martes, 10 de diciembre de 2013

POBRE FÚTBOL NACIONAL

dep6El fútbol boliviano está en una crisis casi terminal, sin embargo no necesita que además de eso se le falte el respeto y se lo convierta en una especie de circo.
Que la secretaria de un club sea designada entrenadora de un equipo de un equipo de Primera División, como ocurrió el fin de semana pasado en Sport Boys, es una burla o una broma de mal gusto si alguien quiso hacerse el gracioso.
Peor todavía resulta que se quiera hacer creer que se hace historia con este acto de insensatez que se convertirá, con el tiempo, en una anécdota que pinta de cuerpo entero la falta de seriedad en el fútbol boliviano.
El tema no tiene nada que ver con que una mujer sea entrenadora y dirija un equipo de hombres, sino con el hecho de que se elija interinamente para el cargo a alguien que no ejerce esa profesión, desmereciendo la labor de quienes realizan esa tarea.
Los primeros en oponerse a este tipo de determinaciones deberían ser los jugadores de Sport Boys y luego los propios entrenadores, menospreciados a más no poder.
La Liga, que también debería manifestarse y empezar a exigir que quienes se hacen cargo de planteles profesionales sea gente que tenga algún documento que lo habilite como director técnico, destaca el hecho como algo positivo. ¡Increíble!
El fútbol boliviano, por más pobre que sea y en situación crítica que esté, no merece este tipo de trato.
* Foto El Deber