lunes, 17 de marzo de 2008

LA FIFA Y LA LEY DEL MÁS FUERTE

Guste o no, el fútbol debería jugarse en cualquier parte. Se tendría que jugar donde se nace, como un principio universal que tiene que ver con los derechos de toda persona a vivir en su hábitat.

Poner trabas para que el fútbol no se juegue a nivel profesional en lugares ubicados a más de 2.750 metros sobre el nivel del mar, si es que no hay período de aclimatación, es una muestra más de que esta poderosa entidad pregona una cosa y hace todo lo contrario porque les resulta conveniente a unos cuantos influyentes afiliados.

Sus contradicciones están a la vista. Sus postulados son mejorar el fútbol y entregarlo al mundo, considerando su carácter universal ¨, y prohibir Ela discriminación de cualquier país, individuo o grupo de personas por su origen étnico, sexo, lenguaje, religión, política o por cualquier otra razona, sin embargo pone condiciones (difíciles de cumplir en esta época) en ciertos lugares.

Otro punto criticable a la FIFA es la falta de prolijidad y seriedad de Blatter al manejar el asunto. Sus idas y vueltas, medias verdades y engaños empañaron su imagen y generaron dudas sobre el verdadero interés de la medida adoptada.

A raíz de su pobre y sospechosa actuación, las razones médicas perdieron valor y cobraron fuerza los rumores de la influencia de los clubes brasileños, y algunos aliados, para vetar la altura.