martes, 23 de julio de 2013

MENOS EGO Y MÁS AUTOCRÍTICA

fontanarrosaDirigentes versus periodistas. Un partido que no tiene árbitro y que permite que cada cual juegue su juego, apelando a las buenas y a las malas artes, de acuerdo a su conveniencia.
La Federación Boliviana de Fútbol, en su solicitada "Por un periodismo profesional y transparente" publicada en los diarios, en la que critica el rol de los periodistas nacionales, comete el error de meter a todos en una misma bolsa, cuando, en realidad, se sabe, existe de todo en la viña del Señor, como sucede también entre los dirigentes.
Aclaro que me expreso en mi nombre, no represento a nadie, porque cada uno sabe lo que hace y, además, no me gusta el corporativismo y tampoco coincido con la manera de hacer periodismo de mucha gente, que en muchos casos la considero oportunista.
Creo que hacen mal los dirigentes de la FBF en generalizar. No comparto lo que dice la mencionada solicitada, que desacredita la tarea periodística, porque, en mi caso, defiendo una honestidad inculcada en casa y una idoneidad comprobada en años de trabajo.
La solicitada sostiene que hay periodistas que insultan, calumnian y descalifican, puede que algunos lo hagan, algo que no está bien, por supuesto, pero no todos lo hacen, razón por la cual habría que marcar diferencias y no enlodar a todos.
Expresa la molestia con quienes hablan de “corrupción”. No creo que los dirigentes “roben”, pero tampoco se puede negar que muchos sacan bastante provecho al fútbol y le aportan poco o nada.
Asimismo, dan a entender que en una “eliminatoria periodística” para distinguir transparencia e idoneidad, algunos no entrarían ni al repechaje. Puede ser, para qué lo vamos negar. Pero también es verdad que son muy pocos los dirigentes que se salvan y se mantiene años de años en los cargos sin mérito alguno.
Reclaman por supuestas tergiversaciones, pero lo cierto es que no existe necesidad de tergiversar nada para decir que el fútbol boliviano va de mal en peor. Todo está a la vista.
Critican las críticas y la falta de aportes de los periodistas, cuando en realidad, por lo general, desde hace mucho se pide sentido común al servicio del fútbol, menos demagogia y un poco más de acción. Más hechos y menos palabras.
No se necesitan grandes ideas para cambiar las cosas: apoyar y exigir mejor formación en divisiones menos a los clubes, torneos competitivos de menores, capacitar formadores, importar maestros a través de convenios, buscar asesoramiento en formación (España y Alemania). El fútbol mejorará cuando mejoren los clubes.
Se quejan con razón de la falta de apoyo estatal, sin embargo, también es verdad que no les sobran ideas, al contrario, les faltan, y están siempre están a expensas de la plata que puede llegarles “de arriba”, ya sea del Gobierno o de la venta de derechos de televisión de la selección nacional.
Hace falta menos susceptibilidad y mayor autocrítica, menos individualismo y más altruismo, más generosidad (con el fútbol) y menos egoísmo, más humildad y menos soberbia.
Dejar de creer, uno y otros, que somos dueños de la verdad.