sábado, 29 de junio de 2013

DEL ALBOROTO AL OLVIDO

464871_gdEl fútbol boliviano retornó a su rutinaria vida hasta nuevo aviso tras los resultados adversos en las eliminatorias. O, mejor dicho, hasta un nuevo traspié que nos haga recuerdo de lo mal que está. Como ocurre siempre.
Al empate ante Venezuela en La Paz, incluyendo la curiosa protesta del vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, pidiendo que “los boten a todos”, y la posterior reacción de los ex futbolistas solicitando la participación del Gobierno en busca de soluciones, los cubrió el manto del olvido.
El alboroto duró unos días, nada más. Hoy nadie dice nada al respecto. El Gobierno continuó en lo suyo, sin ningún plan serio para colaborar con el fútbol, pese a que el presidente Evo Morales también criticó la situación y responsabilizó a los dirigentes; la Federación Boliviana de Fútbol tampoco hizo nada, para sus directivos fue como ver llover; la Liga y sus clubes lo mismo.
Los clubes confrontan problemas económicos que parecen insolubles, de nunca acabar: Guabirá está en paro porque los jugadores reclaman el pago del premio por el ascenso; los de The Strongest piden un sueldo atrasado; Blooming hace peripecias para pagar deudas y contratar jugadores. Solo unos cuantos ejemplos de la realidad.
Sin embargo, lo único que hacen los actores del fútbol es quejarse y criticarse unos a otros. Nadie fue capaz de reunir las partes de este rompecabezas para empezar a diseñar una estrategia que permita atacar el problema del fútbol boliviano, en una clara falta de interés.
Todo sigue igual. Seguramente volveremos al tema en una próxima fecha de las eliminatorias de un Mundial que no tendrá a Bolivia entre sus animadores.
Hasta una nueva derrota.