martes, 7 de agosto de 2012

A GRANDES MALES…

EMPATEREGISNéstor Clausen perdió la paciencia y empezó a tomar medidas en Blooming, pensando en la revancha ante Universidad Católica por la Copa Sudamericana.
A grandes males, grandes remedios. Cansado de los yerros defensivos, su primera determinación fue dejar al margen de la delegación que viajó a Chile al zaguero Ronald Rivero, quien fue titular en todos los partidos.
Clausen declaró que hace “todo lo que está a mi alcance” en los entrenamientos, pero que "dentro de la cancha” son los jugadores quienes deben tomar decisiones y resolver los problemas que presenta el partido.
La defensa de Blooming respondió mal en la mayoría de los encuentros disputados hasta la fecha. En los tres últimos fue la mayor responsable de los malos resultados, empezando por el empate con Universidad Católica, realizando una mala cobertura ante un pelotazo anunciado.
Clausen hace bien en empezar a tomar decisiones porque los entrenadores están para actuar y resolver problemas, asimismo, para trabajar más y de manera más rigurosa con el fin de tratar de minimizar el margen de error.
El bisturí que empezó a aplicar el argentino tendría que ser usado en otras zonas del equipo celeste, por ejemplo, en el sector de contención, que tampoco realiza una buena labor y complica la tarea de la defensa, que es la que sufre la peor parte.
De nada le sirve tener un buen funcionamiento colectivo del medio hacia arriba como sucedió ante la Universidad Católica, si no tiene solidez defensiva.
Blooming necesita, desde hace mucho tiempo, un par de jugadores en la zaga y el mediocampo que le aporten oficio y jerarquía. Si no los consigue, la estantería se le vendrá abajo cada dos por tres.