miércoles, 5 de febrero de 2014

INDUSTRIA NACIONAL

nacional-vs-oriente_302073A Oriente le pasó anoche ante Nacional lo que es una constante en los equipos bolivianos que participan en la Copa Libertadores de América, fue víctima de sus propias limitaciones.
El albiverde fue a Montevideo con el marcador a favor, sin gol en contra, a enfrentar a un rival que dejó de ser lo que fue algún día, un adversario casi imbatible ganador de épicas batallas, y se convirtió en uno del montón.
Tenía ante sí un equipo sin ideas y vulnerable, apoyado en viejas figuras que están para jugar un cuarto de hora, tal el caso de Recoba, con una defensa que sufre mucho cuando la atacan por cualquiera lado.
Sin embargo, Oriente no supo sacar ventajas de estas situaciones favorables teniendo el equipo más caro del mercado boliviano, que pese a incorporar figuras “de peso” con fuertes inversiones fue una versión más de las tantas de la conocida industria futbolística boliviana, que afuera pierde calidad.
En vez de apurarlo, de incomodarlo tratando de aprovechar las flaquezas de Nacional, de asumir con determinación la idea de jugársela con decisión, lo que no significa regalarse, optó por darle la iniciativa al local.
Cuando Oriente se acercó al área uruguaya, lo hizo con sensación de riesgo por lo mal que marcaban los tricolores, pero eso fue a cuentagotas. Por eso flota la idea de que podía pero no se animó.
A esto hay que sumarle los errores propios que son una marca registrada del fútbol boliviano en competencias internacionales. Alonso, el más peligroso, apareció solo, y después Arias dejó escapar una pelota que no parecía complicada.
Tabaré Silva tuvo que rearmar su equipo cuando fue expulsado Brau, en una decisión demasiado severa del árbitro. ¿El entrenador uruguayo tomó las mejores decisiones? Hummm…pareciera que no. Sacó al español Quero, que era un incordio para la zaga charrúa, y luego reemplazó a Duk, otro que si bien anoche participó poco, pero era una posibilidad de gol.
Hoy todo el mundo habla del error de Arias, pero no hay que Oriente clasificaba convirtiendo un gol, el que falló Hoyos, por ejemplo. El arquero tiene responsabilidad, es cierto, pero el resto también, por esa falta de decisión para buscarlo.
Oriente no avanzó porque no se la jugó, optó por esperar en lugar de arriesgar, por ser un producto nacional auténtico.