viernes, 3 de febrero de 2017

EL RUGIDO DEL TIGRE

The Strongest alzó la voz y dijo presente en la Copa Libertadores de América, hoy rebautizada Conmebol Libertadores. Ganó por primera vez en Uruguay, a casi medio siglo de su primera visita a ese país, y en el mítico estadio Centenario.
Ayer escribió una página distinta en su historial copero, las historias tristes dejaron lugar a momentos alegres, gracias a su triunfo ante Montevideo Wanderers (2-0), en el marco de la llave 6 de la segunda fase del viejo certamen, que lo tiene como uno de sus animadores casi permanente desde hace mucho tiempo.
Hace 45 años visitaba por primera vez tierra charrúa el equipo atigrado y volvía con una de las peores derrotas de su larga vida. Peñarol le ganó 9-0 con un atacante argentino implacable, de apellido Castronovo, que le hizo cinco goles. Unos días antes, Nacional lo había derrotado por 5-0.
De aquella amargura a esta alegría que se hizo posible con un juego efectivo y solvente, acertando de entrada en el arco contrario en su primera llegada a fondo, controlando al rival con el aplomo de equipo experimentado y liquidando el pleito con autoridad.
El esfuerzo y vitalidad de Chumacero tuvieron su recompensa de entrada, al encontrar un rebote en el área uruguaya; y Alonso fue profeta en su tierra, pero con equipo ajeno, al anotar un golazo de cabeza en un contragolpe letal.
El vital triunfo lo acerca a la tercera fase de la Copa, donde se mediría con el ganador entre Unión Española de Chile y Cerro Largo de Uruguay. Falta la revancha, es cierto, a jugarse el próximo jueves, en La Paz, pero quedó a un paso.
Ahora los números dicen que The Strongest, en 23 participaciones en la Copa, disputó 140 partidos. Que ganó en 49 ocasiones, 43 de local y 6 de visitante; perdió en 67 oportunidades, 56 de visita y 11 en casa; y empató 24 veces, 15 de local y 9 de visitante. Que anotó 172 goles y recibió 247.
Y, además, que ganó por primera vez en Uruguay.