viernes, 11 de octubre de 2013

ENDEUDADOS

crisbBlooming vive en deuda, una deuda que tiene que ver con lo económico pero también con lo futbolístico, por eso está en serios aprietos en lo institucional como en la competencia liguera.
El club celeste pagó ayer a sus jugadores y saldó parte de la deuda que tiene con los mismos, de esa manera solucionó momentáneamente el problema que terminó en un paro de actividades por sueldos atrasados.
Los futbolistas suspendieron la medida hasta nuevo aviso, que quizá sea adoptada en unas semanas más, tal la manera de razonar de este plantel que ahora dirige el uruguayo Gustavo Díaz.
Pero en la academia nadie se salva, tanto dirigentes como jugadores son deudores en proporción. Cada cual en lo suyo y la mora en los pagos de ambos los tiene contra la pared.
Los dirigentes viven agobiados por los compromisos económicos pendientes del club y los jugadores empiezan a sentir el peso (eso deberían, además) de estar entre los últimos de la tabla de posiciones de la Liga.
La directiva hace peripecias para conseguir plata y pagarles a los jugadores porque les llueven cuentas atrasadas y pagos urgentes que les dejaron pendientes gestiones anteriores que actuaron con total irresponsabilidad.
A los jugadores, que casi siempre se sienten víctimas con muchos derechos y pocas obligaciones, les corresponde responder en la cancha con entrega, responsabilidad, compromiso y resultados que permitan a la gente volver a la cancha para generar esos recursos que reclaman y les corresponden.
El pago de ambas deudas sigue pendiente. Los dirigentes continúan con sueldos atrasados y los jugadores sin mostrar en la cancha lo que deberían, un buen juego que les permita ganar más partidos.