viernes, 9 de agosto de 2013

UN LAMENTO MÁS

sr49afOriente Petrolero, la última esperanza nacional en la Copa Sudamericana, terminó siendo otro lamento boliviano al caer por goleada en casa ante Guaraní de Paraguay.
Hizo un papelón en el Tahuichi Aguilera ante un equipo paraguayo que puso al desnudo todas sus flaquezas, dejando en evidencia que su manta es demasiado corta, que cuando quiere atacar, se destapa mucho atrás.
Toda la ilusión que trajo de Asunción por el empate logrado de visitante, se hizo añicos anoche por su falta de recursos y argumentos para disputarle el partido a Guaraní.
Los paraguayos no fueron el rival fácil que muchos presumían después de haberle sacado un punto que incluso le generó una crisis que acabó provocando el cambio de entrenador.
Guaraní lo superó totalmente y, a diferencia de lo que sucedió en Paraguay, esta vez fue contundente, y explotó muy bien las ventajas del dueño de casa.
Las flaquezas de Oriente empezaron en el arquero Arias (salió muy mal en el segundo gol), continuaron por el lateral que custodia el tarijeño Bejarano (los goles llegaron por ahí), siguieron en el medio con la escasez de generación de juego y la falta de profundidad y gol.
A esto podemos sumarle un hecho poco entendible que tiene que ver con Pompei: Cuando salió lesionado Peña, hizo ingresar a Di Cosmo, un jugador que jugó poco, casi nada, en la pretemporada, relegando como opción ofensiva a Duk, goleador de la etapa preparatoria. Coso de entrenadores.
Oriente defraudó y avergonzó a propios y extraños. Resultó una decepción como lo fueron los otros equipos bolivianos, eliminados unas horas antes.