miércoles, 30 de mayo de 2012

EL PODER DE LA FE

bolBolivia enfrentará a Chile el sábado por las eliminatorias del mundial de Brasil, rodeada por el escepticismo de la gente que quiere pero no cree en una victoria, pero también por la seguridad de que algunos pocos que si consideran posible un triunfo.
Partido fundamental para las aspiraciones del equipo nacional que, sin duda, quedará marcado a fuego por el resultado que se registre en el encuentro que se jugará en el estadio Hernando Siles.
La desilusión de una mayoría de los hinchas está ligada a los malos resultados que han acompañado a la gestión de Gustavo Quinteros, que en su gestión apenas obtuvo una victoria, en el amistoso con Cuba, y un par de resonantes empates frente a la Argentina.
Los buenos resultantes ante el seleccionado rioplatense no lograron devolver la confianza, aquella que hubo en otros tiempos, logrando que el apoyo de los aficionados sea incondicional.
Bolivia tiene apenas un punto de los doce que disputó hasta la fecha y cayó como local frente a Colombia, y enfrentará a un Chile que se llevó triunfos de La Paz en sus últimas dos presentaciones. Todo esto, suma en contra.
Además los chilenos cuentan con varios futbolistas que destacan en Europa, como Alexis Sánchez, Vidal, Medel,  que estarán el sábado en el Hernando Siles, a diferencia de los jugadores bolivianos que no están rayando a gran altura fuera del país.
Sin embargo, entendidos en la materia como Xabier Azkargorta y Carlos Leonel Trucco, entre otros ex seleccionados, coinciden en que Chile no es tan bueno como se lo pinta y que Bolivia tiene más de lo que se cree, por lo que una victoria nacional es posible.
Azkargorta sostiene que los jugadores bolivianos tienen que sacarle el jugo a su potencial, dar el cien por ciento, convencerse de que es posible el triunfo, creer en sí mismos, y que con eso alcanza para lograr el primer triunfo.
El Loco Trucco, legendario arquero del seleccionado nacional, desde México, donde radica, considera que Bolivia debe recupera la mística de otros tiempos, como la del 93 por ejemplo, y tiene que explotar las falencias defensivas que ha mostrado Chile en esta eliminatoria.
Ambos coinciden en algo fundamental, en la fe, la confianza en uno mismo, en la importancia de creer en el potencial propio, la famosa autoestima, en la que el vasco Azkargorta trabajó tanto aquella vez que Bolivia clasificó al Mundial de Estados Unidos, justamente gracias al coraje que se sumó a la calidad de los integrantes de aquel gran equipo.
Bolivia y sus desafíos. Evitar el fracaso prematuro y enderezar el rumbo. Generar ilusión. Provocar alegrías. Y dar rienda suelta a los sueños.