lunes, 7 de octubre de 2013

ACADEMIA HAY UNA SOLA

Arce-felicita-Callejon-Bolivar-marcador_LRZIMA20131007_0004_11Bolívar y Blooming, dos realidades distintas que se evidencia en la tabla de posiciones y en la cancha, que además quedaron a la vista ayer en el duelo de academias que favoreció de manera legítima y contundente a la paceña.
Bolívar demostró que hoy puede hacerle honor al apodo cuando algunos de sus jugadores encienden las luces, como ocurrió en el segundo tiempo, lapso en el que cambió la historia del partido y se impuso sin discusión alguna.
Después de un primer tiempo anodino, despertó en el complemento, y en una ráfaga de buen fútbol, con velocidad y actitud, en el primer cuarto de hora, dio vuelta el marcador con un buen gol del español Castellón y un golazo de Ferreira, que anotó con una chilena espectacular que seguramente estará entre los mejores de la temporada. El uruguayo le puso un moño al triunfo con otro tanto sobre el final.
Blooming fue la otra cara de la moneda. Empezó ganando y se fue al descanso en ventaja habiendo hecho poco, aunque un poco más que Bolívar, que tuvo una floja actuación en esa etapa. Un buen gol del veloz paraguayo Ayala puso a los celestes al frente.
Pero Blooming no tiene mucho para dar y agotó en la primera parte su reducido repertorio. En el segundo tiempo no tuvo nada para ofrecer, no tuvo fuerzas ni ideas para sostener su triunfo. Quedó vacío de argumentos, sus miserias salieron a la luz otra vez y no pudo hacer nada ante la superioridad adversario.
Aunque pudo haber hecho algo si hubiese convertido los dos penales que tuvo a favor. Pero ni eso lo ayudó. El primero lo marró Loaiza y el segundo Lázaga. Los dos los atajó Quiñonez. El segundo adelantándose unos dos metros, pero el mal árbitro Jordán no reparó en “detalle”. Pudo haber sido el empate si concretaba el paraguayo, pero se equivocó.
Blooming volvió a mostrar las serias limitaciones futbolísticas que arrastra desde hace tiempo. hace aguas en todos sus líneas, pero lo peor está en el mediocampo y la defensa.
La lentitud de Gómez y Sandóval, y el escaso aporte de Loaiza y Joselito, en ese orden, le merman considerablemente sus fuerzas, y a ello hay que sumarle la cantidad de errores que comete la zaga, especialmente Ortiz, Moreira y Reina.
Blooming se hunde cada día más en su mar de desatinos y no tiene un salvavidas cerca. El futuro celeste es cada vez más negro puesto que no puede ganar ni en casa.