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jueves, 21 de noviembre de 2013

LA VECCHIA ACADEMIA

dep11Blooming no se detiene en la búsqueda de iniciativas que le permitan despertar el entusiasmo de sus hinchas y generar recursos para afrontar sus compromisos económicos.
A la exitosa caravana del Día del Hincha Celeste, que se llevó a cabo el domingo pasado, se suma esta vez el lanzamiento de una nueva camiseta, que usará en el próximo cásico contra Oriente Petrolero, idéntica a la de la Juventus de Italia.
Vestida como la La Vecchia Signora (La Vieja Señora), con una camiseta a listones verticales blancos y negros, la academia cruceña afrontará el especial duelo.
Blooming fue el precursor de las indumentarias alternativas y llamativas en el fútbol nacional, que arrancó a mediados de los noventa con una camiseta negra que generó polémica entre sus hinchas.
Aquella camiseta negra, que llevaba un delgado listón franja vertical celeste en el lado izquierdo, rompió con el tradicionalismo, dejó a un lado el celeste y blanco momentáneamente, y abrió un camino a nuevas iniciativas.
Después vino la famosa camiseta color naranja con la que consiguió varios éxitos y quedó como una de las alternativas para los campeonatos de la Liga.
Esta, la de “La Vecchia Academia”, es, además, un tributo a Hernán Boyero, ya que las que están a la venta para los hinchas llevan el número 18 que lució el argentino que hoy está a préstamo en Argentinos Juniors, vistiendo la camiseta de Blooming.

lunes, 29 de julio de 2013

BOYERO, EL ADIÓS DE UN ÍDOLO

Hernán Boyero, el ídolo y referente de Blooming de los últimos tiempos, deja Bolivia, su país de adopción, para jugar en Argentina, su país de origen.
En un gesto para destacar, la directiva celeste no puso trabas y le permite al cordobés cumplir el sueño de jugar en la Primera División argentina, vistiendo la camiseta de Argentinos Juniors.
Boyero se lo ganó, porque a Blooming le dio todo lo que podía darle y ansían los hinchas. Muchos goles, goles decisivos y goles en los clásicos (con Oriente).
Hace cinco años, el 18 de febrero de 2008, escribíamos esta nota en el blog acerca de Boyero, haciendo referencia a lo que empezaba a representar para la academia cruceña y su hinchada.
Martillero, chatarrero y goleador. “Chatarrero de familia, martillero público de profesión y goleador de oficio (como se decía en los viejos tiempos). Hugo Hernán Boyero se ganó en poco tiempo el corazón de los hinchas de Blooming.
Ante Wilstermann, los más de treinta mil hinchas del cuadro celeste ubicados en las tribunas del Tahuichi Aguilera, le brindaron su agradecimiento y reconocimiento coreando a voz en cuello ¨Boyero, Boyero¨. El argentino, un creyente confeso, miraba al cielo, agradecía a Dios por su efectividad y luego al público, aplaudiendo.
Sus goles y su sencillez le brindan este lugar de privilegio en el afecto de los bluministas, siguiendo una dinastía de grandes goleadores que vistieron esta camiseta, como sus coterráneos Daniel Castro, Juan Carlos Sánchez y Horacio Raúl Baldessari, y el histórico Víctor Hugo Antelo.
Con un goleador las cosas son siempre más sencillas. Blooming lo tiene y le saca provecho. Boyero es pieza fundamental en este aceitado engranaje que armó Gustavo Quinteros. No jugó todos los partidos de la Copa AeroSur, sin embargo se quedó con el cetro de artillero, con 8 goles en cuatro presentaciones”.
Boyero quiso y se hizo querer. Respetó y se ganó el respeto. Por eso todas las demostraciones de afecto y gratitud al momento de la despedida.
Forjó una idolatría con su esfuerzo, con sus goles y con su don de gente. Éxitos y hasta pronto, goleador.

lunes, 31 de agosto de 2009

QUE NO SE CANSE BOYERO...

Blooming está vivo porque tiene a un incansable Hernán Boyero. Mientras todos hablan de agotamiento por la seguidilla de partidos, desde el entrenador hasta el utilero, el cordobés riega la cancha con sudor y goles.
Ayer, ante Wilstermann, Boyero se dio tiempo para todo. Primero, para aprovechar el blooper del golero Suárez, y empujar al fondo del arco rival una pelota que el arquero no pudo retener. Después, para culminar con otro cabezazo un excelente contragolpe y un gran centro de Alvarez, que definió el partido. Finalmente, para ayudar a defender cuando hizo falta, en especial en las jugadas de pelota detenida.
Blooming repitió deslucidas actuaciones y le costó ganar, aunque tuvo cuatro ocasiones para aumentar. La inseguridad del golero Jemio, co-responsable en el gol de Wilstermann, aunque después se rehizo atajando un par de pelotas complicadas; los yerros de la defensa y la nula capacidad de sus mediocampistas para controlar y administrar bien la pelota, desdibujaron totalmente su fisonomía.
Wilstermann lo complicó por momentos con su mejor trato de pelota y sus intentos ofensivos, y estuvo cerca de la igualdad.
Como otras veces, a Blooming lo salvó el oportunismo, la impronta goleadora y la solidaridad de quien hoy no sólo su jugador más valioso, sino el alma de un equipo que sigue buscando su rumbo.

* Foto El Deber.