lunes, 21 de noviembre de 2011

MUERTE ANUNCIADA

20834_gdBlooming vive de su realidad y no de milagros. Por eso sumó una nueva derrota, esta vez ante Bolívar, que lo dejó al margen de la próxima fase del torneo y con el pasaje en la mano para tomarse vacaciones de manera anticipada.
No había hecho nada nuevo ni aconsejable para pelearle con mejores armas a Bolívar, al contrario, utilizó la vieja receta que le ha dado tan pocos buenos resultados en la altura, y fue vencido con facilidad por el local de turno.
Bolívar tuvo un partido ante un adversario que deja jugar, que no anticipa ni marca con celo, que simplemente acompaña, que regala la pelota cada dos por tres, y cede casi siempre la iniciativa. De esa manera, la academia paceña paseó por el Hernando Siles y ganó con todos los merecimientos.
Blooming, insisto, fue más de lo mismo. Un equipo que perdió el tiempo entrenando en el llano casi tres semanas en lugar de aclimatarse convenientemente para jugar dos encuentros decisivos en la altura (ante Bolívar ayer y San José el próximo fin de semana), que decidirán su suerte en este segundo semestre del año.
En el estadio Siles, la academia cruceña impuso un ritmo cansino para no desgastarse con la altura dada su falta de adaptación, trató de especular con ello, como si el empate fuese suficiente, intentó atacar a los pelotazos, y fracasó totalmente.
Blooming no tuvo la agresividad de un equipo que necesita la victoria. Fue un onceno liviano, vulnerable en defensa, improductivo en el medio, inofensivo en ataque y, lo que es peor, casi resignado a su suerte.
Malvestiti no logró cambiar nada desde que asumió el mando, en lo táctico ni en lo anímico, por eso Blooming sumó una nueva derrota y alista las valijas para irse de vacaciones.

No hay comentarios: