martes, 16 de octubre de 2012

EL TAMAYAZO

Tamaya-Jimenez-Bolivia 1 Uruguay 0. La selección nacional vence a la representación charrúa, supera la primera fase de las eliminatorias y da un gran paso hacia el Mundial Argentina 78.
Un partido imposible de olvidar aquel que se disputó en el estadio Simón Bolívar del barrio paceño de Tembladerani, escenario forzado por la reconstrucción del Hernando Siles para los Juegos Deportivos Bolivarianos de 1977.
Bolivia daba el batacazo dejando en el camino a un país con tan rica historia futbolística como Uruguay, bicampeón mundial, bicampeón olímpico, ganador de muchas copas América y de varias Copa Libertadores con Peñarol y Nacional.
El héroe de aquella tarde sublime fue Porfirio “Tamayá” Jiménez, un chaqueño nacido en Palmar Chico, que dio una de las victorias más celebradas por los bolivianos, dada su importancia. se la festejó tanto como la clasificación al Mundial 94.
Tamayá, delantero fuerte y veloz, que atravesaba su mejor momento, recibió un pase entre líneas de su paisano Ovidio Messa, chaqueño de Sanandita (ahí, cerquita de Palmar Chico), y fusiló a Rodolfo Rodríguez. Golazo y triunfo. Tamayazo y jolgorio.
Bolivia tenía un equipazo, con Carlos Conrado Jiménez en el arco, Jorge Campos, Rimazza, Jimmy Lima y Pablo Baldivieso en la defensa, Carlos Aragonés, Angulo y Messa en el mediocampo, Saucedo Landa, Tamayá y Miguel Aguilar.
Alternaban nada menos que el “maestro” Erwin Chichi Romero, Erwin Espinoza, Pacho Góngora, Raúl Alberto “Calichín” Morales, Jesús Reynaldo, entre otros muy buenos jugadores.
Este equipo superó a la entonces débil Venezuela y a la siempre respetada Uruguay. Después vino la triste y vergonzosa participación en la liguilla de Cali, Colombia. Pero eso es harina de otro costal.
Acá el tema es el Tamayazo. El golazo de Porfirio Jiménez, el delantero que arrancó en Real Santa Cruz y luego militó en Guabirá, Oriente Petrolero, Bolívar y Chaco Petrolero.
En este día en el que Bolivia volverá a medirse con Uruguay en el marco de las eliminatorias de la Copa del Mundo, vale el recuerdo de un día tan lindo y el agradecimiento a uno de esos tantos futbolistas que nos dieron unas cuantas alegrías. ¡Gracias, Tamayá!