sábado, 8 de septiembre de 2012

SOTO, TRISTE Y ABANDONADO

seleccion___Bolivia cayó ante Ecuador con un penal inventado por el árbitro y cada vez tiene menos posibilidades de clasificar a la Copa del Mundo de Brasil 2014.
No fue penal y punto. Para qué seguir dando vueltas en el asunto, en que el choque entre Raldes y Saritama fue un contacto en pos de la pelota y que no existió la falta que vio el venezolano Juan Soto, si nada cambiará.
El seleccionado nacional tuvo un aceptable desempeño en el primer encuentro bajo la batuta de Xabier Azkargorta en las eliminatorias, aunque con las debilidades de siempre: inconsistencia en el mediocampo y nulo poder ofensivo.
El gran problema es el mediocampo porque es el encargado de darle solidez y potencial al equipo. Comenzó con la idea de tocar la pelota pero se fue desinflando a los veinte minutos, perdió consistencia, fuerza y se limitó a refugiarse en su campo.
Saucedo y Mojica no funcionaron como generadores de juego, demasiado lentos e inseguros; Chávez no encontró su lugar en la cancha y Azogue tuvo más errores que aciertos (de entrada complicó a Raldes y Chávez, que por corregir una falla suya les costó la amonestación). Los laterales volantes, Vargas y Barba, estuvieron más ocupados en la labor defensiva.
Esa debilidad le quitó fuerza al equipo y convirtió a Martins en un llanero solitario que se las tuvo arreglar como pudo en el ataque, porque lo asistían mal cada vez que se podía hacerlo.
Ecuador no juega bien, ayer tampoco tuvo un buen desempeño, también sufre por su inconsistencia en el medio, y solo inquietó con los arrebatos ofensivos de Paredes y sus encuentros esporádicos con Valencia.
Bolivia mejoró en el segundo tiempo, se la vio más decidida y ganó un poco más de presencia en tres cuartos de cancha con el ingreso de Peña por Saucedo
El partido estaba para el empate y era el resultado que le cabía al partido con un sentido de justicia. Pero en el fútbol la justicia es un tema discutible, por azares del destino o porque aparece un tipo como el venezolano Soto.
Una nueva derrota, injusta, es verdad, pero derrota al fin, y la selección nacional no pudo evitar otra jornada de tristeza del aficionado boliviano que aguardaba esperanzado el debut por puntos del vasco Azkargorta.
Bolivia volvió al fondo de la tabla (junto a Paraguay), ahogada por la falta de buenos resultados, y casi sin vida en estas eliminatorias.