lunes, 17 de septiembre de 2012

DE LA INVERSIÓN AL GASTO

360203_gdBlooming, uno de los clubes mejor organizados en su trabajo de divisiones menores, por infraestructura y apoyo de sus dirigentes, no aprovecha lo que tiene.
Arrasa en las divisiones menores de la Asociación Cruceña de Fútbol, es cierto, fue campeón cruceño en la sub 19, 17 y 15, y representó al país en la Copa Libertadores de América Sub-20 que disputó en Lima.
Sin embargo no le saca provecho a ese encomiable trabajo. En sus formaciones por el torneo de la Liga brillan por su ausencia jóvenes de su cantera. Es más, varios de ellos son postergados pese a que debutaron en primera división mostrando condiciones y pidiendo oportunidades.
Hay casos como el de Alexis Carrasco, un delantero vivaz, de buena técnica y mucha movilidad, que debutó con 16 años, que fue titular con Edgardo Malvestiti, hoy está totalmente postergado.
Otro es el lateral derecho René Barboza, que también tuvo sus oportunidades con Malvestiti, y que ahora tampoco es alternativa en un puesto que es uno de los puntos flacos de la zaga de Blooming.
Néstor Clausen, al parecer, no es muy amigo de los juveniles y prefiere jugadores con experiencia, por eso en su momento eligió al argentino Baroni, que venía de un par de meses de inactividad por lesión y de bajo rendimiento, a un Carrasco lleno de vitalidad que merecía una chance.
Hoy también se inclina por un Sacripanti lejos de su mejor momento que por un juvenil atacante, o también prefiere improvisar a un central como lateral que vez de buscar una alternativa en las divisiones menores.
Raro en Clausen, quien antes de dedicarse a entrenador de equipos profesionales manejó las divisiones menores de Independiente de Avellaneda. Una lástima, además, porque quién mejor que un ex campeón del mundo y gran jugador como él para guiar a jóvenes futbolistas.
Un tema a revisar, sin duda. Por que por ahí algo está fallando en la formación y elección de los futuros futbolistas de la academia. Porque como van las cosas, en lugar de ser una inversión a futuro es un gasto inútil.
O, por último, quizá tenga que ver que Clausen maneja aquella teoría de que “los chicos ganan partidos y los grandes campeonatos”, aunque claro, hasta la fecha los grandes casi no ganan partidos y menos campeonatos.