viernes, 12 de febrero de 2010

NO DIO LA TALLA

Blooming se asemejó a una comparsa, con el perdón de sus hinchas. Pero una de las michis. Al menos, esa es la imagen que me dejó anoche ante Universitario de Lima en su debut copero.
Fue un grupo de muchachos desparramados en la cancha, sin armonía, desafinados, nerviosos, que vestían la misma casaca, bailaban al ritmo de un vals peruano, cuando la ocasión exigía todo lo contrario, coordinación, prestancia, y que truene una banda (de música, of course).
No dio la talla y pasó un papelón memorable, si analizamos el juego por sobre el resultado (1-2). Cayó sin atenuantes ante equipo que fue superior de principio a fin en el estadio Tahuichi Aguilera.

Los celestes dejaron una imagen lamentable por su pobreza y sumaron una frustración más al amargado y moribundo fútbol boliviano. Fue tan pobre lo suyo que daba la impresión de ser un onceno amateur impotente frente a un adversario profesional seguro de sí mismo.
Blooming lo hizo todo mal de principio a fin. Se mostró nervioso e impreciso desde el arranque. A los 30 segundos Brandao inició la catarata de desaciertos despejando al córner una pelota que pudo controlar con tranquilidad. De ahí en más la defensa contagió su inseguridad al resto del equipo y la Academia no hizo pie en ningún momento.

Universitario lo ahogó en todos los sectores de la cancha, le arrebató el control de la pelota y también hizo prevalecer su mayor contextura física. Se sintió cómodo ante la endeblez de Blooming y caminó hacia el triunfo sin apremios.
Y no hubo antídoto en Blooming para el veneno que lo mataba de a poco, porque colectivamente no tenía sustento táctico e individualmente sus jugadores sentían la diferencia del abismal ritmo de competencia que existe entre el fútbol boliviano y el fútbol internacional.
Blooming fue una decepción y por momentos dio vergüenza por su imagen infantil ante un adversario agrandado a partir de su debilidad. Fue una sombra del equipo pujante que eliminó a Oriente de la Copa AeroSur.
Lo peor de todo no fue la derrota, sino la paupérrima imagen. Pero, no hay que hacerse drama, por lo menos está a tono con la época: ¡Que viva el carnaval!

* Foto sportsyahoo

1 comentario:

Anónimo dijo...

No jugó como se esperaba, pero no estoy de acuerdo con que dio verguenza, se perdió un partido, un partido importante por lo que se juega torneo internacional pero para un verdadero hincha de blooming pueden perderse muchos partidos de estos, pueden perderse torneos nacionales e internacionales, finales pero nosotros los hinchas jamás perderemos el orgullo.
Quienes amamos y vivimos domingo tras domingo, y ansiamos ver nuestra camiseta seguiremos asistiendo al estadio.