Blooming se quedó con el clásico y es otra vez uno de los candidatos a conquistar el título del torneo Clausura.Se puso en carrera al ganarle a Oriente Petrolero sin que le sobre nada de brillo en cuanto al juego, aunque con una gran dosis de esfuerzo, de entrega y sacrificio.
Fue esta vez, como casi siempre en este certamen en realidad, un equipo desprolijo, de muy mal trato de pelota, con muchos más defectos que virtudes, que se dio modos para neutralizar a Oriente y defender la ventaja tempranera conseguida por intermedio del argentino Boyero (¡cuándo no!).
Oriente tampoco jugó un buen partido, algo que viene ocurriendo desde hace varias fechas. Apeló al pelotazo como argumento de ataque y fracasó. La derrota le impidió quedarse con el liderazgo que ahora vuelve a ostentar Blooming.
La Academia cada vez le hace menos honor a su apelativo, de estrecha relación con el fútbol atildado, vistoso, de buen trato de pelota (recurrió al pelotazo dividido casi siempre, ante la incapacidad de sus mediocampistas para manejar la pelota y dar dos pases seguidos), sin embargo se quedó con un triunfo muy importante para sus aspiraciones de conseguir su sexta estrella. Así es el fútbol. Hoy le alcanzó con poco e igual lo disfruta. Tampoco es para menos, frenó a Oriente, ganó el clásico y está puntero.* Foto El Deber.
Desde acá me solidarizo con aquellas personas que ingresaron en la huelga de hambre en protesta por la llamada ley mordaza que pone en riesgo tanto la libertad de expresión como la libertad de prensa en Bolivia.
Especialmente, con quienes lo hacen por convicción, defendiendo con valentía y hasta las últimas conscuencias los derechos de un gremio que se ve afectado por un par de artículos de la ley anticorrupción.
Por todo esto, un saludo especial a Choco Rivero y Guíder Arancibia, con quienes compartí varios años en El Deber, que forman parte de este grupo.
En cambio, no estoy con aquellos que son amigos del show, de la parafernalia mediática, que consideran ésta una excelente oportunidad para tener más protagonismo, más espacio en los medios, con el único afán de convertirse en héroes de papel.
Lamentablemente, existe ese tipo de gente en los medios. En este caso viene bien tomar en cuenta lo que decía Epicteto, que la verdad triunfa por sí misma y que la mentira necesita complicidad.
Por eso, pienso que quienes se encargan de que esta medida siga teniendo la seriedad del caso, deberían tener cuidado y no prestarse al juego de aquellos que tienen sólo un fin mediático.
Alguien tendría que explicar que es lo que se pretende en esta nueva etapa de la Selección boliviana, porque a simple vista lo único que se observa es que no existe un plan definido, que continúa la improvisación y que la coherencia no es la principal virtud de los encargados de darle un norte a este proyecto.Cuesta entender que después de un fracaso rotundo como el de la anterior eliminatoria no se adopten las medidas necesarias para enmendar errores, empezando por definir un calendario bien elaborado y contratar un entrenador a tiempo completo que realice una reestructuración del equipo nacional y aprovechar en esos compromisos al máximo.Asimismo, la incertidumbre y el manoseo con Eduardo Villegas, quien permite esta situación, y que en ese lapso de tiempo perdió crédito al realizar una pésima campaña con Wilstermann, justo cuando el seleccionado boliviano necesita un revulsivo que le permita encarar esta nueva etapa con una motivación distinta, positiva.Pienso que Villegas tampoco ha hecho mucho para quedarse, no ha mostrado ideas renovadoras, al contrario, lo suyo es más de lo mismo, incluso en las convocatorias, ya que citó a casi los mismos jugadores de anteriores presentaciones, es más, tomó en cuenta a futbolistas veteranos que ni siquiera son titulares en su equipo.Los dirigentes, creo, no están obligados a descubrir algo nuevo, simplemente, como ocurre con sus pares de otros países, tratar de que la Selección cuente con partidos amistosos dentro y fuera de Bolivia para ayudarla a crecer, a tener fogueo en serio y a que el nuevo director técnico arme un equipo con identidad definida.Lo que no deben perder de vista es que en el fútbol los tiempos son cada vez más cortos y el desgaste es cada vez mayor si los resultados no se dan. Esta es una realidad aunque no nos guste. Por lo tanto es muy difícil planificar a largo plazo, en consecuencia tendrían que dividir el nuevo proyecto en dos etapas, con la Copa América de Argentina como punto intermedio, evento que permitiría evaluar a fondo la tarea del nuevo entrenador.Como los objetivos son la Copa América y las eliminatorias del Mundial de Brasil 2014, ¿el nuevo entrenador no tendría que armar una base con jugadores que por edad podrán llegar con un buen potencial a ambos desafíos, y los veteranos no deberían tener un lugar sólo si mantienen vigencia?En cuanto al entrenador, ¿existe, en este momento, alguien con mayores méritos que Gustavo Quinteros para tener una oportunidad? Con su designación, se ganaría tiempo y dinero, algo que, por lo que se dice, a la Federación Boliviana de Fútbol no le sobra, es mas, le falta.
