martes, 22 de enero de 2013

UN CELESTE DESTEÑIDO

aspxBolívar le ganó a La Paz Fútbol Club con los justo, sin que le sobre nada y faltándole mucho en cuanto a juego de conjunto. Fue el mismo de siempre, en realidad.
En el estadio Hernando Siles Estaban frente a frente un equipo que tiene un respaldo económico importante y otro que recién encontró un nuevo dueño con la esperanza de que se acaben el maltrato y las penurias económicas; sin embargo, en la cancha, no se notaron estas diferencias.
Tampoco se notó que Bolívar entrenó con normalidad y tranquilidad en la pretemporada de cara al torneo local y al sus compromisos internacionales por la Copa libertadores, y que La Paz aguardó el certamen sin entrenador, y recién lo consiguió días antes de la primera fecha.
Algo debe andar mal en Bolívar para que no se noten las diferencias existentes entre uno y otro equipo, continúe jugando tan mal como en el anterior torneo, sin mostrar una identidad definida de juego, y que le siga costando dar tres pases seguidos.
Bolívar marcó la diferencia cuando pudo dar esos tres pases seguidos: Arce recibió la pelota, habilitó a Lizzio y este buscó a Ferreira, que pifió el remate pero con tal fortuna que acabó descolocando la cobertura de un zaguero y el achique del golero azulgrana, al chocar la pelota en su pie de apoyo.
El uruguayo confirma que nadie es profeta en su tierra. No le fue bien en su Uruguay natal y en Bolivia empieza a desfrutar de las mieles del éxito de entrada en este mediocre fútbol.