jueves, 15 de octubre de 2015

DÉBIL COMO SIEMPRE

Bolivia es fiel a sí misma, no cambia, lamentablemente. Otra vez mostró una magen deslucida y presenta un futuro desolador.
Sumó derrotas en sus dos primeras presentaciones en las eliminatorias, complicando mucho el panorama en esta carrera que tiene como meta el Mundial de Rusia 2018.
Los problemas que confrontó el seleccionado nacional con el controvertido Julio César Baldivieso al frente no permitían alentar muchas esperanzas, sin embargo, hay gente que cree que en el fútbol las cosas se dan por arte de magia y exigía por los menos una victoria en casa.
Bolivia hoy es el equipo peor preparado de Sudamérica. No juega partidos amistosos casi nunca, no cuenta con una renovación de jugadores desde hace tiempo y, a diferencia de otras selecciones, tampoco tiene futbolistas de jerarquía dentro y fuera del país.
El traspié ante Uruguay como local y caída frente a Ecuador de visitante no sorprenden por el panorama poco alentador con el que arrancó este proceso, debilitado a causa de renuncias y lesiones.
Bolivia chocó primero con el oficio y la inteligencia del equipo uruguayo en el estadio Hernando Siles, que hace tiempo dejó de ser el reducto inexpugnable para los visitantes. La voluntad no fue suficiente para sumar de local. Además, es muy difícil ganar cuando se cometen errores defensivos garrafales.
Contra Ecuador, la selección nacional tuvo un buen comportamiento defensivo, pero pobre en ataque. Controló a los jugadores más importantes del rival, hasta que uno de esos comunes errores defensivos posibilitaron el triunfo del local. No hubo la goleada que se presagiaba, pero sumó la segunda derrota al hilo ante un adversario superior.
Quedó en evidencia la diferencia de potencial que existe en estos momentos entre Bolivia y sus adversarios, tanto en el plano individual como colectivo.  
Mal comienzo, como casi siempre. En las dos últimas eliminatorias, Bolivia apenas logró un punto en cinco partidos. Hoy está en cero, pero recibirá a Venezuela en la próxima fecha.