Newell´s lo pasó por arriba, literalmente, y San José quedó muy mal herido para la revancha en la que definirán quién pasa a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana.San José no tuvo argumentos futbolísticos para detener la aplanadora rosarina, porque se vio superado individual y colectivamente en todo momento por un equipo de una jerarquía superior y mayor oficio.Es duro escuchar decir a quienes transmiten que, palabras más, palabras menos, se trate de un partido entre un equipo profesional, competitivo, y otro amateur, ingenuo, al que los seis goles terminaron siendo un precio con rebaja.Sin embargo, esa fue la realidad de un encuentro de fútbol que terminó con un resultado de partido de tenis: 6-0.
* Foto EFE.
Se dice, creo que con razón, que el fútbol, por su gran arraigo popular, termina siendo el reflejo de un país.
Hoy podríamos decir que Bolivia está como su fútbol, envuelto en polémicas, una de ellas, la última, a raíz de los artículos 16 y 23 del proyecto de ley antirracismo.
Siguiendo con el parangón futbolero, se me ocurre que esta ley, y en especial los artículos citados, se convierten en peligrosos, porque, según mi modesta opinión, al igual que el Reglamento que aplican los árbitros de fútbol, estarán sujetos a una interpretación, con el riesgo que ello implica.
Asimismo, como periodista (lo de "deportivo" viene después de mi formación) me da la impresión que desarrollar esta labor bajo la polémica ley, será como caminar en un campo minado, donde cualquier distracción o paso en falso pueden costar muy caro.
Al margen de si se promulga o no está ley antirracismo, habría que exigir que se sancionen otras leyes para tratar de poner fin a males que en esta época se han convertido en moneda común. Por ejemplo, una contra el abuso de poder, otra que sancione la prepotencia, otra que castigue la venganza, y una más que ponga freno al rencor. Porque, tal como lo grafica muy bien Javier Menchaca "Mencho", del diario paceño La Prensa, eso es parte de nuestra realidad, y como se sabe, la única verdad es, justamente, la realidad. Entonces, vale parafrasear la campaña de FIFA: Fair play, please. Por si no se entiende: juego limpio, por favor.
* Tabla tomada de espn.deportes.
Oriente sigue subiendo, ojo. Lo anticipó Gustavo Quinteros hace unos días, cuando advirtió a los ventajeros que su equipo daría pelea en el Torneo Clausura, tras quedar eliminado de la Copa Sudamericana.El cuadro albiverde se quedó con los tres puntos del partido que tenía pendiente con Universitario, de visitante, y el domingo sumó otros tres al imponerse a Guabirá en el estadio Tahuichi Aguilera.La importante cosecha más los traspiés de aquellos equipos que estaban cerca de la punta, le permitieron escalar rápidamente en la tabla, y ahora ocupa el segundo lugar, lo comparte con Real Potosí, a sólo un punto del líder Bolívar.No le fue fácil derrotar a Guabirá, que lo tuvo a maltraer en varios pasajes del encuentro, sin embargo conservó la mínima ventaja y se quedó con la victoria, con gol del uruguayo Peinado.Oriente va por más y tiene equipo para conseguir su objetivo.
Blooming interrumpió su caída libre. Fue un bálsamo para la notoria crisis de identidad futbolística que sufre y lo bajó de la punta, que lo hizo desperdiciar la inmejorable oportunidad de consolidarse como candidato al título del torneo Clausura.
Lo consiguió con la misma fórmula con la que había logrado sumar puntos de manera consecutiva y convertirse en líder durante unas cuantas fechas, con el aporte de uno de los goleadores que tiene en sus filas.
Esta vez fue el Negro Castillo el que apareció para poner freno a la debacle de la Academia, encaminando el necesitado triunfo con un par de anotaciones (el otro lo hizo Monteiro) que terminaron por liquidar a Real Mamoré.
A Blooming le vino bien la victoria para poner fin a la mala racha, recuperar confianza, no alejarse de los punteros y mantenerse en la lucha. Claro que tendrá que sustentar sus aspiraciones con algunos triunfos más.