Mushuc Runa y Mostacilla del Boyacá Chico.
La apuesta de los albiverdes se centraría también en los atacantes Mateo Zoch (18) y Deni Bejarano (24), de buen final en el torneo Apertura. Bejarano logró una seguidilla de goles que lo dejan bien posicionado de cara a la nueva temporada.
En el anterior torneo, a Oriente le faltó solidez defensiva y consistencia en el mediocampo. Esta vez tendrá que armar un nuevo equipo, lo cual lo convierte en una incógnita de cara a lo que se viene.