
Después de esa casi eternidad y 13 duelos mano a mano que The Strongest se impuso. Rompió lo que parecía una interminable racha adversa con la misma receta que su archienemigo lo había liquidado muchas veces: contundencia.
Ayer, con un rejuvenecido Percy Colque, un entusiasta Thiago Leitao, un generoso Chumacero y un entonado Chavo Rivero, hizo los goles (Thiago, Colque y Saucedo) en los momentos que los necesitaba para cambiar ansiedad por tranquilidad, y cuando alcanzó la ventaja aguantó, se defendió, enredó a Bolívar y acabó celebrando su merecida victoria.
Bolívar es un equipo más ordenado y compacto que su rival, sin embargo no estuvo firme en defensa y careció, como muchas otras veces, de profundidad. Después de la igualdad (Da Silva) transitoria, merodeó el área rival sin lastimar, y así le fue.
The Strongest sigue en carrera con el ego reconfortado, y Bolívar con la certeza que nada es para siempre.
* Foto Jornada.
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