lunes, 27 de agosto de 2012

MONÓLOGOS CELESTES

dep12Sergio Galarza fue lo mejor de Blooming en el clásico de ayer. Se mostró seguro y solvente cuando Oriente lo bombardeó en determinado momento del segundo tiempo.
Pero el Mono no solo atajó, también habló, y habló fuerte, como para que lo escuche su compañero Hugo Bargas, a quien le reclamó, seguramente (desde la tribuna solo se apreciaban sus gestos), más entrega, mayor participación. Para no andar con eufemismos, le pidió que ponga huevos…
Y, como dice Felipe de Mafalda, la voluntad necesita que la pinchen para que se infle,… Bargas hizo el gol del empate minutos más tarde. El Mono, buen arquero bajo los tres palos y “motivador” a putazo limpio.
Otro que dio muestras de temperamento pero de otra manera, fue el argentino Boyero. Es un jugador de los de antes, de esos que sudan la camiseta. Incansable. Gracias a él llegó el empate del franco-argentino Bargas. Buen partido del flaco.
Bargas apareció poco (Galarza tenía razón), pero lo hizo en el momento justo. Incluso estuvo cerca del segundo gol. Lo reemplazó Darwin Ríos, quien se ve que necesita más minutos en cancha por esa su vitalidad que incomoda defensas.
En el mediocampo fue muy bueno lo de José Luis Chávez en el primer tiempo, de lo mejor del partido, pero se vino abajo en el complemento. Argüello no pasó de regular y Melgar se aplazó otra vez. Fue sustituido por Miguel Loayza en el primer tiempo. Verduguez empezó bien y terminó mal (un error suyo provocó el gol de Oriente). Aporta más de lateral que de volante.
Loayza fue una de las grandes decepciones del clásico. Ingresó en la mitad de la primera parte y fue reemplazado en la mitad del complemento. En ese lapso no encontró su lugar en la cancha.
La defensa de Blooming se mostró tan débil como de costumbre. Solo se salva el uruguayo Díaz, pese a sus deficiencias técnicas. Muy mal los laterales, González y Jiménez, lentos, se dejaron ganar varias veces las espaldas. Méndez fue otro punto flaco.
Néstor Clausen. No le encuentra solución a los problemas de su equipo y tampoco logra darle un funcionamiento. Se nota que duda mucho sobre lo que realmente quiere: sacó a Melgar y lo incluyó a Loayza en el primer tiempo, modificó el esquema, pero nada cambió. Mucho pelotazo y poco juego de conjunto.