viernes, 25 de abril de 2014

¡FUERA SATANÁS!

1386Guabirá se encuentra en una situación crítica porque los resultados no son buenos y está cada vez más comprometido con la zona del descenso, por eso se aferran a todo lo que les pueda dar una mano para su salvación.
Los dirigentes de los “Diablos Rojos”, en su aflicción por lograr cambiar su suerte, decidieron recurrir a la religión en busca de ayuda para que se consigan los resultados que necesitan para evitar la pérdida de categoría.
Con esa intención solicitaron a un sacerdote realice una misa en el estadio Gilberto Parada, donde juega como local, y que, vaya casualidad, es conocido como “La Caldera del Diablo”, en la que participó todo el plantel azucarero.
El cura bendijo a todos deseándole el bien a este equipo que necesita puntos para escaparle, por lo menos, al descenso directo, situación que disputa con Aurora.
La superstición también hizo presa de los azucareros, que a partir de ahora no quieren saber de apelativos como “Diablos Rojos” o “La Caldera del Diablo” para alejar las malas vibraciones o energías negativas.
No es la primera vez que un equipo recurre a misas y bendiciones. Lo hizo Blooming en una situación similar, y, sin querer ser agorero, no logró evitar el descenso.
Racing Club de Argentina fue más lejos. Atravesaba una grave crisis institucional que podía acabar en su desaparición, y sus dirigentes organizaron una procesión hasta su estadio, el Cilindro de Avellaneda, donde se ofició una una misa y se bendijo las instalaciones y a los jugadores.
Los de Racing de Avellaneda lo llamaron un acto de fe, los rivales, un excorcismo. Lo cierto es que, en este caso, la Academia se salvó de milagro.
La relación fútbol y religión es vieja, pero se ha estrechado en los últimos tiempos. Es común ver mensajes religiosos en las camisetas, santiguarse al ingresar y salir de la cancha, oraciones y otras muestras de fe.
También están a la orden del día las supersticiones, como ingresar al campo con el pie derecho, ya que, existe la creencia, que de lo contrario les puede ir mal; ponerse una hoja de ruda dentro de la media, repetir indumentaria.
Todo sea en pro de los buenos resultados. En este caso, Guabirá vale una misa.