lunes, 11 de marzo de 2013

SOLO CON BARGAS NO ALCANZA

Blooming volvió a quedar con el sabor amargo en el clásico cruceño. Esta vez no le alcanzó con la jerarquía y la capacidad de gol de Hugo Bargas.
El franco argentino revivió con dos lindos goles a una academia que deambula víctima de sus heridas; el segundo, de tiro libre, un golazo en realidad.
Pero lo de Bargas no fue suficiente porque sus compañeros no lo ayudan, al contrario, echaron por tierra todo lo bueno que él consigue hacer.
Sandoval no sintió el peso del clásico en su primera experiencia en este tipo de partidos, y fue quien mejor manejó la pelota en el mediocampo. Le dio el pase del primer gol a Bargas.
Pedraza, otro de los jóvenes a los que les está dando oportunidad Clausen, no defraudó, y se constituyó en uno de los más firmes de la una mala defensa.
Ortiz tampoco desentonó en su función de lateral volante, y luego, en la segunda etapa, como marcador de punta.
Boyero derrochó energías, pero esta vez aportó poco ofensivamente; incluso desaprovechó una buena oportunidad en el primer tiempo
Arguello no pudo afirmarse nunca en la tarea de contención, pese a que Oriente no tuvo gente desequilibrante en ese sector. Cada vez le cuesta más dominar su zona.
Galarza no aportó seguridad en el arco, despejó  mal, generó situaciones de gol y estuvo llamativamente pasivo en el juego aéreo. Fue uno de los que, a los veinte minutos del complemento, parecía resignado a la derrota.
Joselito Vaca jugó uno de sus peores clásicos. Está lejos de su mejor nivel. Le cuesta todo. Gambetear, moverse, correr…
En la mitad del complemento, Clausen buscó soluciones a los problemas de su equipo y no los encontró.
El DT argentino confió, entre otros, en su coterráneo Abott, que juega casi gratis, según fuentes cercanas a la academia, y que no aportó nada. Un jugador que no justifica estar en un club como Blooming.
Otro punto en contra para un Clausen que no le encuentra la vuelta a este Blooming en crisis.