
En realidad el milagro lo realizó Erwin Sánchez, que no es considerado un dios ni mucho menos por el aficionado boliviano, al resucitar a un seleccionado boliviano que hasta hace un par de días era un cadáver futbolístico por su floja performance en las eliminatorias y los malos resultados de las últimas semanas.
Para Maradona cada gol boliviano representaba la frase que el esclavo romano le repetía al César victorioso cuando recorría las calles de Roma: "divino César, no te olvides que eres mortal", recordándole su condición de humano. El grito de gol de los miles de bolivianos que estaban en el Siles parafraseaban, quizás, "Diego, no te olvides que eres mortal", aunque tengas una iglesia y muchos fieles.
El periodismo argentino también se encargó de ello, reprochando el planteamiento y la actuación del seleccionado albiceleste que dirige Maradona. Como para que no queden dudas de que Dios hay uno solo y está en el cielo.
* Foto tapa diario Olé
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