viernes, 21 de agosto de 2015

CUATRO DE COPAS

La Copa Sudamericana versión 2015 fue un nuevo fracaso para el fútbol boliviano que acumula sinsabores a granel.
La billetera gorda de Bolívar, el siempre exagerado optimismo de Oriente Petrolero, la pobreza franciscana de Real Potosí y las limitaciones de Aurora, sucumbieron ante equipos uruguayos y paraguayo de escasa jerarquía.

Bolívar no pudo con Defensor Sporting, que hizo la diferencia en Montevideo (3-0) y aguantó en La Paz con la premisa de que le convirtieran menos de esa cantidad para lograr el pase. Ni le interesó atacar. Esperó, sufrió, pero logró su objetivo (0-2) porque los paceños no tienen la contundencia que se necesita para aprovechar las ventajas que le otorga su localía.
Oriente fue superado por un histórico Nacional uruguayo que hoy es un equipo común y silvestre. Los albiverdes no hicieron pie en Santa Cruz y pagaron precio a su inestabilidad futbolística. Fueron goleados en casa (0-3) e igualaron en Uruguay (0-0) en un partido de mero compromiso .
Real Potosí tampoco pudo ante el desconocido Atlético Juventud de La Piedras, que utilizó la estrategia similar a la de Defensor, tras conseguir una ventaja importante de local (4-1), para perder por poco en la Villa Imperial (0-2) y avanzar. La debilidad potosina impidió el gol de la clasificación pese a que el rival jugó todo el complemento con diez jugadores.
Aurora se encontró con sus compromisos de Copa en el peor momento, disputando sus torneos de segunda categoría con la esperanza de volver a primera división. Fue presa fácil del Sportivo Luqueño de Paraguay, que le ganó 1-2 en Cochabamba y 5-1 en Asunción del Paraguay.
Los cuatro fracasaron a su modo. Acabaron siendo como el Cuatro de Copas de la baraja con la que se juega al truco y se lee el tarot.
Ah, el Cuatro de Copas en el truco es la carta que no vale nada, y cuando te toca en la lectura del tarot, vaya casualidad, significa que debes trazar "nuevas metas y busca nuevos caminos para alcanzarlas. Ahora es el momento de tomar riesgos ya que el precio del fracaso es mucho menor que el costo de no buscar el éxito".
A tenerlo en cuenta.